Emprendedores, 3 claves para no rendirte cuando se te acaban las reservas

(por Gonzalo Merlo)

Cuando comenzamos un emprendimiento,hacemos números alegres, tenemos una buena idea, un buen producto, un modelo de negocio interesante y hasta nos creemos imbatibles.

Imagina que corres un maratón, partiste del arco de salida haciendo números alegres, pensando que lograrás la marca que te propusiste, pero en el kilómetro 30 te sorprende un dolor en las piernas. Sientes como si cargaras una mochila de piedras en la espalda; es como si tus piernas estuvieran llenas de agujas y te empiezas a cuestionar “¿Qué hago aquí?”, “¿Qué necesidad tengo de levantarme a las cuatro de la mañana en domingo?” y “¿Por qué no me quedé en mi casa como una persona normal?”

 

Esto le sucede muchas veces al maratonista alrededor del kilómetro 30 y ¡es un fenómeno conocido como “El Muro”!

 

¿Te ha sucedido algo parecido, pero como emprendedor? Piénsalo. Igual que un maratón, emprender es una carrera de resistencia, aunque es una prueba todavía más dura porque en una carrera de 42 kilómetros el 15 % de los participantes abandonan antes de llegar a la meta, pero el 75% de las empresas que arrancan no llegan a los dos años de vida. ¡Solamente el 25% de los emprendedores superan el muro!

Igual que en una maratón, cuando estamos por arrancar nuestro emprendimiento hacemos números alegres, tenemos una buena idea, un buen producto, un modelo de negocio interesante.

Pero tarde o temprano nos llega el muro; nos topamos con pared, queremos abandonar la carrera.

En una maratón, el muro llega porque se acabaron las reservas de glucógeno y el cuerpo comienza a tomar las de grasa. En ese momento se presenta un cansancio muscular que se puede describir como una fatiga terrible, que te hace dudar de ti y querer abandonar.

En el “maratón del emprendimiento” se nos acaban otro tipo de reservas, las económicas y las de la paciencia, hasta que empiezas a dudar de ti, de tu producto, de tu modelo y eventualmente te preguntas “¿Qué hago acá?” o “¿Por qué no me busqué un trabajo seguro como la gente normal?”

¿Has experimentado el muro del emprendedor?, ¿has sentido ganas de abandonar?, ¿cuáles son las reservas que se te han agotado?, ¿las económicas?, ¿las de paciencia?, ¿tu capacidad instalada no te ha alcanzado para satisfacer la demanda?, ¿las de humildad?

 

Comparto 3 claves para vencer al muro de la maratón, para que conectemos este conocimiento a la carrera de resistencia llamada “tu negocio”.

 

  1. Alimentación e hidratación

Para el maratón es clave una alimentación e hidratación, tener una buena reserva de hidratos de carbono, como arroz, trigo o legumbres que se convertirán en glucógeno (es decir, en gasolina para correr). ¿Cómo puedes mantener tu negocio bien hidratado y alimentado para que puedas cruzar el muro?

Te presento algunas opciones para que, de acuerdo con tu realidad actual, decidas cuál hace más sentido con el momento de tu emprendimiento:

 

  • Planear, ordenar y estructurar: Para que mi negocio este bien alimentado necesito tener un plan, clarificar por escrito mi modelo, estructurar mejor algún proceso o tan solo poner en orden mis finanzas y contabilidad.
  • Cuestionar y modificar: En este momento necesito cuestionar por qué me estoy estancando. Por ejemplo: ¿Debo retar la experiencia de servicio que estoy dando?
  • Retroalimentación: Es momento de rodearme de mentores que me retroalimenten y me nutran. Yo solo voy a tronar.
  • Hacer más red: Crear una red de aliados fuerte que me nutra también.
  • No confiarme: Estoy vendiendo bien, pero no debo dejar de nutrirme con clientes nuevos.
  • Cuido lo que tengo: Aunque tenga muchos prospectos nuevos, debo cuidar a mis clientes, cuidar mis recursos. Dicho de otra manera, es momento de ahorrar energía.
  • Acción: Es aquí donde debo enfocarme en monetizar, si no me va a dar desnutrición económica, porque de planes no se alimenta el negocio.

 

  1. Entrenamiento

 

El mejor maratonista es el que se prepara, porque un maratón no comienza en el arco de salida, si no meses y hasta años antes. Cuando te llega el muro en gran medida cobras lo que hiciste bien o pagas lo que hiciste mal.

Igualito en tu emprendimiento. Por ejemplo, una presentación de negocio no empieza cuando estás hablando con el inversionista, sino meses o años atrás cuando te preparaste y planeaste cómo mostrar los números y pusiste a todos tus amigos a escuchar diez veces tu presentación porque tú necesitabas ensayar.

Un emprendedor requiere estar preparándose permanente, pero sabemos que el tiempo no te sobra. Por eso debes elegir con estrategia en qué concentrar tu energía, en qué te convendría prepararte más hoy.

 

  • En aspectos técnicos de tu producto o servicio
  • En cuestiones de transformación digital
  • En marketing o ventas
  • En liderazgo y desarrollo de equipos

 

Elige en qué necesitas entrenar hoy más fuertemente, porque un maratonista, corredor o emprendedor, vive entrenando ya que sabe que el entrenamiento siempre paga o cobra, y eso depende de uno mismo.

 

  1. Mentalizarte

Para mí este es el punto más importante, porque corriendo o emprendiendo sabemos que habrá un muro, pero ¿cómo nos preparamos mentalmente?

Ahí está la diferencia. Sabemos que un día vas a tener que hacer un acto heróico para pagar a tus colaboradores o proveedores, pero ¿cómo lo vivirás?, ¿qué te dirás a ti mismo?, ¿lo sufrirás o te sentirás un héroe en una aventura? Eso depende de lo que te digas a ti mismo.

Puedes ser un maratonista desafiándose a sí mismo o un tonto corriendo 42 kilómetros cuando sus amigos duermen. Puedes decirte que eres un emprendedor fracasando o un emprendedor que, basándose en experiencias críticas, podrá después acompañar a otros a consolidar sus negocios. Es la misma realidad, pero la forma en que te lo cuentes a ti mismo hará la diferencia.

 

¿Qué realidad está viviendo hoy tu emprendimiento?, ¿Cómo te lo explicas?, ¿Qué historia te necesitas contar a ti mismo para que el muro, lejos de hacerte abandonar tu maratón, haga que la historia de tu emprendimiento sea digna de contarse?

 

* Dedicado a mis amigos maratonistas Maru, Coco, Leo, Pablo, Jorge…