PASOS firmes

La historia de PASOS, el centro educativo y terapéutico para chicos con discapacidad, único en la zona. El sueño de dos mujeres, la burocracia, el equipo y las sonrisas de los chicos 

 (Por  Juan Manuel Jara – Periodista/Productor Audiovisual – [email protected])

 

            Suena teatral, pero esta historia comienza con un sueño. Ese que empezó a gestarse con una amistad que arrancó en 2001, en el patio de la escuela de Patricios. Ese sueño era sobre crear un lugar distinto destinado a niños y jóvenes con discapacidad para que aprendan a través del juego y del arte. “Imaginábamos algo muy cálido, que te dieran ganas de entrar y quedarte. Niños y jóvenes aprendiendo felices de una forma diferente a la educación formal”, dicen las soñadoras Karina Romero y Rosana Bidegaray. Una, maestra integradora, la otra, maestra recuperadora, y en horas compartidas entres recreos, proyectos y viajes a Patricios, fue tomando forma lo que realmente querían hacer: construir un Centro Educativo Terapéutico.

            Con ese norte, comenzó un largo periplo. Y cuando decimos largo, nos referimos a casi un peregrinaje de varios años, navegando los océanos de la burocracia autóctona, tan argentina como el mate. Había que encontrar un lugar, no cualquiera sino el que pedía la ley nacional, la provincial y las exigencias municipales. Al mismo tiempo, la parte jurídica, sociedad y personería jurídica, otra expedición al corazón oscuro de la burocracia. Con la casa elegida, en San Martín 845, llegó la etapa dos: modificarla, ponerla a punto con los estándares solicitados, tarea que llevó tres meses. Cuando parecía que la parte más ardua había pasado, faltaba la habilitación. Dos años pasaron en stand by, sosteniendo el alquiler, hasta que los auditores se hicieron presentes y, tras otro período de tiempo, en 2009 llegó la habilitación, no sin esperar otros dos meses hasta que…tipearan el acta.

            Prueba de carácter y determinación, el sueño estaba listo. Solo faltaba el nombre. Y según cuentan las soñadoras, una tarde de mates se les apareció: Pasos. El Centro Educativo Terapéutico abrió las puertas.

            SEMANARIO EXTRA: ¿Qué es un Centro Educativo Terapéutico?

            KARINA ROMERO: Es una prestación Básica en discapacidad. Un servicio que se les brinda a niños y jóvenes con discapacidad y que tiene como objetivo la adquisición de aprendizajes y conocimientos educativos a través de abordajes y metodologías terapéuticas. Es una prestación contemplada en la ley nacional de las personas con discapacidad y en la ley provincial. Todas las obras sociales y prepagas deben cubrir esta prestación si es la que un niño o joven necesita.

            SE: ¿Qué características debe tener?          

            ROSANA BIDEGARAY: El Centro Educativo Terapéutico depende del Ministerio de Salud. Tenemos una estructura que es la que exige la ley: Director, Médico, Psicóloga, Docentes Especiales, Fonoaudióloga, Kinesióloga, Terapista Ocupacional, Trabajadora Social, Profesor de Educación Física, Musicoterapeuta y Psicopedagoga. Un staff completo para que los chicos se dividan en grupos reducidos a cargo de un docente y así reciben la intervención de todos los profesionales mencionados .En forma interdisciplinaria se confecciona un plan de abordaje donde se establecen objetivos a trabajar con cada chico o joven.

            SE: ¿Qué objetivos se buscan?

            KR: PASOS tiene como objetivo lograr la adquisición de aprendizajes significativos y en favor de una vida futura lo más independiente posible. El arte en todas sus expresiones es uno de nuestros aliados para facilitar la incorporación de aprendizajes, despertando el interés particular de cada niño y respetando siempre los deseos de cada uno.

            SE: ¿Qué condiciones requiere una persona para ir a PASOS?

            RB: Primordialmente tener un certificado de discapacidad, es condición excluyente. Pueden tener discapacidad mental o motora, pero también hay casos especiales, con otro tipo de patologías como autismo o sordera, que se presentaron y los evaluamos, armamos un plan de abordaje y los aceptamos. Lo que no aceptamos son chicos con patologías psiquiátricas porque para esos casos hay centros especializados con otros profesionales.

            SE: ¿A partir de qué edad pueden ingresar?

            RB: A partir de los cinco años. La jornada es de cuatro horas diarias. Hoy contamos con un grupo inicial, un grupo medio y por la tarde dos grupos de jóvenes.

            El 2017 fue un año especial en la historia de PASOS, ya que adquirió la categoría de Centro Educativo Terapéutico Nacional, algo que sus dueñas persiguieron desde los inicios del sueño. Romero explica que este logro implica que “formamos parte del Registro Único de Prestadores en Salud . Para esto debimos cumplir con innumerables requisitos edilicios y otros más”. Único en la zona, PASOS es un emprendimiento privado, que brinda un servicio con un  valor nomenclador, o sea estipulado por Salud y que pagan las obras sociales. Si por algún motivo algún niño no cuenta con una obra social, se lo beca. Las obras sociales también deben cubrir el transporte de los chicos desde su casa, en un radio de 50 kilómetros, hasta el Centro Educativo Terapéutico. 

            Esto es PASOS. Un sueño de dos mujeres que encararon contra viento y marea, con ayuda, por supuesto, de sus familias y amigos que creyeron en el proyecto. Deudas y muchas ganas, fueron el combustible inicial que lo hecho a rodar. Sinsabores varios, momentos duros, pero ambas coinciden en que a pesar de las piedras que aparecieron en el camino jamás dudaron en que lo iban a lograr. “Todo costó mucho, pero hoy miramos para atrás y estamos orgullosas. Pasamos crisis, muchas económicas por las obras sociales. Pero siempre lo resolvimos sin afectar a los chicos ni al personal. Seguimos teniendo sueños, muchos, y siempre vamos por más”, cuenta Karina Romero, con una sonrisa y agrega que “todos los días me acuerdo de la sonrisa de alguien de PASOS. Y si hicimos algo para que eso pase, me siento bien”. Soñar no cuesta nada, pero concretar un sueño vale mucho. Las sonrisas de los chicos de PASOS son un ejemplo inapelable.