RASCANDO LA PINTURA  

Definidos los candidatos para octubre, es tiempo de analizar lo que dejaron las elecciones en la arena política nuevejuliense. Números y juegos para distender.

 (Por Juan Manuel Jara)

 

                Ya se votó. Listo. ¿Y ahora? ¿Qué sigue? Lo mismo. La vida, por lo pronto, el día a día. En cuanto a los contendientes, reagrupar sus fuerzas, lamerse las heridas, redefinir estrategias para la gran batalla (en realidad, apenas una escaramuza) de octubre, pero esta vez, por los puntos.

                El matrimonio Cambiemos se llevó un triunfo esperado, anunciado, quizás con la sorpresa de la cantidad de votos sacados.  Hecho que también debe analizarse desde la óptica de la disgregación ya en bandada del Justicialismo local. Los resultados del espacio “Cumplir”, con Martín Banchero remándola en dulce leche, estaban anclados de antemano al Titanic de Randazzo. El bloque Justicialista (aún hoy con el  logo del FPV) corre serio riesgo de perder una y hasta dos de las tres bancas que pone en juego si nos guiamos por la escasez (histórica) de votos recibidos. Llamativo lo que pasa en esta bancada en donde el referente en retirada Horacio Delgado (una a su favor, en esta elección no participó y no perdió) se llamó a silencio. Eso sí, cumplió con el pedido de su padrino político Julián Domínguez de que fuera con Randazzo, pero astutamente (no come vidrio) no fue el que le puso el pecho a las balas y lo mandó a Banchero a enfrentar al Kraken mitológico con un escarbadiente usado y los cordones desatados. Mérito para Martín que se la bancó y seguramente sabrá capitalizar su entrega en un espacio en el que las fisuras ya empiezan a crujir. Nótese que otros compañeros de la misma bancada tampoco se sumaron a la campaña. Algo, sin dudas, llamativo. Habrá que estar atentos a estos meses pre y post octubre.

                La versión cristinista del Justicialismo definió su interna en una batalla de tres que se dirimió entre dos. Gabriel Castiglioni, tercero cómodo. La lucha voto a voto la dieron Miguel Buldain y el joven Juan Parise, quien finalmente se quedó con el triunfo en un final turfístico cabeza a cabeza, que se definió oficialmente recién el lunes. Rápido de reflejos, Parise llamó a sus vencidos de Unidad Ciudadana a unirse para trabajar en conjunto (“juntos” ya está muy, muy usado) de cara a octubre. Sorpresa quizás cuando en la previa los boletos ganadores muchos los habían jugado por Buldain. Un rumor no confirmado que circuló en la previa a las P.A.S.O. decía que Gabriel Castiglioni fue la jugada de Delgado dentro del espacio cristinista. Habría sido un clásico a “dos puntas” o caer parado, pero de última.

                La  interna filo-peronista del Massismo local  bautizado para esta contienda bajo el frente 1Pais, se definió en lo que en los libros de historia se conocerá de ahora en adelante como “el duelo de los sobrenombres” que tuvo vencedor al debutante en política “Chachi” Malis frente a “Pato” Gorza. Una interna que se jugaba más que el paso a octubre. Malis encabeza la lista del espacio FR que lo tiene a Claudio Lovisolo como armador y cabeza, quien disfrutó especialmente sabiendo que en la práctica el triunfo no fue únicamente sobre Pato Gorza sino también sobre Luis Moos (alguna rencilla pendiente) y alguna que otra figura local. La derrota pegó duro en los vencidos y ahora se espera ver como quedan amalgamadas ambas listas. Tarea nada fácil porque confianza es lo que escasea entre ellos.

                Y un hecho histórico para la izquierda vernácula: los dos espacios que pugnaban por alcanzar el porcentaje habilitante para octubre consiguieron su objetivo. Contento estaba el politólogo y docente Franco Caruso por ser candidato ya oficializado por el PO-FIT. Y también otro docente, Dario Lanieri, no podía ocultar la satisfacción por lo conseguido el domingo. Un logro para candidatos  y espacios que encararon una campaña “gasolera” al máximo. De hecho, comentaron que lo obtenido fue en planta urbana y a lo sumo alrededores porque ir a los pueblos era un lujo reservado para los espacios pudientes. Ellos regularon lo poco que disponían teniendo en cuenta la posibilidad de llegar a octubre y tener que salir a hacer una nueva campaña.

 

La Calculadora

 

                Sin dudas que el triunfo del oficialismo local le da ínfulas y respaldo. Una victoria así también puede generar esa sensación de todopoderosos. El endulzamiento cuasi narcótico que tiene el lado oscuro del Poder  es el carril rápido a la omnipotencia. Una persona habituada al recinto deliberativo del primer piso de la Intendencia comentó que “si muchos los tildan de soberbios en el día a día, los quiero ver ahora con más Poder”. 

                Pero dejemos eso de lado. Siempre es bueno relajarse después de tanta tensión. Hagamos un juego matemático, lineal, meramente especulativo, a manera de pasatiempo. Veamos.

                Juntemos los votos que sacaron a nivel local  los peronistas en todas sus versiones, colores y dispersiones: 6.670 votos Unidad Ciudadana + 4.636 1PAIS + 1.949 CUMPLIR. Total: 13.255 votos. Cambiemos saco 13.987 votos. Para aquellos que no lo saben, un porcentaje de este número son votos radicales.

                ¿Qué podemos sacar de este juego? Que el PRO local sabe que hay que mantener a toda costa a los radicales en este matrimonio desparejo y por conveniencia, a como dé lugar. Fácil esto con los que están “cómodos” con ellos. Y sofocar  cualquier atisbo de intento de eventuales internas para el 19 que ponga en peligro el (des)balance de la Alianza. Y prender una vela enorme como un tótem cherokee, con llama eterna para que el justicialismo local no encuentre una figura que cual Mesías aglutine a la masa dispersa.

                Es un juego.  Algo para distender. Hay que preparase para octubre. Se me ocurrió otro. Atentos. ¿Puede un espacio hacer firmar si o si a los integrantes de su lista no solo la adhesión oficial a la misma sino además una suerte de carta en la cual el candidato habilita al espacio a sacarlo, moverlo, correrlo, y/o tirarlo a discreción? Se las dejo. Que se diviertan.