El cuerpo del deportista

(por Fernando “Cocó” Maineri)

El sistema muscular del cuerpo humano está compuesto por unos 650 musculos. Algunos de ellos se encargan de mantener la postura erguida, y otros tienen la función de aportar movimiento al cuerpo junto al sistema esquelético.

El ejercicio físico produce adaptaciones en todo el sistema muscular: si realizamos ejercicio cardiovascular las fibras musculares se adaptan a un metabolismo de tipo aeróbico, y si realizamos ejercicios de fuerza, estas fibras musculares sufren cambios no solo en su metabolismo, sino en su arquitectura muscular, se produce la hipertrofia muscular, el aumento del tamaño muscular.

El sistema muscular: tipos de fibras, dentro del fascículo muscular nos encontramos con 2 tipos de fibras musculares:

Las fibras de contracción lenta: o fibras rojas, adaptadas a contracciones de baja intensidad y larga duración. La gran cantidad de mitocondrias y mioglobina las hace más eficientes al metabolismo de tipo aeróbico(en presencia de oxigeno).

Fibras de contracción rápidas, o fibras blancas, donde las reservas elevadas de ATP y fosfatos de creatina (sustratos energéticos), las hacen especialmente aptas para aquellas contracciones de corta duración y alta intensidad, estando más adaptadas al metabolismo anaeróbico (sin presencia de oxigeno). Presentan una  gran velocidad de contracción y son poco resistentes a la fatiga. Este tipo de fibras es el que interviene en el trabajo de fuerza.

Aunque la población normal suele tener una predominancia ligeramente superior de fibras rojas (55%) y la tipología de las fibras está determinada genéticamente, estos valores se pueden ver alterados por factores como la edad, sexo, maduración y tipo de entrenamiento, pudiéndose transformar la funcionalidad de las fibras rápidas (blancas) en lentas (rojas) aunque en una proporción muy pequeña, sin embargo este cambio de tipología no sucede al contrario. Esto explica porque una persona entrenada en deportes de fuerza puede adaptarse a deportes cardiovasculares pero no al contrario.

Beneficios del desarrollo muscular:

Antienvejecimiento: La atrofia muscular (perdida de tejido muscular) ocurre, en primer lugar, sobre las fibras musculares de contracción rápida que son precisamente aquellas involucradas en actividades explosivas y de fuerza. Por este motivo, el entrenamiento de fuerza puede ayudar a prevenir este proceso involutivo y otras patologías degenerativas como la osteoporosis.

Gasto metabólico: El desarrollo muscular incrementa el metabolismo en estado de reposo, ya que el tejido muscular mantiene un costo metabólico muy elevado.

Evita desequilibrios: El entrenamiento con resistencias conlleva un aumento de la estabilidad de las diferentes articulaciones a través del incremento de la resistencia estructural no solo de la masa muscular, sino también del tejido conectivo, tendones y ligamentos.

Durante las primeras semanas de entrenamiento muscular, en cualquier persona se produce un aumento en la inervación de las fibras musculares, en cada contracción se pueden activar un mayor número de fibras musculares, a corto plazo se produce una mejora significativa de la fuerza sin aumento del volumen muscular.

A medio y largo plazo, con la aplicación de cargas submáximas se produce una hipertrofia muscular con aumento de la sección transversal del musculo y aumento de las miofibrillas. Esta adaptación tiene un carácter congénito y no sucede por igual en todos los individuos, cada persona tiene un potencial para la hipertrofia .Para llegar al máximo desarrollo muscular de una persona se necesita un largo periodo de entrenamiento a intensidades sobre el 80% de la fuerza máxima y un clima elevado de testosterona, por esta razón estas adaptaciones solo suceden de forma significativa en el hombre y no en la mujer.

Por último, se pueden alcanzar aumentos de volumen muscular extremadamente elevados, como sucede en el caso de los culturistas profesionales, donde además de tener un potencial muy alto para la hipertrofia, se aplican apoyos químicos artificiales para estimular el entorno anabólico del musculo.

La hipertrofia Muscular:

Es el aumento del tamaño muscular debido al entrenamiento con cargas elevadas. Las diferencias en la composición de fibras, junto a otros factores, podrían explicar en parte la gran diferencia que existe en la respuesta hipertrófica a los mismos sistemas de entrenamiento entre diferentes individuos. Una mayor densidad de fibras blancas por musculo será esencial para mayores rendimientos en la fuerza e hipertrofia. Y este es un factor genético.