Entendiendo la pobreza

(por Lic. Hugo Merlo)

Siempre se dice que la pobreza es estructural, el Banco Mundial, en un informe, hace una recomendación.
Aunque no nos parezca a los Argentinos, en el mundo la pobreza cae, informaciones del Banco Mundial nos muestran que el mundo se había puesto como primer objetivo disminuir en este milenio la tasa de pobreza que había en 1990, a la mitad en el 2015, y este objetivo se logró en el 2010, cinco años antes. En todas las regiones no ha sido igual, especialmente en las que es difícil llegar, pero se espera que para el 2030, esté erradicada la pobreza en el mundo.
Lo que recomienda el BANCO MUNDIAL es la adopción de tecnología. Dice en su informe del año 2018 “La adopción de nuevas tecnologías ofrece un camino hacia la reducción de la pobreza y podría crear una ola de mayor productividad y crecimiento en toda América Latina y el Caribe”.
El vicepresidente del Banco para América latina y el Caribe dijo: “Debemos adoptar y promover la tecnología y la innovación para impulsar el crecimiento económico, la reducción de la pobreza e incrementar las oportunidades para todos, en lugar de generar barreras. Será clave mejorar la educación y la capacitación para garantizar que los jóvenes puedan aprovechar plenamente el mundo digital y estar preparados para los trabajos del futuro”.
El informe deja claro que en estos temas debe intervenir el estado con políticas públicas que permitan aprovechar el desarrollo y el aumento de productividad de la era digital.
Entre estas políticas se debería:
Poner a disposición de las empresas locales la tecnología a precios competitivos globalmente.
Esto es dotar a las empresas de herramientas, por ej. Internet de alta velocidad, sistemas de comunicación, programas de control de gestión moderna etc. Estas condiciones aumentan la productividad de los empleados y hace más competitivas a las empresas.

Diseñar incentivos para que la empresas inviertan en estas tecnologías y exportaciones y que utilicen los programas para protegerse de la competencia.
Instar a las empresas a ser más competitivas, invertir, bajar costos, bajar precios en lugar de buscar privilegios del estado. Deben mejor las prácticas gerenciales y potenciar canales de distribución.

Capacitar a los trabajadores para que sean capaces de adaptarse a estas tecnologías.
Esto significa replantear la capacitación de los empleados, que realicen tareas analíticas, preparar los recursos en áreas de comunicación y relaciones interpersonales.

Rechazar la tecnología por miedo a perder empleos sería un brutal error, es la oportunidad de la prosperidad compartida para nuestros países.
Lic. Hugo Merlo