“Los Juegos Evita” irrumpieron en la legislatura porteña

El libro de Guillermo Blanco, declarado de interés cultural y deportivo en un acto lleno de evocación.     
 
De pronto fue como si aquellos pibes felices por la posibilidad de anotarse para participar, a fines de los ’40, irrumpieran en el histórico salón del palacio legislativo porteño, donde un grupo de ex deportistas, funcionarios y gente ávida por saber, acudieron al acto. ¿El motivo? La declaración de interés cultural y deportivo del libro “Los Juegos Evita, una historia deportiva y solidaria”, del periodista nuevejuliense Guillermo Blanco. Y ahí está el autor junto al diputado Claudio Heredia -fogonero del proyecto- y su colega electo Claudio Morresi, ex Secretario de Deporte de la Nación.
 
Pero en el salón “Eva Perón”, en el cual se colocará una placa evocativa en honor a la fundadora de los legendarios Juegos Nacionales, nacidos hace ya 70 años de la idea conjunta con el médico infectólogo santiagueño Ramón Carrillo -primer ministro de Salud de la Nación, recién en esos tiempos-, allí hay gente que también tiene que ver con el deporte profundo. Están Miguel Angel Brindisi, amigo del autor y referente mayor del fútbol; Osvaldo Rinaldi, quien también jugó en los Evita, lo mismo que Morresi; Osvaldo Arsenio, dirigente deportivo que hoy tuvo que ir a vivir a Alemania por falta de trabajo; Fernando Signorini, enorme exponente de la actividad, nacido de la preparación física; Ricardo Acebal, periodista del folklore que también envuelve a los Juegos Evita; Jon Uriarte, ex voleibolista olímpico y hoy iniciando su labor política, y el actor Rudy Chernicof, que cerró el acto evocando entre risas a Inodoro Pereyra, personaje de quien estaría cumpliendo 75 años, el querido Roberto Fontanarrosa.
 
El libro “Los Juegos Evita”, de Guillermo Blanco -editado por “Octubre”- es un compendio de historia profunda de aquellos años ´40 y ´50; y desde entonces una segunda etapa del ´73 al ´75, donde brilló Diego Maradona con sus Cebollitas y otros participantes del interior como los santiagueños de Pinto; y los años que van del ‘2003 hasta una actualidad en la que mermó la mística, y se mantuvieron sustentados por una ley concretada en el 2009.
 
El autor recibió mensajes como el de la escritora Dora Giannoni, conciudadana del 9 de Julio natal, ex compañera del enorme poeta Armando Tejada Gómez, quien escribió: “Querido Guille: ante la imposibilidad de haberte acompañado personalmente, te hago llegar mi más sincera felicitación por este merecido reconocimiento a tu valioso aporte a la cultura nacional y popular. Me enorgullece como amiga y como conciudadana de la patria chica. Un fortísimo agrazo con los mejores deseos. Dora”