Mujeres Rurales

Dentro de los principales desafíos para el desarrollo de las mujeres rurales, uno los aspectos centrales se asocian a las condiciones de vida, ya que la mayor parte de las zonas rurales se caracterizan por el aislamiento, la escasez de infraestructura y de medios de transporte. De esta manera, el acceso de las mujeres a los servicios de salud, educación y de protección contra la violencia de género es limitado. Las mujeres rurales se ven más afectadas por la desigualdad en el acceso a recursos naturales y económicos tales como, el agua, el control de la tierra, acceso al crédito, la capacitación y la tecnología, también a espacios de socialización y participación. Todas estas limitaciones se traducen en desventajas concretas como la sobrecarga de tareas, la escasa o nula autonomía económica, la falta de valoración respecto de su contribución a la producción agropecuaria y la sub-representación de las mujeres en los espacios de toma de decisión. Las actividades productivas y reproductivas a cargo de las mujeres rurales, generan importantes aportes a la economía nacional y representan ejes fundamentales de sistemas productivos que se basan en criterios de integralidad, diversidad y sustentabilidad. El fortalecimiento del desarrollo de las mujeres rurales y sus emprendimientos, produce impactos a nivel social, económico y ambiental.

Obstáculos

  • Ausencia de infraestructura. El principal obstáculo de la mayoría de las comunidades o parajes rurales es, sin lugar a dudas, el aislamiento. La mayoría de las productoras sufren la falta de una red vial asfaltada o segura, con graves consecuencias para acceder a los centros de salud y de educación. El aspecto más significativo es la falta de acceso al agua, tanto para el consumo humano como para la producción.
  • Desigualdad en el acceso a la tenencia de la tierra. El principal desafío para las mujeres rurales es asegurar la tenencia de la tierra ya que la falta de títulos definitivos representa una barrera adicional para acceder a subsidios y créditos. Se agravan así las condiciones de precariedad y subsistencia, y se incrementan los riesgos de desalojos, desarraigo y de emigración hacia la ciudad. 
  • Escasez datos estadísticos sobre la situación de las mujeres rurales. La falta de datos limita la posibilidad de visibilizar la contribución de las mujeres a la producción agropecuaria regional y nacional.
  • Falta de accesibilidad a las Tics. en la mayoría de las localidades rurales de todas las provincias, no llega la señal de telefonía celular y el acceso a internet es posible únicamente a través de conexiones satelitales que son sumamente costosas e inalcanzables para los pobladores locales. 
  • Falta de acceso al crédito. Los límites en el acceso de las mujeres rurales a recursos económicos y el sistema financiero limitan su pleno desarrollo. El crédito se implementa con políticas de micro-crédito, lo cual apunta al crecimiento individual y no asociativo y tiende a reproducir el status quo en tanto que el productor individual termina reproduciendo su mismo sistema productivo sin escalar el modelo y crecer.
  • Falta de disponibilidad de fondos específicos para la organización y empoderamiento de las mujeres rurales. El desarrollo de la producción también implica aspectos organizativos que suelen ser subestimados e invisibilizados. La mayoría de las mujeres no producen de manera asociada y desde los programas no existen financiamientos específicos para la organización.
  • Falta de acceso a espacios de socialización y participación. Este aspecto determina la a sub-representación de las mujeres en los espacios de toma de decisión.

Propuestas

  1. Diseño de programas de desarrollo con fondos específicos para favorecer la participación activa de las mujeres rurales: la abolición de barreras es un tema estratégico en cuanto las mujeres no suelen participar de encuentros, reuniones, capacitaciones en las cuales se determinan los ejes de los programas por no contar con apoyo familiar para el cuidado tanto de los niños, así como también de sus actividades productivas como el ganado menor.
  2. Inversión en infraestructura vial e hídrica: el acceso al agua para la producción, a servicios básicos de salud y educación, influye directamente en las condiciones de vida de las mujeres rurales.
  3. Acceso a las TICs: pensando en la dispersión territorial de las comunidades rurales del País, el acceso a internet representa una solución de menor inversión respecto a la vial (aún si no sustitutiva) y que permite el acceso no solo a la comunicación y al mercado sino también a la educación y servicios de salud.
  4. Garantizar la tenencia de la tierra: se deberían promover sistemas de tenencia de tierra que privilegien a las mujeres o que en caso de separación tutelen a las mujeres para que no se queden sin sustento.
  5. Aplicación del marco legal existente: desde la LEY N° 27234 para la “Prevención y Erradicación de la Violencia de Género “, la Ley 25673 de Salud Sexual y Procreación Responsable, así como también legislación más específica de desarrollo rural como la Ley Felipe Burgos, también conocida como Ley de Agricultura Familiar en la cual se plasma la importancia del rol de las mujeres y las intervenciones necesarias para lograr su desarrollo.
  6. Potenciar las actividades productivas de las mujeres: existe una invisibilización y desvalorización de las actividades económicas de las mujeres por lo que se propone desarrollar un programa integral de la mujer rural con fondos específicos y que se base en dar visibilidad y al mismo tiempo transversalizar y potenciar la diversidad de áreas productivas: artesanías, ganadería, agricultura. Superar el ámbito sectorial y pensar en un modelo integral que ponga al centro la mujer rural.
  7. Facilitar la comercialización de las producciones de las mujeres rurales y visualizar la importancia del asociativismo: deberían existir herramientas fiscales e impositivas que fomenten estos procesos. Por lo tanto, se propone diseñar una estrategia que, por un lado, promueva el asociativismo y, por el otro, permita un rango de ingresos libre del pago de impuestos, que habilite generar un cambio estructural en las condiciones de vida de las mujeres rurales.
  8. Potenciar el acceso al crédito: se propone una estrategia de crédito acorde al Plan de negocios de los emprendimientos asociativos y que realmente pueda apalancar el crecimiento estratégico de los emprendimientos de las mujeres rurales.