Le Luthier

Federico Zabala Settimo despliega su talento en el preciso oficio de fabricar instrumentos de cuerdas.

(Por Juan Manuel Jara)

Un luthier es un artesano, un creador de instrumentos musicales. Federico Zabala Settimo es un luthier, el primero de la familia en este oficio tan artesanal y preciso. Se dedica a la fabricación de guitarras y bajos eléctricos los cuales llevan su firma. Un oficio que se desarrolla trabajando más allá de lo que se aprenda con un estudio de base.

¿Cómo arrancó la historia? Federico empezó tocando la guitarra. Un día se le cayó y se rompió. Ahí se la llevó a Mario Peraita, que es un experto y delicado luthier. El la reparó y mientras lo hacía, a Federico le interesó ese oficio. Tanto que decidió dedicarse a ello. Buscó formarse y para ello se fue a Buenos Aires en donde realizó un curso de luthería con el maestro Alejandro Baccaglioni, luego completó su parte formativa en este oficio con el propio Peraita.

Un día su maestro Baccaglioni puso un cartel buscando un ayudante para que colaborase en su taller con los trabajos. Federico aprovechó la oportunidad y se quedó con ese puesto. “Aprendí mucho más durante ese tiempo que en el curso”, cuenta el joven Zabala. Tiempo después el destino lo llevó a Ushuaia en donde, al no encontrar trabajo, se decidió a comenzar a reparar instrumentos de cuerdas. Y eso fue el principio. De reparar a crear fue solo cuestión de tiempo. Y no tardó en llegar el primer pedido. Bueno, en realidad, su primer trabajo fue su propia guitarra.

Hoy se dedica de lleno a la construcción a pedido de instrumentos musicales de cuerda, o sea, guitarras y bajos eléctricos.

SEMANARIO EXTRA: ¿Cuál es el puntapié inicial para encarar la construcción de un instrumento?

FEDERICO ZABALA SETTIMO: El cliente viene con un estilo de sonido que quiere para su guitarra o bajo. Por ahí intercambiamos ideas o sugerencias. Cada instrumento que hago es único y a medida de cada cliente. Pero la libertad creativa no siempre está.

SE: ¿Cuánto demora un trabajo?

FZS: El tiempo depende del modelo y del tipo de construcción. Un modelo sencillo podría estar terminado en cuatro meses, y uno más complejo puede demorar un año.

Los modelos clásicos de guitarra o de bajo son los más pedidos, pero también están los modelos propios, por ahora los menos, pero en un futuro la idea de este luthier de 24 años es trabajar principalmente sobre catálogo propio. Al recorrer algunos de sus trabajos está claro que sean un modelo propio o uno basado en uno tradicional, el toque distintivo de Federico ya se hace notoriamente visible. Líneas suaves, detalles delicados, materiales nobles y el sonido buscado por el solicitante.

SE: ¿Vos armás todo el instrumento inclusive la parte de micrófonos y electrónica?

FZS: Yo me encargo del trabajo de la madera y de la construcción. En general le agrego los micrófonos comprados aparte. Pero también, cuando se puede, trabajo con luthiers que fabrican micrófonos y ese trabajo conjunto esta bueno.

SE: ¿En este corto tiempo que trabajos te colgas como medalla?

FZS: La guitarra del ex guitarrista de Skay (Bellinson, guitarrista histórico de Los Redondos) sería el trabajo más grande. Y hay muchos buenos músicos quizás no tan conocidos pero muy talentosos a los cuales les hice sus guitarras.

Un luthier no solo construye instrumentos. También los repara y los ajusta o calibra. Labores que son parte de lo que hace de Federico Zabala Settimo un artesano apasionado por el oficio de ser luthier. Su catálogo es un recorrido interesante de realizar. Basta recorrer su Facebook o Instagram que se lo encuentra como Zabala Settimo Luthier. Hay trabajos verdaderamente exquisitos. Tienen su ADN y la firma de un artesano talentoso en un oficio de pocos.