PULSION A 12 ROUNDS

Martin Dufou se calza los guantes y sigue sus instintos artísticos con la música, las letras, la poesía. Incluso con el boxeo. El ring convertido en escenario.

 

(Por  Juan Manuel Jara)

 

                Una pulsión es un impulso, algo que surge  con fuerza en un sujeto produciendo una tensión interna. Una vez alcanzado, ese deseo se agota. Y se genera otro. Freud se hizo un festín con este término y lo incorporó al psicoanálisis. Martín Dufou se sube a un ring con la misma  pasión con la que encara cada escenario sea al frente de su banda Brancaleone o en algunas de sus versiones como solista. Pulsiones, impulsos, deseos, instinto. Todo decanta en sus dos pasiones: el box y la música.

                “El Pela de Branca” se define, sin repetir y sin soplar, como: Cantor, compositor, escritor y boxeador amateur. Y sea rasgando una guitarra o calzándose los guantes, el arte es el entorno en el que le gusta moverse, cómodo, sin ataduras.  Ahí se permite jugar. A la música llegó de la mano de su abuela, que lo llevó a la Cantoría Infantil Nuevejuliense. Su primer show lo dió a los 8 años, con un hit de la época: “Manuelita”. Si, la de Pehuajó.  Años después llegó al Coro Polifónico, pero solo un tiempo, hasta que prefirió cantar de banda en banda.  

                Desafíos. Pulsiones permanentes que mueven  las horas de este personaje en el escenario y  en el ring del día a día. La Doble B (Brancaleone y Boxeo) llegó casi en simultáneo a la vida de Martín Dufou. Brancaleone nació hace cerca de 18 años gracias a la unión de Dufou y “Cato” Vaudagna. La banda de nombre de Armada legendaria, cultiva un sonido ecléctico y tiene en su ADN musical el único mantra de hacer “el estilo que la canción pida”, tal como define el propio cantante: “La idea es no quedar encerrados en un género, que no nos pudieran encasillar”. Cinco discos, mas de mil conciertos, una extensa hoja de ruta, y reconocimientos varios, marcan el cv de esta banda con base en Buenos Aires pero con aires de campo nuevejuliense.

                Casi en el mismo momento que nació Brancaleone, el boxeo se metió en la vida de Dufou. Angustiado por la idea de cómo encarar una eventual pelea, decidió calzarse los guantes y adentrarse en ese mundo. Tuvo un maestro:  Eduardo Giménez . Y encontró en esta disciplina una pasión. Hoy se sube al ring del Clan Ferrario, no solo para practicar y hacer guantes. También para una performance artística y teatral. Otra pulsión. “Versus Pulsión”, así es el nombre de esta puesta “en el ring” que tendrá lugar el domingo a las a las 21 ahí en la sede del Gimnasio Clan Ferrario en la calle Garmendia.

                “Tenia ganas de combinar estas dos pasiones que tengo, la música y el boxeo, a través de un hecho artístico. Armé una idea y se lo comenté a Gustavo Delfino, director de teatro, y él me ayudó a redondearlo”, cuenta Dufou en el comienzo de la semana previa.

                SEMANARIO EXTRA:  Por lo que contás es algo novedoso. ¿Es así?

                MARTIN DUFOU:  No se si se hizo algo así anteriormente. Por eso digo que es una performance, que combina teatro, música, poesía, que transcurre en 12 rounds de 3 minutos cada uno con uno de descanso. Cada asalto es un puente entre la vida y el boxeo.  

                 SE: Todo lo que haces es muy físico, le pones mucho el cuerpo. Imagino que un espectáculo como “Versus Pulsión” te demanda una preparación especial. ¿Es así?

                MD: Claro que sí, por eso no solo estamos ensayando, sino que además le pedí a Hernán Jensen, que es un dt de box, que me armase un plan de entrenamiento para llegar bien. Sea en el ring o en un escenario con “Branca” el desgaste físico es mucho. Es parte de la entrega.

                Martín nació en Buenos Aires y a los 8 años llegó a 9 de Julio, ciudad de su mamá. La Primaria la completó en la Escuela 4 y la Secundaria en la Técnica. En todo ese período, la música ya lo había invadido. A los 19 volvió a la gran ciudad para estudiar y trabajar en el mundo publicitario. Pero el vaso estaba medio lleno. Ya con “Brancaleone” en paralelo, la música empezó a tirarle aun mas. Hubo que decidir. Varias cosas. La vida metió la cola y lo trajo nuevamente a 9 de Julio. Acá es donde desde hace tres años dedica sus días de lleno a la música por un lado, al box por otro, y por supuesto, a León, su heredero, su pequeño Simba. En la agenda tiene un poco de ensayos y giras con Brancaleone o con alguna de sus puestas solistas. Y además, escribiendo su segundo libro “Pecados de Pueblo” y componiendo nuevo material para la banda.

                Pulsiones. Desafíos. Incentivos que llevan al ”Pela de Branca” a seguir transitando caminos de lo artístico. Sea con la música, con la poesía, la novela. O mismo con el boxeo. “Versus Pulsión” es hacer del ring un escenario. Segundos afuera. Suena la campana y Martín sale del rincón para intercambiar golpes contra sí mismo y con la vida en doce rounds.