Malvinas lado B

(Por  Juan Manuel Jara)

 

Un enfoque distinto del 2 de abril. Reportaje a Sergio Brangeri y su experiencia de superación de un evento que lo marcó para toda la vida. Volver, el lado B de Malvinas.

 

                Pasó otro 2 de abril. El recuerdo de la guerra de Malvinas y lo que año tras año trae esta fecha: actos, declamaciones, recuerdos, palabras, discursos y,últimamente, posteos. Un día de furia malvinera. Para la mayoría es un feriado. Para los veteranos, los verdaderos, los que estuvieron en las islas aquel otoño del 82 en lo que en los papeles iba a ser una ocupación sin mayores consecuencias pero que terminó siendo una guerra ilógica, para ellos cada 2 de abril es el punto de ebullición de recuerdos imborrables e indómitos. El momento de exorcizar o ceder a sus propios demonios. Cada ex combatiente lo procesa a su manera. Contar su experiencia una y otra vez año tras año es algo que no todos están dispuestos a hacer. Por eso fuimos a buscar a Sergio Brangeri, reconocido veteranonuevejuliense de Malvinas, pero esta vez no para escuchar (una vez más) sus vivencias en suelo malvinense, sino para ver cómo es su vida hoy y si su experiencia de aceptación de lo que le tocó vivir puede servirles a otros.

 

                SEMANARIO EXTRA:¿Cansa cada vez que llega el 2 de abril tener que contar tus vivencias?Van pasando los años… ¿cuál es tu sensación?

                SERGIO BRANGERI: Es lindo porque la juventud parece que estámucho más informada. Aunque falta mucho más en los colegios. Recién vengo de dar una charla en el Colegio Los Ceibos y todo con un silencio, un respeto. También estuve en la Escuela 1, y los chicos muy bien. A medida que pasa el tiempo las personas mayores, los que vivieron esa época, nos ayudan muchísimo. Aunque falta, falta mucho…

                SE: ¿Qué falta, por ejemplo?

                SB: Que Dirección General de Escuelas tire un programa serio sobre historia reciente de nuestro país. Ahora estamos nosotros que lospodemos ayudar en primera persona, contarles la verdad, no ocultar nada, siempre por ahí hay alguna mentira, pero bueno…

                SE: ¿Mentira en qué sentido?

                SB: Y bueno….

                SE: ¿Mentira de gente que dice que estuvo en Malvinas y no fue así?

                SB: Si, hay de eso…es vergonzoso. Desde las mismas Fuerzas o algún político que ayudan a eso de querer equiparar a esas personas con los veteranos que estuvimos en el frente de combate. Una falta de respeto al caído, al muerto y al familiar también. Y mucha mentira. Lo que pasó en el sur lo viví porque fuí movilizado también, fue muy distinto. Las guardias se hacían igual que en el cuartel. Están mintiendo y faltando el respeto. Hay un actor, (Carlos) Belloso, que lleva adelante esto en distintos medios, como tiene llegada y es conocido. Pero la gente no es tonta. Se informa, sabe quien estuvo y quien no. Ellos van por los beneficios, económicos, claro. Pero despertaron después de 36 años, ahora tienen problemas, y no es así.

                SE:Ustedes tienen el reconocimiento de la gente, claramente. Pero encuanto a beneficios, ¿sienten que faltan cosas o no?

                SB: Yo apunto a que nunca hubo un plan serio de salud. Eso hizo mucho mal. Y fue en todos los gobiernos democráticos, algo hicimos mal. ¿Que hicimos mal? Tenemos 800 muertos en la posguerra, 132 el año pasado y más de 40 en lo que va del 2019. La mayoría son por suicidio, enfermedades raras, muerte súbita, gente entre 56 y 60, ponele. No tendría que haber pasado eso. Eso es lo que yo sufro más. Después hay una pensión, cada provincia también tiene sus beneficios, pero no fue muy federal el tema. La pensión es lo único nacional, vos podés ganar un millón de dólares, pero si no tenés salud no vas a disfrutar nada de eso. Primero, un buen plan de salud. Nos dieron PAMI después de 20 años y una pensión de 150 pesos y nos echaban de todos lados con la edad que teníamos.

               

 

 

                SE: Pasaste por una situación muy traumática. Pero hoy se te ve con una sonrisa. ¿Cómo lo trabajaste para poder volver a cierta normalidad?

                SB: Yo soy nacido en La Niña y en el 82 cuando regresé,allí vivían unas 700 personas. Yo apunto mucho a eso, a la contención de una familia numerosa. Estuve bien contenido. Tuve problemas tremendos. Yo hablo mucho de la posguerra que fue terrible, porque cuando volví, con 19 añosempecé a tomar dimensión de los que había vivido… mientras estábamos en Malvinas fue distinto.

                SE: Cayeron después.

                SB: Si, yocaí después en el horror de la guerra. Ahí comenzó otra guerra. Encerrado. Mellevóaños. No caí en un pozo de depresión porque me veía un médico muy bueno, el doctor Leal, en La Niña, el doctor Rodríguezacá en 9 de Julio, un buen psiquiatra. Y después me ayudó mucho el haber conseguido trabajo en el Banco Provincia. Eso fue muy importante porque esa entidad tomó casi 100 veteranos de guerra y se hizo como una comisión. Ahítenía llegada a Buenos Aires y tuve atención allágracias a esa comisión.También la familia fue muy importante. Igual deja huellas, deja marcas. La mochila la llevás siempre. Hay momentos muy duros durante el año, cualquiera sea la época…

                SE: ¿Aun hoy es así a pesar del paso de los años?

                SB: Si, si…es un poco más tranquilo. Ir a un colegio me hace bien. Es lindo hablar con los chicos. Incluso hay momentos de sonrisas. Esta charla también. Me ayuda. Nos ayuda a todos. El 2 de abril es un día duro, pero nos juntamos y nos hace bien.

               

                Las redes sociales, omnipresentes en la vida actual, generan hábitos, costumbres y comunicaciones muchas veces sin filtro. Al igual con otras fechas, el 2 de abril no escapó a la avalancha de posteos personales, de instituciones e incluso de empresas y negocios. Cabe preguntarse hasta donde de esosposteos se hacen por un sentimiento genuino y hasta donde son algo que se hace porque hay que hacerlo. Le trasladamos a Brangeri esta inquietud: “Con los años uno se toma las cosas con más tranquilidad. Con las fechas es así. Cada uno lo siente a su manera.Molestaría si la gente se olvidase del 2 de abril. Pero no, no tengo opinión formada sobre eso. Algunos esperaran el feriado. Depende de cada uno”.

                Volver. La parte más difícil. Historia recurrente en personas que han pasado por  experienciasde guerra. Síndrome postraumático. Sergio recalca una vez másel hecho de no haber caído en una depresión profunda. “No teníamos los medios de comunicación como ahora para saber de los suicidas que hubo”, reflexiona el veterano nuevejuliense, “Quizás el suicidio hubiera sido un camino para salir. Me enteré de eso añosmás tarde con la Comisión de Veteranos del banco.Muchos se cansaron de ir a hospitales yesperar horas a ver si el psiquiatra los atendía. Cuando supe de estos casos yo ya estaba más fortalecido mentalmente. Hubo muchas familias enfermas. Gente que hacia trincheras en el fondo de su casa. Drogas, muchas cosas…”.

                Historias que se repiten en veteranos de conflictos bélicos de todo el mundo. Sergio rememora cuando “aparecían vendedores ambulantes diciendo ser ex combatientes y me llamaban al banco para ver si los reconocía. Nunca se organizó un padrón, un listado oficial de veteranos, un registro. Y yo no sabía que decir. Por ahí el que aparecíatenía veinteañosmás que yo pero, ¿qué le iba a decir? Era una mentira total. La guerra nunca termina”.

               

                Quizás la guerra nunca termina. Pero hay quienes lograron seguir adelante, armar una vida digna, como Sergio.

                SE: ¿En qué momento pudiste hacer el click y dijiste“ahora puedo con esto”?

                SB: Cuando nos reencontramos los que habíamos estado allá. Heridos graves que uno no sabía si habían sobrevivido y la alegría de reencontrarlos. A Benítez de Dudignac lo volví a ver en el 95 en un acto acá en la plaza. La jubilación en el banco me ayudó a conocer gente nueva, nuevos amigos, con sentimiento malvinero. Y por supuesto, la edad, la edad te hace un click.

                SE: Y que te ocurre cuando vas a una reunión, o un asado de amigos o familia, nada que ver con Malvinas, se enteran que sos ex combatiente y sabes que vas a ser centro de relato y pedidos

                SB: Hay momentos. Hay momentos bravos. Depende lo que surja. Hay gente que pregunta más que otra. Hay gente respetuosa que te dice ¿“algún día te puedo preguntar algo?”. Y cuando tenés ganas no hay problema. A lo mejor en una comida es medio bravo por el tipo de experiencia. Estaren un asado y que uno a tu lado se te pone a llorar para mí no es muy bueno. Pero un abrazo de cualquier nuevejuliense en cualquier época del año eso si  es reconfortante.

               

                SE: Siempre llama la atención el respeto de los veteranos ingleses para sus pares argentinos.

                SB: Estuvimos los dos países por lo mismo. A mí me parece bárbaro. Si vos querés saber algo de nuestro regimiento en Malvinas, andá a la crónica británica que estábárbara, no miente, dice la pura verdad de los ataques y de las bajas. Hay libros muy buenos. Y no me molesta para nada.

               

                Los 2 de abril se siguen acumulando en el calendario de Sergio, pero hoy lo vive de manera distinta. Disfruta de la libertad de vivir sin horarios. De juntarse con amigos. Tiene sus días también, en los que no sale. Por ejemplo, si hay tormenta eléctrica, porque aún quedan disparadores de recuerdos de explosiones que le generan cierto miedo. “Pero me siento bien. Disfruto al máximo de todo”, dice con una sonrisa. Ya este 2 de abril fue distinto, no fue tan duro para el veterano de La Niña porque sabe que en agosto va a ser abuelo por primera vez. “Llegar a conocer a mi nieto me hace muy bien”. La sonrisa de Brangeri se agranda en su cara y siente que le gana la partida a los eternos recuerdos de su experiencia en Malvinas en aquel frío otoño del 82.