El gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó la prórroga de la emergencia agropecuaria en diversos distritos afectados por inundaciones, una medida que incluye beneficios fiscales clave para los sectores productivos golpeados por el clima. A través de una serie de decretos firmados por el gobernador Axel Kicillof, se dispuso además la exención del Impuesto Inmobiliario Rural para los productores del partido de Bahía Blanca.
La administración provincial determinó, mediante el Decreto 3072/25, que las circunscripciones de Hipólito Yrigoyen, General Viamonte, Junín, Roque Pérez y Monte mantendrán el status de emergencia hasta el 30 de abril de 2026. Esta resolución extiende un régimen que ya estaba vigente y busca mitigar la «situación crítica» provocada por lluvias intensas y desbordes de cursos de agua que superaron la capacidad de respuesta de los establecimientos rurales.
En paralelo, la emergencia continúa vigente hasta el 28 de febrero de 2026 en los municipios de Bolívar, Nueve de Julio, Carlos Casares y Tapalqué. Estas zonas han registrado pérdidas significativas en su capacidad productiva tras un año marcado por el exceso hídrico extraordinario en el interior bonaerense.
Las medidas se fundamentan en informes técnicos del Ministerio de Desarrollo Agrario, dirigido por Javier Rodríguez. Según la normativa oficial, los relevamientos —que integraron estudios meteorológicos, inspecciones de campo y análisis de imágenes satelitales— confirmaron el grave impacto sobre las explotaciones rurales, lo que justifica la continuidad del auxilio estatal y las desgravaciones impositivas para los afectados.





