
La situación de los caminos rurales fue expuesta, una vez más, en este caso por Jorge Cerdeira, un productor agropecuario de la zona de La Niña, quién en ‘Temprano para todo’ (Supernova 97.9) respondió sobre la situación general del distrito y la particular de la localidad.
—“¿Cómo está hoy la situación de los accesos a La Niña tras las últimas lluvias?
—Como en todo el partido de 9 de Julio. Hasta ahora tenemos la suerte de tener un camino de acceso por la vía que está seco, aunque sumamente golpeado. Pero si el clima sigue así, en poco tiempo vamos a tener problemas serios. Los caminos vecinales ya están cortados; de hecho, algunos vienen transitables a medias desde el año pasado y esta última lluvia terminó de empeorar todo”.
—¿Qué respuesta o asistencia reciben de las autoridades municipales?
—“Vemos una total falta de voluntad por parte del municipio. Nosotros no queremos que nos solucionen todos los problemas, pero sí que estén presentes con una colaboración mínima. Hace unos días, mi hijo Federico llamó al funcionario Carlos Valle para pedirle un tubo de alcantarilla para colocarlo en un sector donde el agua cortó el camino. Le aclaramos que de la colocación y el trabajo nos encargábamos nosotros, que solo necesitábamos el material. La respuesta fue negativa. No nos pueden colaborar ni con un tubo. Nadie les pidió maquinaria ni personal. La respuesta de Valle fue que «tenían la sábana corta», una contestación que suena a tomada de pelo. Hace más de un año que no hacen nada, los caminos están cada vez más angostos y tapados de plantas, y ya no dan las medidas para pasar con las herramientas agrícolas en la calle”.
—Jorge, usted tiene 71 años y toda una trayectoria ligada al campo en esta zona. ¿Vivieron crisis climáticas o de infraestructura similares en el pasado?
—“En el 2001 o 2002 tuvimos una inundación de 300 milímetros en tres días. Quedamos en una isla, pero era un problema natural imposible de solucionar en el momento. El año pasado los caminos se cortaron de nuevo, hicimos un grupo de vecinos y lo pudimos arreglar con muchísimo sacrificio. Lo que pasa ahora es distinto: el abandono de los caminos es total y viene desde hace mucho tiempo. La situación se va a agravar si sigue lloviendo. Nos pueden llegar a salvar los días largos del verano que absorben el agua, pero cuando un camino se rompe estructuralmente, por más verano que tengas, no lo solucionás”.
—¿Qué comentan el resto de los productores y vecinos de la zona?
—“Lo mismo. No hay respuestas, nadie escucha y no le dan importancia al sector agropecuario. Pedís una máquina y no está. Mientras tanto, la tasa de red vial la siguen cobrando rigurosamente con aumentos y todo, pero no se ve reflejada en ninguna obra. Directamente no hacen nada”.
—Se está discutiendo la conformación de un consorcio vial para la gestión de los caminos. ¿Le genera alguna expectativa esta herramienta?
—“Sé que se reúnen todas las semanas y que vecinos como Nano Álvarez plantean que es una alternativa válida, pero a muy largo plazo. Yo ya no creo en nada porque el problema lo tenemos hoy. A largo plazo, si el año que viene llega a ser seco, los caminos se arreglan solos por el clima, las autoridades se olvidan del consorcio y nosotros, los productores, también dejamos de reclamar porque se puede pasar. Ya ha pasado muchas veces.
El descuido es general. El pueblo de La Niña es un pozo y un yuyal detrás de otro. Vas a 9 de Julio y es un desastre de basura sin recolectar y asfalto roto, sin una sola máquina municipal trabajando. Todo son proyectos a largo plazo para ir zafando. Está bien planificar a futuro, pero mientras tanto hay que dar respuestas hoy. Si esperamos el largo plazo sin hacer nada ahora, cuando llegue ya no vamos a tener ni un solo camino en pie”.




