Recordman

Héctor Benítez logró subir a lo más alto del podio en Nueva Zelanda. Y, además, clavó un nuevo récord argentino. Vivencias, nervios y el relato en primera persona de una victoria con sabor a leyenda.

 

Por Juan Manuel Jara

 

         Algo es seguro. A Héctor Benítez le costó más la llegada de vuelta a 9 de Julio, que cruzar la meta en primer lugar en el World Master Games en tierras neozelandesas. Ese numeroso grupo de personas, entre las cuales estaba su familia, amigos, colegas corredores, hasta el mismo Intendente Barroso, que lo fue a esperar en la rotonda, lo puso más nervioso e incómodo que toda la previa y el desarrollo de la carrera que lo depositó en lo más alto del podio. Una vez más se quedó con su especialidad, la de los 3000 metros con obstáculos.

         Hazaña como esa merecía un recibimiento acorde al logro. “Yuyo” se sigue superando con cada desafío. Y esta vez, su participación con triunfo en las Olimpiadas Master le significó no solo ganar su categoría sino imponer un nuevo récord argentino. Pero a no engañarse: esto es el fruto de un trabajo de varios años y de una preparación integral en pos de alcanzar la meta deseada.

         El año pasado, Benítez tuvo un destacado desempeño en el Mundial Master que se realizó en Australia. Se volvió con el quinto puesto en su categoría, la de 40 a 45 años. Después de ahí, en enero, pasó a la 45 – 50. La gloria lo acompañó en esa mudanza.

        

Desafío Olímpico

 

         En los Juegos Olímpicos Master participan atletas de más de 35 años, en todos los deportes y todas las categorías. La cita de este año fue la ciudad de Auckland, la capital de Nueva Zelanda, un destino pintoresco, exótico y con una calidad de vida envidiable. “La ciudad estaba inmersa en ese evento que recibió atletas de distintos lugares”, nos cuenta “Yuyo”. “Todos estaban enfocados en recibir a los visitantes. Y eso llama la atención. Me ha pasado de ir a correr a Mendoza, por ejemplo, y preguntar dónde estaba la pista de atletismo y el 90 por ciento de la gente no lo sabe. Y ahí en Auckland te trataban bien, te mimaban, te informaban, fue diferente. Además, toda la infraestructura era de primera”.

SEMANARIO EXTRA: ¿Cómo fue la previa?

HECTOR BENITEZ: El ser debutante en la categoría me motivó a hacer este viaje porque venía con el nivel de la anterior, con buenas marcas y con esos tiempos sabía que podía aspirar a un buen lugar. Además, esta vez fui solo, sin mi familia, no quiero decir que fue duro, pero estuve más enfocado. Y así pude tener un buen desempeño.

SE: Saliste primero y batiste el récord argentino. ¿Qué es más importante para vos?

HB: Lo de la posición es relativo, yo le doy más importancia al tiempo. Uno puede ir a correr a un lugar lejano, salir primero, pero en la carrera participaban dos atletas. Por eso, yo me quedo con el tiempo que hago, que es lo que hace la diferencia y lo que realmente le importa a la mayoría de los atletas. Y pude lograr el récord argentino que también lo tenía en vista desde hace tiempo.

SE: ¿Tuviste tiempo de recorrer Auckland? ¿Te gustó?

HB: Mucho no vi. La conocí bastante entrenando, corriendo, los parques y las plazas. Pero el clima no me acompañó, se largó una tormenta que duró hasta que me vine. Pero es una ciudad muy ordenada, muy tranquila. Con uno de los índices de inseguridad más bajos del mundo. Eso sí, a las 7 de la tarde está todo cerrado. Querés comer algo a las 8, olvídate…!

SE: ¿Cómo sigue tu calendario de competencias?

HB: Mi próximo objetivo es el Campeonato Argentino que se correrá en septiembre en Mar del Plata. Y de acuerdo como me vaya ahí, iré al Sudamericano en Chile. Pero lo más cercano es el 13 de este mes, la carrera homenaje a “Pancho” Aguilera en Tandil. Un merecido homenaje a un grande del atletismo. Se hace en Tandil porque nosotros corremos para la Federación de esa ciudad, no hay una entidad así en nuestra zona. Va a ser una carrera de 7 kilómetros y otra de 21 y un evento merecido para un atleta admirado en todos lados. Ya muchos se anotaron, la Municipalidad puso un micro que por suerte ya está completo y creo que también va a haber una combi.

 

Pasaje a la Gloria

 

         Nueva Zelanda no está cerca. Si bien hoy hay vuelo directo entre Buenos Aires y Auckland, el viaje es “salado”. Pero como corresponde a un país de Primer Mundo, un evento de estas características es casi una cuestión de Estado y todo gira en pos de atraer, recibir, agasajar y mimar al visitante, sea atleta o acompañante. “Una promoción de la organización nos permitió tener un precio más acomodado en el pasaje de avión, pero es un gasto importante”, cuenta Héctor.

          Y lo mismo que notó en Australia, lo vió nuevamente en Auckland: “Las delegaciones de otros países iban uniformadas, ni hablar de las europeas que le bancan todo a sus atletas”. Eso refleja el valor, la importancia que cada Nación le da a sus deportistas, sean profesionales o, como en este caso, amateurs. “Pedir un apoyo total como tienen por ejemplo los atletas europeos es una utopía. Pero sí una mínima organización, aunque sea en la vestimenta. Los argentinos fuimos cada cual por su lado, y vestidos con lo que puede”.

         Llego el día C, el de la competencia, el de la carrera. Y también el de los nervios, las idas al baño (17 le contaron) a vaciar la vejiga casi vacía. ¿Cómo es la previa a la carrera?

HB: Te llaman una hora antes, entrás en un sector donde hacer la entrada en calor, pero no podés salir de ahí. Veinte minutos antes de la largada te llaman para ir a una cámara, como un parque cerrado, junto con los otros competidores, y eso te pone más nervioso porque ahí sí que no podés hacer nada, ni siquiera seguir el calentamiento.

SE: A tu vuelta del Mundial de Australia nos contaste que de la carrera no te acordabas casi nada. ¿Esta vez te pasó lo mismo?

HB: Si, de la carrera mucho no me acuerdo. Si la voy recordando cuando veo alguna foto luego. Mientras estaba corriendo, un amigo argentino me iba dando la información de la carrera y así, por un lado, te vas tranquilizando. Y en la última vuelta veo uno de los relojes y me di cuenta que si aceleraba un poco podía mejorar el record argentino. Y hay una foto que me sacaron en la que estoy gritando. Y ese grito fue más por eso que por el haber ganado la carrera. Yo me cuido mucho, desde el primero de enero que no tomo alcohol, como sano, tengo una rutina de entrenamiento. Hay una preparación en busca de un logro. Esa foto, la de ese grito, ilustra ese sentimiento.

SE: ¿Conocías a tus rivales? ¿Alguno pasó de categoría con vos?

HB: A los corredores no los conocía. Acá no tenía referencias de las marcas de los demás, cosa que si ocurrió en Australia.

SE: Participaste del Mundial Master y de las Olimpiadas Master, ¿cuál de los dos es más importante?

HB: Lo máximo para mi es el Mundial. Pero junto con estos Juegos Olímpicos son los dos máximos eventos Master.

         Los festejos continúan y los objetivos se renuevan. Los logros son el combustible para ir por mas, por el próximo desafío. Y en el caso de Benítez, la mira esta puesta en el Mundial Master en 2018 en España. Y mientras aun resuenan las palmadas y felicitaciones, los abrazos y las emociones, “Yuyo” termina de atarse los cordones de sus zapatillas, pone el cronómetro en cero y empieza a correr para alcanzar un nuevo sueño.