En la Argentina de las distancias largas y los costos fragmentados, llenar el changuito no es una experiencia uniforme. En enero de 2026, la Patagonia volvió a encabezar el ranking de precios más altos del país. En Santa Cruz, una familia tipo necesitó $911.587 para cubrir su canasta mensual de alimentos y bebidas, según el último informe “Changuito Federal” de la consultora Analytica.
En el otro extremo, Chaco registró un valor de $808.958 para exactamente los mismos productos y marcas. La diferencia supera los $100.000 y confirma que el costo de vida en la Argentina tiene una geografía propia.
Una misma compra, realidades distintas
El relevamiento utiliza una canasta idéntica en todas las provincias: mismos productos, mismas marcas y presentaciones, con precios relevados de manera online. El objetivo es asegurar comparabilidad y reflejar el consumo mensual típico de una familia compuesta por dos adultos y dos menores.
El ranking de enero ubicó a la Patagonia en la cima:
– Santa Cruz: $911.587
– Chubut: $903.640
– Tierra del Fuego: $891.399
– Río Negro: $887.034
– Neuquén: $867.078
En contraste, las jurisdicciones con menores valores fueron:
– Misiones: $798.252
– La Rioja: $807.716
– Chaco: $808.958
La dispersión, superior a los $113.000 entre el punto más caro y el más accesible, muestra que incluso una compra estandarizada impacta de forma muy distinta según el territorio.
El factor salario: cuánto pesa el changuito
El informe aporta un matiz clave: la Patagonia no sólo exhibe precios más elevados, sino también salarios privados formales superiores al promedio nacional. Santa Cruz, por ejemplo, figura entre las provincias con mejores remuneraciones del sector privado.
Esa combinación amortigua parcialmente el impacto relativo del gasto alimentario. En la región patagónica, la canasta representa alrededor del 15,7% de la suma de dos salarios privados registrados. En cambio, en el NOA y el NEA —donde los ingresos son menores— ese porcentaje asciende a 29,7% del ingreso familiar, casi el doble.La discusión, entonces, no es únicamente nominal. No se trata sólo de cuánto cuesta el changuito, sino de cuánto pesa sobre el ingreso disponible.
Las variaciones de enero
El estudio también registró diferencias en la evolución mensual. Chubut y Entre Ríos encabezaron las subas, con incrementos cercanos al 3%. Catamarca mostró el menor aumento, apenas 0,9%. Misiones y San Juan registraron reducciones nominales frente a diciembre.
Entre los productos que más aumentaron se destacaron:
Aceite de girasol: entre +3% y +5% según provincia.
Hamburguesas: +4% a +7%.
Salchichas: +2% a +4%.
La docena de huevos se mantuvo estable en la mayoría de las jurisdicciones, con una baja puntual del 1,3% en la Ciudad de Buenos Aires.
Un termómetro del poder adquisitivo
El “Changuito Federal” funciona como un indicador sensible del consumo de la clase media en un contexto en el que la inflación alimentaria vuelve a presionar sobre los ingresos reales. Las diferencias regionales no son nuevas, pero los valores nominales —cercanos al millón de pesos en algunas provincias— agregan una dimensión política y social al dato económico.
El mapa del changuito confirma, una vez más, que la Argentina no es un mercado homogéneo. Es un país donde la geografía define precios, donde el salario redefine el impacto y donde la distancia entre provincias se mide, también, en góndolas.





