Ahora Bioeconomía

(por Hugo Merlo)

Amigo lector, esta semana alumbraremos un tema que ya hace unos años está instalado en ámbitos específicos de las decisiones económicas globales y en algún espacio más ligado a laecología. Se trata de la BIOECONOMIA,también llamada ECONOMIA ECOLOGICA.

El principal exponente de esta disciplina, cada vez más difundida y estratégica, esNicholas Georgescu-Roegen (1906-1994) es el economista ecológico más importante del siglo XX. Su amigo Paul Samuelson (Nobel de Economía) dijo de él que era “el erudito entre los eruditos, el economista entre los economistas”.

Los fundamentos de esta nueva arista de la Ciencia Económica, a la que se le suman leyes de la biología y de la termodinámica, es entender la economía como una extensión de la evolución biológica, se asume que hay mecanismos naturales que no tienen nada que ver con las leyes de mercado y existen bienes comunes como el aire y el agua, cuyos problemastrascienden  la lógica de las naciones y de los mercados. Por eso la “nueva” vertiente concilia los intereses  públicos, privados y solidarios con el interés general.

El proceso económico es la extensión de laevolución biológica (dicen los economistas de la corriente de pensamiento) por lo tanto los problemas deben ser abordados desde esta perspectiva, la especie humana se ha dotado de instrumentos artificiales sin los cuales no puede vivir. Paradójicamente estos instrumentos refuerzan su dependencia de los recursos minerales y materiales necesarios para construirlos y hacerlos funcionar.

Georgescu-Roegen, que es considerado el padre de esta concepción de la economía, demostró dominar con soltura las herramientas matemáticas y los supuestos típicos de la economía “académica”. A finales de los años 60 inicia una ruptura con la economía ortodoxa criticando sus métodos y sus absurdas suposiciones, criticando que lo que se enseña en las facultades de economía es falso pues sólo funciona haciendo suposiciones que no se cumplen en la vida real.

Como ejemplo tenemos que la economía tradicional trabaja con una simplificación del ser humano, ya que el ser humano en su esencia es más complejo que las fórmulas que son capaces de formular. Así surge el llamado Homo oeconomicus simplificacióndel ser humano que se mueve mecánicamente por intereses egoístas y, al margen del contexto social y cultural, visto como un consumidor insaciable y perfecto por la teoría del consumo. Romper con esa simplificación le costó a Georgescu-Roegen ser ignorado por sus colegas los cuales rehuyeron la batalla intelectual con este economista, que sabían que estaba bien formado.

Criticaba cosas fundamentales como el agotamiento de los recursos naturales, las desigualdades y a la absurda pretensión de predecir el futuro económico con modelos econométricos, así como su ataque contra la dogmática creencia de que la libertad de precios es la mejor forma de asegurar una distribución racional de los recursos entre todas las generaciones.

Con los matices que se quieran, Georgescu-Roegen criticaba que, en muchos casos, en vez de sugerir teorías para explicar los hechos, se simplifican y amoldan los supuestos para que puedan ser tratados por las herramientas económicas (se falsea la realidad para acomodarla a los supuestos).

Veremos como sigue el tema, desde mi punto de vista no quemo las banderas por ninguno de los dos bandos. Sí adhiero a conceptos como que la economía está ligada a nuestra evolución, siempre recuerdo que nuestros antepasados del neolítico hace 10.000 años descubrieron la agricultura y ahí comenzó todo.

 

Lic. Economía  Hugo Enrique Merlo GHS