¿Me entiende cuando le hablo?

LA BASE DE LA COMUNICACIÓN OBEDECE A 3 ACTITUDES FUNDAMENTALES (Por Lic. Hugo E Merlo / GHSoluciones/[email protected])

Cuantas veces hablamos con alguien y tenemos la sensación que no está entendiendo lo que decimos. Por eso la comunicación es un aspecto central de la posibilidad de crear un espacio para discutir políticas de desarrollo. Si no logramos entendernos, no podremos hacer diagnósticos, negociar, poner objetivos comunes, nada!

Muchas veces llegan clientes a la consultora, con planteos del tipo, ¡No entiendo lo que quieren! , Mis empleados, el Banco, el funcionario, colegas, etc, me plantean cosas y no entiendo sus planteos… y surge tras cartón, la pregunta de rigor, ¿Ud. los escucha? ¿o tiene una respuesta armada previamente?

Alguna vez alguien me dijo: desde nuestra infancia, especialmente en la escuela, a una pregunta sobreviene una respuesta “condicionada” sabemos que hay una sola alternativa, la del LIBRO o el PROFESOR. Entonces durante 15 años por lo menos nos pasamos dando respuestas acordes a las expectativas del otro. Cuando tomamos conciencia de nuestras lagunas, se necesita tiempo para reaprender, reinventar las condiciones para entender mejor. La base de la comunicación obedece a tres actitudes fundamentales:

  • Reconozco las expresiones y sentimientos del otro como suyos
  • Me expreso hablando de mí mismo y tomo postura
  • Deseo poner en común el punto de vista del que me habla y el mío, no oponiendo, ni confundiendo, sino poniéndolos uno junto a otro y confrontarlos. De ahí puede nacer la participación y el dialogo

Fácil de decir, difícil de hacer, porque de acá surgen consecuencias inmediatas, no permito que hablen por mí, lo invito a que hable de sí mismo, reconozco que entender no es tener la misma opinión. Acepto diferenciar lo que viene del otro y le pertenece, y lo que siento y me pertenece.

Estos conceptos, son básicos para que en cualquier “puesta en común” que es “comunicar” exista la  posibilidad de entendernos y desde ese punto de partida hacer mutuos aportes.

Viendo la cosa así, nos surge claramente y sin dudas, porque es tan difícil ponernos de acuerdo en temas que aparentemente son fáciles de dirimir. Cuantas veces para exponer una idea propia, se denosta la idea ajena, resulta difícil hablar de uno mismo y no hablar sobre el otro, sobre el mundo, el pasado. Estimado lector pruebe y hágase la costumbre de empezar cada conversación con  ¡ yo pienso, yo opino ! y si no fíjese cuando habla con alguien , si le queda claro que entiende lo que le está diciendo.

Más allá del experimento, decir lo que uno piensa, tanto en público como en privado, si es fiel a sus opiniones, genera una coherencia que tendrá a su favor la fuerza de la sinceridad y si sabe de lo que habla, despertará confianza. Escuche, y busque consenso, observe el ambiente y las actitudes, entonces, podrá comunicarse y en definitiva generar acciones, de eso se trata, de utilizar la comunicación como herramienta de acción.

Y por sobre todas cosas escuche. El que controla la conversación es que escucha no el que habla.

La seguiremos…