Carta de lectores

Mirar sin ver.

Los padres de los alumnos de la escuela N°24 “Ricardo Gutiérrez” queremos proponerles un ejercicio:

Entrecierre sus ojos e intente permanecer así  4 horas al día, todo ello sin dejar de lado sus tareas habituales, intente por ejemplo escribir en esa penumbra e intente leer algo a dos metros de distancia.

Si le parece una propuesta muy fastidiosa, puede sencillamente mantener los ojos entrecerrados mientras lee este artículo. ¿Qué siente?

Quizás después de unos minutos de incomodidad, se ponga de mal humor por el esfuerzo al leer, quizás le duela la vista y decida salir de éste ejercicio sin sentido que le proponemos y vuelva a “ver”, como la hace habitualmente.

Nuestros hijos en la Escuela primaria N° 24 “Ricardo Gutiérrez” no tienen las mismas opciones que ustedes y por mas que tomen la decisión de dejar de permanecer en penumbras en el aula, no la van a poder llevar a cabo porque no depende de ellos.

No estamos hablando de niños con problemas oftalmológicos –aunque probablemente sea una de las consecuencias a futuro- sino de niños que carecen de luz artificial en el aula y solo pueden trabajar con la luz natural –muy tenue- que entra por las ventanas.

Si bien a la escuela se le han hecho obras, no parecen ser suficientes y aunque los padres carecemos de la totalidad de la información, podemos vislumbrar lo que es notorio, por ejemplo: cuando llueve hay filtraciones de agua, y la mayor parte del tiempo los chicos en determinadas aulas permanecen sin luz artificial. Si a este combo de desidia se le suman los factores climáticos de la época como que la mayor parte de los días son nublados, con lluvia y prontamente comienza a amanecer mas tarde, va a ser de imposible cumplimiento sostener una clase.

La escuela viene reclamando ante el Consejo escolar desde el año pasado y los padres nos hemos sumado este año pero no parece haber un interés real de dar una solución permanente y de fondo.

Como padres confiamos a la escuela lo que más amamos: nuestros hijos y las autoridades superiores, encargadas de velar por ellos y por el nivel educativo, perjudican en su accionar la integridad de nuestros hijos y a la escuela pública, denostándola con su inacción y omisiones.

Solicitamos  a las autoridades del Consejo escolar, del ámbito educativo y ejecutivo local, provincial y nacional que recuerden para que se postularon y fueron elegidos y como consecuencia que DEJEN DE MIRAR SIN VER Y ACCIONEN y que sus acciones se traduzcan en una inmediata solución para la Escuela 24, Ricardo Gutiérrez.