¿Qué sucede en el barrio Los Aromos?

tapa628 - copiaMañana a las 20:30 horas se realizará una reunión entre vecinos y autoridades municipales

Las últimas dos semanas mantuvieron en vilo a la ciudad por los enfrentamientos entre dos familias en el barrio Los Aromos. Las informaciones escasas al respecto, el hermetismo oficial y el temor de los vecinos crean un manto de silencio que dan lugar a cientos de especulaciones.

¿Son meramente cuestiones familiares que a fuerza de códigos internos se pretenden resolver? ¿O acaso existen otras cuestiones más profundas y preocupantes como presuntas disputas territoriales por bandas delictivas, tal vez vinculadas al narcotráfico?

Las teorías se multiplican en la misma proporción que los enfrentamientos en un barrio , Los Aromos, que estaba orgulloso de estar invicto en cuestiones de inseguridad durante estos últimos 50 años. Pero hoy, los vecinos sienten preocupación y una profunda decepción al respecto.

Vecinos y enemigos

Los incidentes comenzaron a ocurrir la última semana de febrero (entre el viernes 21 y el domingo 23) cuando en las inmediaciones de la plaza del barrio comenzó un enfrentamiento entre dos grupos, pertenecientes a dos familias que viven a 100 metros de distancia entre sí . El viernes comenzaron los disturbios tímidamente con piedrazos, pero durante el sábado y domingo alcanzó proporciones mayores: se sumaron palazos y disparos y comenzaron los enfrentamientos directos.

Un grupo estaba ubicado en la esquina de la plaza mientras, el otro, se ubicaba a unos 100 metros de distancia. La policía llegó en forma casi inmediata ante también la inmediata denuncia de los vecinos, sin embargo, la cantidad de efectivos no habría sido la suficiente, para disuadir los enfrentamientos, al menos, en un primer momento.

La situación se calmó por entonces y se adjudicó quizás a un problema de convivencia puesto que algunos protagonistas estaban tomando alcohol y se escuchaba música a muy altos decibeles. Pero pasó temporariamente…Unos días después volvieron las tensiones con mayores consecuencias.

El jueves siguiente, 27 de febrero, volvieron los enfrentamientos de los que una niña de un año y ocho meses recibió una herida de bala. “El autor del hecho sería el hermano del padre de la menor”, se aventura a informar una gacetilla policial

A pesar que la niña está fuera de peligro y su herida fue menor, el nuevo incidente provocó la inmediata actuación policial .

Allanamientos y detenciones

Producto de las investigaciones, a los pocos días, la policía realizó dos allanamientos a cada familia de las involucradas. En una de ellas incautó ciclomotores y en la otra secuestró armas “tumberas”, según la jerga carcelaria armas caseras confeccionadas con elementos accesibles a cualquiera. Además detuvo a sus ocupantes que fueron llevados a la comisaría local y, tras constatar que no tenían antecedentes ni impedimento lega alguno en su contra, recuperaron la libertad “ambulatoria”.

Poco después se reconoció a una de las armas secuestradas como la utilizada para disparar contra uno de los domicilios por lo que se detuvo a Martín Ezequiel “El Porteño” Villalba que contaba con varios antecedentes penales. Fue alojado en la subestación de policía de Dudignac y luego a Mercedes donde fue interrogado.

Judicialización y silencio

De acuerdo a las declaraciones del comisario Sergio Rainoldi el problema se habría judicializado por lo que por esos días no quiso dar detalles precisos al respecto. Solo se limitó a informar que se trataba de dos familias enfrentadas aunque sí dio un dato llamativo sobre las dos familias protagonistas de los incidentes: a ellas se unen individuos con antecedentes que frecuentan una u otra casa”. Y advirtió que el trabajo policía se centra en la prevención y no en la actuación directo por el riesgo a que “acometan” sobre la misma policía “y el problema sea mayor”.*1

 

Versiones y especulaciones

Ante la escasez en la información, las versiones y especulaciones de qué es lo que sucede realmente entre esas dos familias rondan, a veces, en lo peliculesco. Por un lado, las más sencillas especulan que se trataría de problemas domésticos o de convivencia barrial. Del otro extremo surgen hipótesis que apuntan a supuestas guerras territoriales por drogas y hasta presuntas implicancias de algún funcionario municipal y/o efectivo policial. En el medio, existen miles de otras especulaciones que no disminuirá la angustia de los vecinos hasta que se obtengan datos fidedignos.

También existen otro tipo de versiones un poco más medidas y también realistas. Son los que aseguran que derivaron estas situación de violencia extrema se desencadenaron a causa de la absoluta ausencia del estado para atender problemáticas sociales extremas. A lo que se sumaría la ausencia de las asistentes sociales debido a que existen pocas para atender la extensa zona de Ciudad Nueva.

Lo cierto es que hasta no aclararse qué es lo que sucede en el barrio, la población y muchos vecinos seguirán con las incertidumbres y tejiendo todo tipo de intrigas más propios de un thriller que de una realidad de un pueblo del interior bonaerense.

El viernes Día D

Hoy es un día D para el barrio. El miércoles un grupo de vecinos presentó a primera hora una carta solicitando una reunión de carácter urgente para involucrar a todo el cuerpo político local a buscar soluciones que recobren la tranquilidad.

La reunión será clave para el devenir de los acontecimientos de las próximas horas y para disminuir el nivel de conflicto entre las familias protagonistas de los disturbios. Pero sobre todo, bajar el nivel de angustia de los vecinos, que temen, que de no tomarse medidas urgentes, el conflicto se agudizará bajo el efecto dominó. O lo que es peor bajo la ley del ojo por ojo y diente por diente.