Ser primitivo

(por Mónica Gómez)

La filosofía de nuestra vida va cambiando a medida que nuestros intereses van mutando. Cuando se es chico las ganas de explorar el mundo te hace tener el deseo de ser grande, bajo un seudónimo de libertad. Cuando uno es grande se encuentra con la diversidad de obstáculos, necesidades y a veces  el entorno hace que nuestras perspectivas sean distintas hasta por cortos tiempo.

Hace poco tiempo, en busca de los productores locales, varias personas me hicieron referencia a un hombre que tenía una huerta orgánica llamada Los Primitivos. En varios eventos sobre cultivos había tenido la oportunidad de hablar con su hija, conocer la producción de plantines hortícolas que tiene para la venta y conversar sobre el trabajo de su papá. Ella me guio en donde quedaba la huerta y me recomendó que tuviera en claro que su padre no era muy simpático.

Ante la última referencia,  tome la decisión de visitarlo. Fui en compañía de mi esposo ya que el lugar no estaba alejado pero sabía que el camino no era muy transitado. Al tomar la primera calle desde la ruta, ya entrás a una caminoangosto de piedras y tierra.Esa primera impresión me dio la satisfacción  haber ido con compañía masculina fue una decisión acertada. El recorrido no fue largo, pero si al ser estrecho y no conocer tenía mucha incertidumbre.Si estábamos por buen camino,  llegamos creyendo que por error, lo primero en ver son las carpas estilo invernadero que tiene para los plantines. Dejamos el auto sobre la tranquera, dimos unos aplausos para anunciar que habíamos llegados, ya en la entrada se respiraba a romero y salvia. Nos recibió un hombre, no muy parecido a lo que yo pretendía encontrar y ante el pedido de comprar verduras nos dijo que esperemos. Entro por la persona que fuimos a buscar.

Al principio se encontró un poco desorientado sobre lo que nos llevóallí,creí que no íbamos a tener suerte, ante el comentario de su hija. En el momento que comenzamos a hablar esa persona de 70 año que aparentaba tener 20 años menos, nos conversó de que su trabajo  es más una forma de vida que una ocupación. Conto lo que estaba haciendo por el momento, ayudando a su hija con el negocio. Nos mostró el lugar donde está  preparando en medio de su oasis un aula para dictar cursos, especializar en el cuidado de los cultivos y el medio ambiente. Una de las frases que me quedaron resonando de toda la charla fue, “si la planta tienen vida, se planta para que dé más”. Adquirí con gusto los zapallitos y zucchinis recientemente recolectados. Nos dio una catedra  sobre los jugos de las frutas y sus fermentos e hizo una muestra de los vinos que si bien no produce la uva son elaborados por él mismo.

Todo allí se respiraba claro, se veía verde por donde uno pose los ojos. La aventura de toda una vida de trabajo, era hoy una anécdota con latranquilidad que vivía José Folik allí. Había creado  un refugio para la vida que él quería seguir. Ahora yendo por más, estaba creando un lugar para enseñar sobre la forma de vida sana.

Tomemos  el mando del manejo que hacemos con los recursos de nuestro planeta, ser activos en esta situación por el bien de nosotros y de los que vendrán. Apostar a una agricultura másconsiente y formar la rutina de consumir sobre todo los productos de estación. Persona como José  hacen de su mundo un rincón donde se vuelve  a los orígenes. Tomar conciencia del valor de los productos y de la mano que los produce es valorar nuestro alimento y la naturaleza que es la verdadera procreadora.

En esta ocasión la idea de cocinar algo rico y nutritivo con lo que me traje de la huerta, los zucchinis me inspiraron en realizar una lasaña de vegetales.

Lasaña de zucchinis

Necesito:

  • Zucchini 1 kg
  • Tomates asados ½ kg
  • Cebolla de verdeo 1
  • Puerro 1
  • Queso cremoso 200 gr
  • Fécula de maíz 2 cds
  • Leche fría 250 cc.
  • Salsa de tomate.
  • Queso reggianito
  • Sal, pimienta y nuez moscada

Preparación:

Cortar las rodajas finas de zucchini y cocinarlas en sartén o grillarlas de ambos lados con un toque de aceite. En una olla pequeña cocinar el puerro y la cebolla de verdeo y agregarle la fécula  disuelta en la leche. Formar una salsa blanca y condimentar.En una bandeja que vaya al horno y a la mesa disponer salsa de tomate en la base, agregar una capa de zucchinis grillados, una capa de salsa blanca, otra de tomates asados y una de queso cremoso. Volver a realizar estas capas y terminar con quesos regianito y llevarlo al horno para gratinar.

Disfruta el sabor de las verduras, esta preparación es ideal para los días lunes sin carnes. No dejes de hacerla!