¡Los sabores heredados!

(por Mónica Gómez)

Desde nuestra infancia la identidad se va construyendoa partir de lo que nos brindan a nuestro alrededor. La familia, esa pequeña comunidad que nos mantiene resguardado, nos forma para los primeros pasos en sociedad. Asícada personalleva consigo lo que va asimilando desde que nace. La cocina está en todas las índoles de nuestra vida, tanto social como familiar y es ahí donde se gesta la cultura gastronómica de una sociedad, y la de un individuo.A raíz de los sabores heredados. 

Desde el momento en que estamos habilitados a ingerir alimentos,  los sabores que descontractura nuestro paladar son significativos. Cada sabor que vamos reconociendo lo tenemos registrado y forma parte de nuestra memoria gustativa.

En diferentes culturas la alimentación varía según los productos de la región, y en comienzos o la alimentación diariade un pequeño de Argentina no es la misma que de un niño enBrasil. También cambia por región, las características principales de la alimentación  se ven acompañadas de la producción local. Todas esas variantes en la alimentación van instruyendo a los gusto del paladar de cada individuo y consigo forjan una identidad gastronómica.

En mi casa se cocinaba poco, y se comía lo mismo que el común de la gente. Eran escasas las comidas que mamáhacía con variantes heredadas. En cambio en las vacaciones, Los almuerzos, las meriendas y los postres cambiaban rotundamente. En Corrientes hace más de 20 años se aprovechaba lo local, las frutas eran las de estación y de los arboles propios, las verduras de la quinta de la abuela y las gallinas o algunas carnes de los animales que se tenían en la casa. Las compras del supermercados no era un plan diario y hasta los domingos de asados en casa de mi abuela, el pan era remplazados por las tortas asadas que preparaban mis tías.  Esas vacaciones forjaron mis gustos,  marcaron mi identidad gastronómica, lo cual me inculco respeto por los alimentos de estación.

Uno de los sabores diferentes que me dejo las temporadas de vacaciones en lo de mi abuela fue la Palta con azúcar. El Árbol de palta estaba por todos lados, la fruta caía ya maduras porque no alcanzaban a sacarlas. En casa de mi abuela era común esa combinación, mi mama sacaba el fruto verde y los envolvía en diario y los dejaba madurar en el bajo mesada o arriba de la heladera. En bolsas o cajas para mantener el resguardo hasta logar el punto de madures. Una vez la fruta esta lista, la cortaba al medio, la pisaba y le agregaba azúcar.  Ya volviendo a Rosario ese manjar lo replicábamos con la futa de algún árbol del barrio. No era común encontrarlas en las verdulerías, ya que era un fruto poco consumido y que todavía se podía encontrar árboles en las veredas de la ciudad. De grande pude cambiar la forma de consumirla y la ligue a ensaladas o aderezos. Aun así, en me gusta más, en las recetas dulces y es por eso que esta semana prepararemos un postre sublime, MOUSSE DULCE DE PALTA.

Mousse de Palta

Necesitamos:

  • 1 lata de leche condensada
  • 200 cc. De crema de leche
  • 2 palta maduras
  • 1 limón
  • 200 gr. de coco
  • 2 huevos
  • 150 gr. de azúcar
  • Esencia de vainilla
  • Chip de chocolate

Preparación:

Para la mousse de palta, batimos la crema de leche hasta que tome consistencia. A parte  batimos la leche condensada, el jugo delimón y la ralladura del mismo. Pelamos la palta y la pisamos hasta lograr un puré. Mezclar las 3 preparaciones sin sobrebatir para que no se corte la crema. Enfriar. En un bowl mezclamos el coco con el azúcar, los huevos, la esencia y los chips. Disponer la masa en una placa y cocinar en horno por 35’ a 170° una vez cocido romper en pedazos y disponer en la base de una copa o de donde vayamos a servir el postre.Por encima agregar la mousse, terminar con chocolate para decorar.

Atrevete a cambiar la forma de consumir algunos productos, te vas a sorprender lo rico y gustoso que puede ser el resultado.