Cuentos del Tío, recomendaciones para evitar este delito

Por lo general, los estafadores contactan a las personas a través de un llamado telefónico, email, mensaje de texto y redes sociales.

En la mayoría de los casos los temas recurrentes para que el damnificado caiga en la trampa son:

Obtención de un premio: puede ser hasta un auto 0 KM, dinero en efectivo mediante un sorteo, televisores, etc.
Acceder a la reparación histórica de Anses.
Obtención de dinero en efectivo.
Cambio de dólares viejos por nuevos.
Un crédito personal para consumo.
Cambio de moneda nacional o extranjera por medidas económicas.
Para poder obtener estos supuestos “beneficios” o “sorteos”, las víctimas deben realizar un pago previo o transferencia bancaria a través de cajeros automáticos. Los estafadores logran conseguir y/o generar claves de canales automáticos como Homebanking o APP, para tomar los fondos de las personas engañadas. Los delincuentes que intervienen en la trampa se hacen pasar por un familiar, obtienen datos claves, hablan con autoridad, tratan de agradar y una vez que lo logran, cometen la estafa.

Figlio – Notificación
También acceden a las redes sociales, donde miles de personas exponen su vida con fotos, con datos e información que es aprovechada por los encargados de estafar.

Recomendaciones para evitar estafas telefónicas

Nunca dar datos personales, ni de la familia.
No brindar datos bancarios.
No acceder a ser guiado por teléfono para el uso de cajeros automáticos.
No entregar dinero.
No ir a cajeros automáticos o cajas de seguridad, luego de recibir este tipo de llamadas.
No hacer transferencias luego de recibir este tipo de llamadas
No brindar claves bancarias.
Ningún banco, empresa ni organismo oficial puede retirar dinero de su casa o le entregará premios mediante esta modalidad.
Alertar siempre a familiares y amigos.
Cortar la comunicación y llamar al 101.

Estafas electrónicas

Algunos estafadores también utilizan los correos electrónicos para cometer ilícitos. Se trata del Phishing, un método que usan los delincuentes cibernéticos para obtener información confidencial como contraseñas y datos bancarios.

Si hay dudas acerca de un correo recibido, no hay que abrirlo, ni responder. Hay que verificar que el mail corresponda a un remitente desconocido.

No hay que hacer click en un link que venga incluido en un mail de desconocidos, ni abrir archivos adjuntos dentro del correo, en particular planillas, documentos o PDFs.

Hay que comprobar que la página web en la que se ingresó, sea una dirección segura. En este sentido, debe empezar de la siguiente manera: https:// y mostrar un ícono de un candado cerrado en la barra de estado del navegador.

De sospechar que se es víctima de Phishing, hay que cambiar de forma inmediata todas las contraseñas y ponerse en contacto con el banco. Es preciso mantener el sistema operativo y el antivirus actualizado, y cambiar las claves con frecuencia.

Los bancos nunca enviarán un correo electrónico informando sobre la acreditación o no de una transferencia. Tampoco enviará emails o realizará llamadas telefónicas solicitando comprobación o actualización de la clave o usuario de Homebanking. También hay que proteger los datos del público en general cuando se utiliza el Homebanking. Es recomendable, además, evitar su uso en lugares de acceso público. En caso de tener que hacerlo, es preferible utilizar el teclado virtual. Con él se puede ingresar el número de documento, la clave y el usuario. De esta manera se evita que alguien pueda copiar la información desde ese equipo.

Estafas a través del uso de cajeros automáticos

Hay diferentes métodos que tienen el objetivo de copiar la banda magnética y la clave de seguridad de las tarjetas. Uno de ellos consiste en colocar un pescador en la lectora de tarjetas, que captura físicamente el plástico. El cajero queda fuera de servicio y un delincuente se acerca para “ayudar” y busca obtener el PIN.

También suelen duplicar las tarjetas agregando una segunda ranura donde estas se insertan y superponiendo dispositivos similares en el lector de aperturas del ingreso. Es posible, además, instalar micro cámaras en la parte superior del cajero para leer el PIN y colocan sobre el teclado original del cajero otro estéticamente similar.

Otra alternativa empleada por los malvivientes es el bloqueo en el dispensador de billetes; se colocan elementos, como placas de metales, que permiten bloquear la salida del dinero y capturarlo.

Para prevenir este tipo de acciones hay que chequear que la ranura de ingreso de la tarjeta y la de salida del dinero no estén obstruidas. Si la tarjeta se traba en el cajero automático, no hay que aceptar la ayuda de extraños y realizar la denuncia de inmediato al Centro de Servicios Banelco al 4320-2500 o al Centro de Atención Telefónica del banco con el que se opere.

Es importante memorizar la clave, mantenerla en secreto y cambiarla con frecuencia. Además, generar una clave alfabética para operar de manera más segura en cajeros automáticos. La misma consta de tres letras para realizar las operaciones con mayor seguridad (si la tarjeta tiene chip, el cajero no va a solicitarla.)