Aniversario de 9 de Julio

Discurso del Intendente Mariano Barroso:

Buenas tardes a todos, público presente, concejales, funcionarios,  autoridades, abanderados, estoy muy contento de poder celebrar este 155º aniversario de nuestra querida ciudad de Nueve de Julio con todos ustedes; es un gran orgullo para mí como jefe comunal poder compartir, expresar unas palabras y dar la apertura de los actos que comienzan hoy y que contarán con el tradicional desfile  y distintas celebraciones en el día de mañana.

Hoy Nueve de Julio cumple 155 años de vida, de grandeza, progreso, alegrías; y también de crisis, tristezas y metas inconclusas que un hoy aspiramos a cumplir. Nuestro pasado, en su totalidad, ha conformado nuestro presente, y nosotros todos los días trabajamos por un futuro mejor.

Quiero resaltar hoy especialmente, la vida social de nuestra comunidad, innumerable cantidad de clubes, asociaciones, centros culturales, sociedades de fomento, y demás formas de trabajo colectivo y mancomunado, que enriquecen a la vida en sociedad de cada vecino. Hoy muchas de esas instituciones están representadas en este acto y mañana desfilarán la gran mayoría de ellas. Quiero hacer hincapie en ellas porque son un motor de progreso, de trabajo en equipo, de aporte individual de cada uno de sus miembros, que estimo con un alto compromiso comunitario y en beneficio de todos. Que mejor momento para resaltar la tarea que llevan adelante que un día como este; por eso les digo gracias por estar, por participar, por ayudarnos a construir un Nueve de Julio con más oportunidades, por formar a nuestros jóvenes, por brindarnos educación, deporte, cultura y también contacto social.

Nuestra tradición nos lega esa pasión por las instituciones, que no debemos perder y es fundamental transmitir a los que vienen, impulsandolos a participar y también haciendoles lugar.

Nuestra Ciudad se fundó con el esfuerzo de todos, nuestros abuelos inmigrantes que forjaron un gran país y una pujante ciudad nos dejaron un legado que aun perdura, y está en nosotros hacerlo noble, impulsarlo, y mantenerla como una ciudad pujante y con futuro para todos.

Porque esos grandes hombres que se trazaron objetivos ambiciosos, que fundaban ciudades y las convertían en comunidades prósperas, deben hoy servirnos de ejemplo, para transformar y mejorar nuestra realidad. Pero inspirarnos en nuestros abuelos debe ser con una perspectiva digna del presente y que considere siempre el futuro; por eso me gusta decir que copiar lo que ellos hicieron es una tarea titánica, pero el gran objetivo no es hacerlo igual, sino hacer lo que ellos harían hoy si estuviesen en nuestro lugar.

Quiero hablar también del potencial de nuestra gente, para salir adelante, progresar, muchas veces contra viento y marea, ese empuje casi terco, esas ganas de estar mejor, que hace que la esperanza renazca ante cada caída, que la confianza la tengamos siempre firme en un mejor porvenir.

Sabemos que fuimos mejores, conocemos de donde venimos, hemos visto con nuestros propios ojos muchos de nosotros el gran progreso argentino, comparable con los primeros paises del mundo. Nueve de Julio ve en cada uno de sus rincones los monumentos de ese progreso, las estaciones de trenes, en cada pueblo, en cada paraje; pero también sabemos todo lo que podemos dar, todo lo que tenemos para dar, el campo, las industrias, pero sobre todo nuestros vecinos en quienes tenemos puestas todas las mejores esperanzas de progreso para un futuro mejor. Esa debe ser nuestra meta como sociedad, ese es el objetivo que trazaron nuestros abuelos, ellos lo lograron, esta en nosotros volver a hacerlo realidad.