Soy Tu Fan

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Star Wars

Por Juan Manuel Jara.- Antes que nada una aclaración. Soy fan de Star Wars. O sea, la objetividad de esta nota no está garantizada.  Diciembre 2016 fue un momento esperado para todos nosotros los mortales que seguimos las aventuras de la familia Skywalker. Finalmente se estreno el Episodio 7 de esta saga que arranco allá por 1977 con la primera entrega de lo que se convertiría no solo en un hito del cine mundial, …

sino en un icono cultural que no sabe de edades, ni de idiomas, ni de culturas, ni del paso del tiempo. Su poder es tan grande que, al igual que la Fuerza, se trasmite de padres a hijos interminablemente. Por que pasa esto? La historia es básica, simple, universal: la lucha entre el bien y el mal, con héroes, heroínas y villanos. Pero un toque distintivo: el universo creado por George Lucas con sus mundos, razas, tecnología, naves, robots y, por supuesto,  esos sables laser que todo fan admira y que nos conformamos con tener alguna de esas replicas del amplio merchandising de juguetes de la saga.

Mis hijos son fanáticos, tan o más que yo. Un legado que, al igual que los colores de River Plate, me encargue de transmitirles. Lo logre. Compartir con ellos (los 3 con remeras alusivas al evento, claro esta)  la experiencia de ver el estreno del Episodio 7 juntos fue regocijante. Y encima disfrutar de un nuevo capítulo (el primero de 3) que recupera con creces el espíritu de la trilogía original. Algo que no había logrado las precuelas (episodios 1 al 3) que, paradójicamente, derrocharon efectos digitales, sumaron a la historia general, pero que no alcanzaron a llenar completamente el corazón de los fanáticos.

Episodio 7 El Despertar de la Fuerza es un nuevo comienzo. Un relanzamiento que cumple con todas las expectativas. El reencuentro con los personajes de la historia original (Han Solo, Chewbacca, Leia Skywalker  – hoy generala, ya no Princesa- y, aunque con suspenso, también con su hermano Luke, el supremo Maestro Jedi; y por supuesto los siempre presentes  robots C3PO y R2D2). Y también, el pase de la posta a los nuevos personajes. Los nuevos héroes  son Rey, una joven en quien la Fuerza está presente, y Finn, un soldado renegado de la Primera  Orden, la nueva amenaza a la paz galáctica liderada por el oscuro Kylo Ren, nieto del mítico Darth Vader, decidido a terminar lo que su abuelo  no pudo. En fin, 2 horas de emoción sostenida y un relato que no da tregua y que no se queda en extensas  escenas de diálogos, pecado principal en el que cayeron los episodios  1 al 3.  Punto a favor para su director, JJ Abrams, creador de series de tv icónicas como Lost y Person of Interest, que con este triunfo se cuelga otra medalla luego de haber  relanzado exitosamente Star Trek, la otra vaca sagrada de la ciencia ficción.

Por supuesto que la veremos de nuevo. En cine. Y luego, en dvd, on line o en  lo que  sea. Cuando de Star Wars se trata, una vez no alcanza. Y tan locos no estaremos. O, quizás, si. Pero entonces los  locos somos millones. Porque Episodio 7 rompió todos los pronósticos  y se convirtió en la película más taquillera de la historia, recaudando 529 millones de dólares (y aun no se estreno  en China!).

La Fuerza es poderosa. El Lado Oscuro también. Pero disfrutar de este fenómeno llamado Star Wars es más poderoso aun. No todos lo entienden. No a todos les gusta. Pero… siempre se está a tiempo de entrar en este mundo que, como escribí en las primeras líneas de esta nota totalmente subjetiva, no sabe ni de edades, ni de idiomas, ni de títulos universitarios, ni de nada. Te atrapa. Te marca. Y uno lo lleva consigo por el resto de sus días. Y siempre está ahí, listo para reaparecer con cada evento, noticia o estreno que,  como ocurrió ahora en diciembre, escribe un nuevo capítulo de esta historia épica espacial y te la deja picando, porque ya estamos esperando el episodio 8 en 2017 y el 9 en  2019. Es así. Tomalo o dejalo. Yo, por las dudas, tengo mi sable laser siempre listo.