UN RE-PASO LOCAL

(Por Juan Manuel Jara)

 

Estamos a pasos de las P.A.S.O. Un vermout electoral, algo light pero oneroso, de cara al plato principal de Octubre. Un trámite que quizás sea la última vez que suceda. Sería sensato. La gran cantidad de plata que se lleva una elección como la del próximo domingo hizo sonar (aunque no muy fuerte) las alarmas de la cordura y el sentido común en tiempos en los cuales las necesidades son muchas. Todo para ver quienes pasan el corte para la verdadera elección, la de octubre. Los políticos en su oasis. Por eso también el poco interés de la gente para con este acto eleccionario. Claro, hay cosas más urgentes. Por ejemplo, llegar a fin de mes.

Pensémoslo bien. Empecemos a ver más allá de las campañas en las que los candidatos son cuasi seres celestiales, siempre sonrientes. Un producto que hay que vender. Eso sí, ojo con las contraindicaciones, los efectos colaterales y la letra chica. Toman mate, si están de recorrida se prenden en cualquier actividad (zafaron que no es temporada de jineteadas), no importa si la conocen, no importa el ridículo. Venden una imagen. Sonríen, hacen cosas que casi nunca hacen, son más simpáticos (por algunas fotos, a algunos/as les cuesta) que de costumbre, y se llaman (y te llaman) por el nombre, nunca por el apellido. Ni hablar de los que ya directamente se presentan con los apodos que acarrean desde el jardín de infantes. No sabes si son candidatos o animadores de fiestas infantiles. Muchachos y muchachas: no es serio, no son serios. ¿Realmente piensan que así el vecino los siente más cerca? Recalculando.  

Pero estas P.A.S.O. pueden servir para ejercitar ciertas acciones.  Por ejemplo, preguntémonos por cada uno de la lista, del primero al último. Quienes son, que hicieron, de donde salieron, como llegaron ahí. Por qué están en este espacio si hasta no hace mucho estaban en la vereda de enfrente. Indaguemos. Hay listas que son un huevo Kinder. Atentos a las sorpresas, que son muchas. Ya las expusimos, algunas (¡quedan más!) en las páginas de este Semanario. Eso sí, los arreglos internos ya están cocinados hace semanas. Y, en algunos casos, sobre todo en los espacios que van a internas (1Pais y Unidad Ciudadana) el problema lo van a tener el lunes después de los comicios, cuando los ganadores tengan que sentarse con los perdedores y, de acuerdo a los porcentajes, rearmen las listas de cara a octubre. Eso va a ser lindo.

Preguntémonos por la IDONEIDAD de los candidatos. Una rareza, ya sé. Un requisito que está en el fondo de la lista. Acá se conocen todos, casi todos. Imagínense a tal o cual candidato/a para marcar presencia en el recinto del Concejo Deliberante. En las listas hay nombres que sería interesante verlos en el H.C.D., por su pensamiento, por su capacidad discursiva, porque (me siento naif con esto) elevarían el nivel de intercambio, de discusión y debate en las sesiones. Y en todas las listas hay al menos uno. Claro, quizás ese postulante está en el puesto nueve de la grilla de largada. Ni se ducha. Recordemos, el primero es el que arrastra (en mayor o menor medida), el resto va en saga. Es curioso en algunos casos el proceso de selección de una persona para integrar una lista. Presten atención. Tranquilos, políticos lectores, solo por esta vez nos reservamos los nombres. Pero el siguiente es un caso real en el ámbito local: una persona que integra una lista, sin experiencia política previa, recibió un llamado de un referente de un espacio preguntándole  si quería ser candidata. ¿Sí o no? Dijo que sí. ¡Bingo! ¡¡Adentro!! Ese es el arduo proceso de selección de algunos candidatos a la hora de llenar los casilleros. No todos, claro. Otros son puestos a dedo. ¡¡Otros NO saben que son candidatos!! Pero ya hablamos de eso en notas anteriores en Semanario Extra, material que está como archivo para ver si algunas cosas que publicamos finalmente se hacen realidad con el correr de los meses. El tiempo lo dirá.

Claro que hay gente que se involucra, que quiere participar y bienvenido que así sea. Algunos que ya lo hicieron, dicen que  nunca más. Que para muestra basta un botón. La política, y más cuando se combina con la gestión, muestra su verdadera cara. Es simple, todos quieren estar arriba. Y cuando lo lograron no lo quieren dejar. Por algo será. Algunos se enojan cuando se publican cuestiones que en realidad son un secreto a voces. No se puede tapar el sol con las manos. Una actitud amateur, sin dudas. Hay de esos también en las grillas  de este domingo.  Entendamos que es la oportunidad de empezar a decirles a los políticos que se bajen de esa dimensión que ellos mismos crearon y que supone un mundo paralelo al del resto. Un mundo donde hacen y deshacen. Pero en la calle venden otra cosa. No son más que ninguna  otra persona. Y acá párrafo de último momento, cuidado con la lista ficticia del PARTIDO RENOVADOR FEDERAL. Una vergüenza armada a nivel provincial, con denuncias incluidas, tal como dijimos en la nota “Temporada de Caza” y que acá en 9 de Julio también fue armada por alguien que va de precandidato en una lista local. Uno de esos casos que mencionamos de  impresentables de la política.

No nos quedemos con los slogans (la mayoría de gurú de autoayuda). Tampoco con las fotos sonrientes o los videos supuestamente espontáneos. Veamos quienes son, quienes están detrás de los candidatos, no en la lista sino moviendo los hilos.  Exijamos que los pre-candidatos a candidatos respondan, pongámoslos contra la cuerdas a preguntas de verdad, que transpiren,  a ver cómo reaccionan. Porque no vaya a ser que alguno gane y después esté contando los días que faltan para terminar su mandato y volver a su vida terrenal. Puede pasar.