¿Querés descansar? (Por: Marcelo Petetta)

Marcelo Petetta¿¿¿Querés descansar??? Las vacaciones de invierno son el mejor momento del año.

Son quince días inolvidables….

Nuestros hijos, sobrinos, nietos ahijados… están plenos de energía, planes y proyectos. Saben que son sólo quince días y quieren hacer todo junto y sin tregua.

Esperaron por esto con ansiedad y comienzan desde el primer día dándonos una clara lección de lo que va a suceder durante este hermoso período, y el domingo comenzaron su “muestra”….

 

-A las tres de la mañana, cuando estás tratando de pegar un ojo para levantarte a laburar al otro día, andan corriendo de pieza en pieza, meta portazos o tiros de la Play, pelotas que no usaron durante todo el año rebotan contra las paredes cual si fuera la final del Mundial.

-La casa se transforma en una sola huella de barro que ni el mejor detective descubriría de quiénes son las pisadas.

-Se levantan a las 11 y desayunan a las 12… Almuerzan cuando vos deberías estar en tu feliz pausa, tomando los mates de mediatarde.

-Eligen como blanco a sus hermanos, con lo cual  ”Combate” era un poroto al lado de la guerra de hermanos, mientras vos tratás de no levantar la voz para que tus vecinos no digan que criaste indios!!

-Te preguntan todo el tiempo si vamos a ir de vacaciones, sin entender qué es el peor momento para hacerlo (si es que podés), dado que todos los lugares están llenos de gente, las rutas colapsadas, te arrancan la cabeza en todos lados cual si fuéramos europeos y tras de eso, si se te ocurrió la “feliz” idea de llevarlos, te enterás a las pocas horas de arribados, que se aburren porque no fueron con sus amigos.

-Al cuarto día ya están protestando porque les queda poco para que empiecen las clases nuevamente.

-Les organizaste el plan para que pasen un lindo día, invitaste dos amigos para que compartan el día. Les organizás algún juego copado (para vos), los esperás y cuando sus amigos están bajando del auto para comenzar con el plan de diversión programado, todavía ni se saludaron y ellos ya te preguntan: ¿¿¿¿Mañana podemos organizar un picnic para juntar todo el salón????

-Las camas y sillones ya no son más camas y sillones, se transforman en cuadriláteros o camas elásticas.

-Buenos Aires… Buenos Aires….qué buen plan de tan sólo dos días…¿¿¿dos días??? Se transforman en una temporada completa en alta mar con “La tormenta perfecta”: caminás pidiendo perdón a la gente que te chocás tratando de que no se te pierda ninguno; la cola más chica para ir a un teatro es más larga que la de vacunación durante la epidemia de gripe A, llega la hora de la comida y mientras hacés la cola del popular y mitológico Mac Donald, resulta que uno de los dos se le ocurre que ya está grande para Mac y quiere pastas…

…Y, cuando el día va terminando, vas al estacionamiento, metes los bellísimos peques a los empujones en el asiento trasero y cuando estas retirandote con tu auto y vos colapsados de lío, el cajero te dice como si tal cosa: trescientos pesos señor… ¿¿¿ Trescientos qué??? ¿¿¿Le arregló algo al auto???…

Pero todo no queda ahí. Ya en camino, deseando llegar rápido a descansar de tu primer día agotador y maldiciendo la idea de este hermoso par de días en “la City”, ellos ya están preguntando qué vamos a hacer mañana, mientras se rozan con el pie para ver quién reacciona primero y te transforman en el increíble Hulk y hacés un desastre en medio del liviano tráfico porteño….Después de estos dos preciosos días regresás a casa y te queda una eternidad de siete u ocho días y, seguís remándola con planes un poco más livianitos…

-Películas: sin duda la gran solución. Los va a mantener en silencio, atrapados y entretenidos hasta que…el más grande quiere subtitulada y el más chico no lee tan rápido y quiere en español. El gauchito del video te dio una película rayada…Salís a las puteadas a buscar una que no lo esté y resulta que era la última copia que tenía, así que le elegís otra y cuando regresás…¡¡¡Ya la vieron!!!

Entonces pedís lo que ya deberías haber hecho hace un par de hora: ¡¡la pizza!!

-Pedís pizza. Esperás el delibery que, abarrotado de pedidos, te llega tipo 12 de la noche y ellos muertos de hambre y de locura ya se comieron dos paquetes de papas fritas que encontraste húmedos en la alacena…Pero no todo queda ahí. Resulta que o te olvidaste o ni se te pasó siquiera por la cabeza: El helado…y vos, que estás cansado y la temperatura de afuera es de cero grado pero tu estado hace que sientas un -5 , imagin´ss que el helado viene con anginas repostera ¡¡¡y te ves el resto de las “vacaciones” con los hermosos peques con 39 de fiebre!!!

-…………….y así a cada uno le sucederán historias similares o muy distintas, pero seguro ninguno se salvará de las vacaciones de invierno.

 

Aunque si ponemos esto en la realidad y nos alejamos de nuestra histeria,  esto son tan sólo quince días y la casa en verdad está llena de risas, de ruidos alegres, de caritas felices, de barullo del lindo…. y de paso, vos te aprovechás y les cambiás el helado por diez besos, transformás tu cama grande en una cueva para todos. Tus “problemas verdaderos del mundo moderno” se terminan ni bien pasás la puerta de entrada y, sobre todo, recordás lo que deseabas las vacaciones cuando tenías su edad.