Es tercera generación de una familia dedicada a la producción quesera en General Viamonte, en «Los Lube» uno de los establecimientos de la ruta del queso. Terese Luberriaga es la encargada de la parte de turismo, visitas, recepción de colegios y la organización todo tipo de eventos. Y tiene un fin de semana a pleno, como toda su familia, como todas las familias productoras de queso del distrito.
En diálogo con Un Plan Perfecto, (Supernova 97.9), contó como se preparan para la sétima edición del Festival del Queso.
Teresa Luberriaga: Felices, un poquito ansiosos ya. Cuando se viene la última curvita final es como que bueno, ya lo empezamos a sentir, a vivir y a disfrutar, obviamente. Nosotros en la del año pasado no pudimos estar en la Ruta del Queso debido a las inundaciones, teníamos caminos cortados y demás. Pero bueno, este año hemos hecho un montón de obras hidráulicas por nuestra cuenta para que no nos suceda lo mismo y poder participar, porque la verdad que es una fiesta grata donde nosotros lo que más hacemos en este festival es juntarnos como familia y un poco honrar el legado recibido por nuestros padres.
Un Plan Perfecto: ¿Generación número cuánto haciendo quesos?
Teresa Luberriaga: Y nosotros, los que estamos a cargo, es la tercera generación, pero ya hay tres generaciones más por debajo que están queriendo apuntar ya a algo más, así que hermoso.
UPP: El festival se divide en actividades que pasan en la ciudad cabecera y después está el recorrido a través de distintos establecimientos como el de ustedes,¿Qué le brindan al visitante?
Teresa Luberriaga:Bueno, por acá en Los Toldos está abierto el corredor Sadoc – Maidana desde el mediodía hasta medianoche, es decir, son 12 horas donde están distintos stands de quesos, los más grandes, y después hay otros stands de dulces, chacinados, bueno, hay numerosos stands que acompañan un poco o que tienen que ver con el queso. También cervezas artesanales y demás. Eso sería lo que pasa en Los Toldos. Después, como parte de la Ruta del Queso, sobre la Ruta 65 entre Los Toldos y 9 de Julio justamente, es donde está el combo de las queserías que se pueden visitar. En este caso estamos La Abadía, que está a la misma altura que nosotros, y nosotros: uno a la izquierda y uno a la derecha. Así que nosotros estamos en el horario entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde corrido, recibiendo la última visita porque después venimos todos al pueblo al stand de acá, que mientras tanto está abierto, pero nos gusta también participar de esto. Entonces es una forma de estar un poco en todos lados. Recibimos a la gente; la idea es que tenemos un trencito, la gente va por sus propios medios hasta el campo y por orden de llegada los vamos subiendo al trencito (más o menos son 30 y el resto espera) y vamos haciendo todo lo que es el circuito productivo. Entendemos que el tiempo no es el mejor ni lo esperado, pero es lo que tenemos y vamos a hacerlo de la mejor manera que podamos y mostrar lo que se pueda mostrar. Obviamente hay ingresos que con mucho barro no se van a poder hacer, pero desde el trencito lo van a poder ver y va a ser explicado por los mismos jóvenes que están a cargo ya ahora, ingenieros agrónomos y demás de la familia.
UPP: Cuántos establecimientos se dedican a la producción de queso ahí en Los Toldos?
Teresa Luberriaga: Acá en Los Toldos hay seis fábricas, pero hay dos que no participan en esta ocasión. Son cuatro las que tendrán un stand acá en Los Toldos: Los Lube, Fäsler, Abadía y Raku, que es una fábrica nueva.
UPP: ¿Cuál dirías que es la especialidad de la casa?
Teresa Luberriaga: Nosotros decimos que la vedette de los quesos es el Gouda. Es el que hacían los abuelos artesanalmente, que trajeron de Holanda la receta, y que sale increíble y que acá fue el punto de partida de todas las queserías que hay. Fue el que hizo mi mamá en el monasterio cuando todavía no había nada, el que hizo después en mi casa, el que se hacía en las cocinas en ese momento con sobrantes de leche que eran demasiados en algunas épocas, y así empezó. Y bueno, con una receta muy particular que seguimos manteniendo; por más que la producción crezca, nosotros seguimos con la misma forma artesanal, lo más artesanal posible para que el sabor perdure.
UPP: ¿Y cómo te llevás con esto que se ve en la industria de hacer una suerte de maridaje entre sabores, entre lo que es el queso en sí y agregarle algún sabor? Variedades hay muchas y combinaciones muy ricas, pero ¿tenés algún límite para eso?
Teresa Luberriaga: Nosotros estamos haciendo dentro del Gouda convencional siete tipos de saborizados: cuatro que son de hierbas y tres que son más picantitos. Y nos mantenemos en eso. No buscamos mucho más porque la verdad que estamos bien así y a la gente le gusta. Es un poco escuchar: si en algún momento se escucha otra cosa y la gente pide y nosotros estamos al alcance de poder hacerlo y de calidad, buscaremos otro; pero hoy por hoy estamos así. Y buscando combinar con sabores las picadas; ahora estoy haciendo unos alfajores de queso… La verdad que está muy bueno buscarle otras opciones dentro de lo que es el queso y lo versátil que es la cantidad de cosas que uno puede hacer con queso, ¿no? Le da la magia al producto, a lo que vas a comer; siempre todo parece mucho más rico si tiene un poco de queso.
UPP: Hoy por hoy, ¿están expandidos hacia dónde?
Teresa Luberriaga: Un poco por todos lados. Somos muchos de familia y hay muchos que hacen venta, así que en la provincia de Buenos Aires, en Capital, estamos en el sur, estamos llegando también a Córdoba, Mendoza… bueno, se va ampliando. No es mi rol ni mi especialidad el mapeo de todo donde estamos, pero estamos en muchos lugares.
Hoy es el día. Teresa y su familia ya están listos para recibir a los visitantes en su establecimeinto: «De 11 de la mañana a 16 horas los esperamos en el establecimiento Los Lube. Así que ahí estamos, y termino con una frase que decía alguien: ¿Qué sería la vida sin queso?»








