Se realizó el primer Encuentro Nacional de dirigentes Madrugadores

El primer encuentro nacional de responsables de los grupos de Madrugadores del país se realizó este sábado 30 de marzo en la ciudad de Nueve de Julio.

Participaron unos treinta responsables (servidores) de los grupos de distintas provincias, entre ellas de Mendoza, San Juan, Salta, Tucumán, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires.

El encuentro comenzó el sábado a las 7  de la mañana con el tradicional rezo del rosario en la Catedral. Allí se reunieron los dirigentes visitantes con los miembros del grupo local. Estuvieron acompañados por los padres Guillermo Gómez y Manolo Madueño.  La jornada continuó con el desayuno e intercambio fraterno entre los concurrentes. 

El resto de la jornada transcurrió en la Casa de la Unidad en donde se abordaron temas referidos a la organización y se intercambiaron metodologías de trabajo. Asimismo quedó estipulado un encuentro anual de servidores (responsables de los grupos de las distintas comunidades).

Por la tarde, los visitantes recorrieron, bajo la guia del obispo, la casa natal del Cardenal Pironio y el santuario de Fátima  y  luego compartieron la misa que celebró Monseñor Ariel Torrado Mosconi en la Catedral.

Cabe recordar que el grupo de Madrugadores es un grupo de oración de la Iglesia inspirado por el movimiento de Shoenstatt  y está conformado únicamente por  hombres, de cualquier condición y estado civil.   

En la ciudad de Nueve de Julio surgió hace cinco años cuando la coordinadora del Movimiento de la Virgen de Schoenstatt, Analía Guaragna, comentó a un reducido número de hombres sobre su existencia en otras partes del mundo.  Poco después,  el 27 de septiembre de 2014 se realizaba la primera jornada de oración en la que participaron sus primeros integrantes: Carlos Cappelletti, Carlos Fournier, Jorge Pinciroli, Osvaldo Soggetti, David Hernández, Luis Moro, Mario Vargas, Cesar Canteros. Hoy, a cincoo años de sus primeros pasos, pasaron por el grupo local más de 200 varones y reúne a más de 70 cada quince días en la Iglesia Catedral. 

La actividad de este movimiento apostólico consiste en madrugar para rezar en un santuario, parroquia o capilla,  sábado por medio  a las 7 de la mañana y en compartir posteriormente un desayuno fraterno.  Asimismo pretende fortalecer la santidad en la vida diaria y transformar cristianamente el mundo a través de encuentros varoniles de oración y Eucaristía de madrugada.