Buenos hábitos de los candidatos

(Por Hugo Merlo – GH Soluciones)
Ya comenzaron en nuestra ciudad los movimientos que desembocarán en las próximas elecciones generales. El partido Radical ha logrado una unión de sus múltiples líneas internas y en lo que se ve…asumen su lugar dentro de la coalición Cambiemos. Pero después habrá que ver en la interna, quienes van a participar, y ¿si no hay internas dentro de Cambiemos y el candidato es el del PRO? Son cuestiones a resolver, pero no le quepa la menor duda que hay posibles candidatos que saltarían la valla si se les vedara la posibilidad de una interna.

Por el lado de la oposición en el caso de 1Paìs, a través de sus concejales ha proclamado sus intención de ir por la intendencia y han sugerido la creación de comisiones de vecinos para tratar temas comunes y que se canalice por el HCD.

El Frente para la Victoria y el peronismo más tradicional, no se mueven hasta que las “cabezas” decidan lo que van hacer y supongamos que puedan definir un candidato, la tienen difícil.

Los que de alguna manera pretenden que le pongamos el voto deben poder decir y con realismo como van a resolver problemas y mejorar la vida cotidiana.

Ese es un hábito que los políticos deberán adquirir. El tema es como se adquiere un buen hábito y del otro lado, como se modifica un mal hábito. Esto de modificar una costumbre tiene un costo, hay que hacerlo todos los días, no es innato, hay que construir.

Hay un proverbio que dice: Siembra un pensamiento y cosecha una acción, siembra una acción y cosecha un hábito,  siembra un hábito y cosecha un carácter, siembra un carácter y cosecha un destino…

Es fundamental que los votantes los perciban “como arquitectos de nuestro destino”, por cierto vale para los candidatos y por supuesto para la sociedad donde vivimos, porque todo en definitiva depende de la pro actividad individual y colectiva.

Existe una estrategia definida como  PENSAMIENTO DE DISEÑO que tiene un importante sentido en aquello que sea emprender una cosa nueva, como  ser candidato, que ayuda a formar hábitos de por vida , que resuelven problemas, logran metas y ayudan a mejorar vidas.

El primer paso es “empatizar”, es aprender cuales son los verdaderos asuntos que necesitan ser resueltos.  Acá hay que ir a fondo y no proclamar la solución de los síntomas,  sino ocuparse del problema de fondo.

Luego de  definir el problema, con claridad y detalle, un diagnóstico que nos ponga de frente a los dificultades  a  resolver.

El tercer paso es anotar listas de ideas y generar posibles soluciones.

El paso cuatro construir un prototipo o crear un plan.

Eso es lo que ciudadanos esperamos cuando llegan unas elecciones y en nuestro caso Municipales. Los problemas son cercanos y conocidos y ahí es donde hay que hacer hincapié.  Hay que evitar la penosa descripción de lo obvio, por ej. : Decir que hay que crear oportunidades laborales para los jóvenes que van terminando la escuela, es obvio que en la función pública uno debe ocuparse de estos temas… ¡lo que vale es decir cómo se va a hacer!