Tierra colorada y mística Guaraní

(Por Patricia Gorza)

Cuando se trata de la provincia de Misiones, automáticamente todos pensamos en las Cataratas del Iguazú, esa explosión a los sentidos que nos regala la naturaleza, elegida como una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo. Misiones es cataratas, selva y tierra colorada.

En este viaje al interior productivo llegamos a Oberá  que debe su nombre al cacique guaraní que Juan de Garay no pudo dominar.

Donde la tierra no fue labrada, la selva se enmaraña como en los tiempos en que éstas eran sólo dominio de los mansos indios guaraníes. Hay colinas verdes y floridas, el blanco y fucsia de los macizos de azaleas bordean las calles de tierra roja, hay vivos contrastes con el verdor de las plantaciones de té, la yerba mate y las coníferas, el sol es siempre tibio y generoso, tan generoso como su gente.

Con la pausa típica que caracteriza nuestra argentina profunda, esa que está ligada a la comunión con los antepasados y el compromiso con el futuro nos abre la tranquera José, un productor de Yerba mate que nos cuenta como es producir uno de los 5 alimentos más consumido por los argentinos.

De manera invisible, cada vez que elegimos y abrimos un paquete de yerba, cada vez que desplegamos el ritual del mate, hay una historia de vida y están las manos de un productor yerbatero, uno de los más de 10.000 pequeños productores que cultivan yerba mate.

Según los datos de Coninagro (2017), se estima que el 76% de los productores poseen menos de 10 hectáreas, mientras que el 22% tienen entre 10 y 50 hectáreas y sólo el 2% cuentan con más de 50 hectáreas. Argentina es el principal productor de yerba mate en el mundo, en el 2017 cerca de 260 millones de kg de yerba mate elaborada fueron enviadas a supermercados y mayoristas de todo el país. 33.498,90 TN  fueron exportadas en el año 2017 con destino a Siria, Chile, Líbano, Estados Unidos y España (son los 5 países con mayor volumen) y otros países.

En todo el proceso de producción, desde la cosecha hasta el envasado, la yerba mate solo recibe calor para el secado, tiempo de estacionamiento y molienda. Para que el paquete llegue a tu mesa, el proceso de elaboración requiere que la planta necesite 4 años para crecer y poder ser cosechada y permanecer al menos 1 año en depósitos especialmente acondicionados, donde se controlan las condiciones de humedad y temperatura para lograr un producto de calidad.

Mati, en quechua, significa vaso o recipiente para beber. Fueron los misioneros jesuitas los que en el siglo XVII empezaron a sentir curiosidad por el gusto que encontraban los indios guaraníes a una extraña infusión que sorbían con insistencia. Pensaron al principio que era cosa del diablo. Pero la probaron, descubrieron sus virtudes y la adoptaron. Por entonces la infusión se preparaba en una calabaza hueca que se usaba para contener cualquier tipo de líquido. A ella se incorporaba una pequeña caña de tacuara para sorberlo. Posteriormente, los jesuitas agregaron al extremo inferior de la bombilla una fina malla de fibras vegetales para filtrar la infusión.

El mate es uno de nuestros emblemas, nos representa, nos identifica. Es sinónimo de tradición. Está presente en todas las casas argentinas, en el barrio más humilde, en el puesto de un campo, en piso más alto de la ciudad. A la mañana en el trabajo, cuando viajamos, cuando miramos futbol, cuando tenemos que hablar de algo importante, cuando no podemos dormir,  cuando tenemos mucho sueño y hay que seguir  despiertos. Cuando estamos solos, en familia, con amigos, en reuniones. El mate es sinónimo de amistad, de unión. En invierno, en verano. Amargo o dulce. De madera, de calabaza, de cerámica, de metal, de caña. La cantidad de variantes y combinaciones son infinitas y cada uno arma su propio estilo y ritual.

Misiones, su tierra colorada y la yerba mate están presentes todos los días en nuestra vida, y me pregunto, cuántas veces nos detuvimos al menos un momento a pensarlo… como no nos va a gustar el mate si viene de uno de los lugares más hermoso de nuestra tierra, donde la exuberancia se hace presente en todas sus formas, colores y sonidos. Y si a eso le agregamos el amor de los miles de pequeños productores que le dedican su mejor esfuerzo, empieza a tener lógica nuestra pasión por él.

Poné la pava, prepará el mate y leé la nota que le hicimos a José, porque estoy segura que después de leerla vas a darle un valor distinto.