“Volver a atar la vaca”: nuevos desafíos para nuevos escenarios mundiales

En el marco del Silicon Valley Forum que se desarrollo en la ciudad de Rosario, Gabriel Delgado, director del Centro de Investigación en Ciencias Políticas, Económicas y Sociales del INTA, disertó en el panel “Revolución 4.0 en el agro” con una propuesta desafiante y motivadora donde instó al público a dejar atrás verdades y prejuicios, para abrirse a un nuevo paradigma, donde el desarrollo tecnológico juega un rol clave. 

Haciendo mención a una de las más conocidas guerras surgidas en la nueva era digital, la dicotomía Uber vs Taxi, Delgado abrió el debate con una analogía que hace referencia a la que tienen hoy los productores ganaderos y los que cultivan carne artificial. ¿Oportunidad o amenaza?

“En el sector agropecuario hay verdades que parecen como dadas y se toman como supuestos para desarrollar teorías que quizás deberían revisarse más, sobre todo porque a partir de ellas se toman decisiones”, abrió el juego el director del INTA e inmediatamente nombró cuáles son aquellos conceptos mainstream que dominan el sector agropecuario, que involucran los temas de: alimentación y salud, agroquímicos, futuro de la ganadería y cambio climático.

“Sabemos que el agro es un sector estratégico para el desarrollo de Argentina y que en 2050 se esperan 9 mil millones de personas en el mundo, lo que nos posiciona en un escenario tremendamente competitivo. Argentina es uno de los pocos países que produce más de lo que consume y es el que más alimentos per cápita produce a nivel mundial, lo que nos pone en un lugar central”, expresó Delgado.

En ese contexto de crecimiento exponencial de la población mundial, el economista agrario explicó que: “Argentina produce alimentos para 400 millones de personas y se especula que podemos llegar a 600 millones; tenemos enormes oportunidades de producir más cantidad”. 

 

Involucrar a toda la cadena

 

En ese escenario de oportunidades para Argentina, se encuentran otros países que también se suman al juego de posicionarse como líderes en producción de alimentos. Entonces, ¿qué falta para despegar?

 

Tal como cuenta el doctor en Finanzas a Agrofy News, Argentina tiene muchas oportunidades para producir más alimentos pero existen muchas trabas actuales.“Tenemos muchos problemas internos, como ser el derecho de propiedad – el de semillas es uno-, problemas regulatorios, de acción colectiva, problemas políticos, prejuicios que tiene la comunidad urbana sobre la rural, problemas que siempre se traduce en temas fiscales”.

 

Argentina no tiene tampoco un camino fácil en vender productos industrializados, con valor agregado, porque “el resto de los países del mundo quieren comprar materia prima porque a nadie le interesa importar desempleo” y agrega: “Por eso hay que aumentar la producción primaria, la industrialización,  nuestras exportaciones y también aguas abajo podemos trabajar en el desarrollo de mejores tecnologías que tienen un gran retorno social y económico”.

 

Sin embargo, la responsabilidad no recae únicamente en el campo: “El sector agropecuario no puede hacerse cargo de todo eso, hay que buscar otros sectores dinámicos que nos ayuden a solucionar ese problema estructural que tiene la Argentina”, declara el economista y menciona que si bien recientemente se abrieron 170 mercados a diferentes lugares del mundo en los últimos 3 años en Argentina, “si no hay empresas invirtiendo para poder vender los productos, no sirve abrir mercados. Tiene que haber capacidad de producción y exportación. La responsabilidad es compartida con todos los actores de la cadena”.

 

¿Instituciones obsoletas?

 

Cuando hablamos de nuevas tecnologías, inmediatamente tendemos a pensar en Estados Unidos, pero Delgado interpeló al auditorio diciendo: “En todos los emprendimientos que hay en Agtech en Silicon Valley, algún argentino está involucrado” y expresó su deseo porque toda esa creatividad e innovación que tenemos se ponga al servicio de la producción del país.

 

Uno de los focos más importantes de su charla radicó en poner a las instituciones en la mira. “Argentina tiene un contexto poco amigable para que esto pueda darse y esto no tiene que ver solamente con las políticas, tiene que ver con nuestra cultura, las instituciones que tenemos son el resultado de nuestra cultura. Es hora de repensar las instituciones”.

 

“Si tenemos grandes industrias que están obsoletas, por qué no pensar que las instituciones se vuelven obsoletas, por qué no pensar que los bienes públicos que históricamente el gobierno provee pueden quedar arcaicos y así como tenemos que animarnos y no enojarnos con la carne artificial si somos productores ganaderos, también tenemos que pensar desde el Estado y no enojarnos si las instituciones tienen que cambiar porque no están dando las respuestas que se necesitan para el desarrollo del país”, expresó el investigador del INTA.

 

Tal como explicó el economista, estas tecnologías requieren que el Estado las conduzca, “requieren que alguien se ponga adelante para aprovecharlas con creces y dejar de ser importadores tardíos de tecnología que es una enorme causa de subdesarrollo”.

 

Una nueva moral

 

Así como sucede con la electrónica, en el sector agropecuario no hay forma de recuperar las inversiones en las innovaciones si no hay una obsolescencia programada y si no hay cierto lanzamiento paulatino de las tecnologías. “La cantidad de tecnologías en las que se ha invertido en los últimos años va a generar aumento de las productividades por hectáreas de manera tan creciente como lo va a hacer la población mundial”, explicó Delgado y agregó que el sector de producción de alimentos aún no fue “hackeado”, como pasó con los taxis. “Al negocio de los alimentos, que mueve 3 trillones de dólares en el mundo, todavía no le tocó un Uber. Esto va a generar más presión en investigación sobre tecnologías disruptivas que busquen alternativas a la producción de proteínas”.

 

Consultado acerca del rol de la carne sintética en el futuro de la ganadería, el director del INTA explicó que hay que entender que la discusión no tiene que ver con eficiencia o costos, es más bien ideológica. “Hay una cuestión moral que está emergiendo, muchos jóvenes se están haciendo veganos, no quieren matar animales para comer. Hay un cambio de pensamiento que es preciso atender y que puede significar una amenaza para el desarrollo del sector. Hay una tendencia hacia lo natural, a lo orgánico, que tiene principios morales, culturales que tienen que ver con una generación que tiene nuevas inquietudes personales que van a afectar el consumo y va a tener implicancias en la producción del futuro”.

 

Desarrollar tecnología

 

Para concluir, Delgado hizo una pregunta al auditorio: ¿Nos enfocamos entonces a producir más toneladas de alimentos para llegar a solucionar esos problemas o nos enfocamos en generar mayor valor agregado, de nicho, a desarrollar este enorme sistema Agtech que hay en Argentina?

 

Y sentenció: “La ‘vaca atada’ la teníamos en un país con 12 o 15 millones de habitantes. Ahora con 40 millones tenemos que volver a atar la vaca y qué mejor camino que el desarrollo de la tecnología”.

 

Sofia Espejo