Publicación pedida: “La cooperativa de las mentiras”

Podrían ser los ingredientes de una exitosa serie televisiva, pero son parte del ambiguo escenario en que se mueve la CEyS Mariano Moreno. Un empleado judicial controvertido; irresueltas internas políticas; personajes del poder que con sed de venganza y espectaculares denuncias que atraen la convocante idea de perseguir “corruptos”.

El titular de la CEyS Matías Losinno vuelve a incurrir en la mentira como único método para tratar de tapar el sol con un dedo y ocultar la realidad: el desmanejo de la Cooperativa que conduce desde el mes de abril pasado, la remoción de los consejeros en funciones en dudoso procedimiento, el nombramiento de amigos y el despido de trabajadores que no sentía cerca. Como lo explicamos en una publicación anterior, la ética de Losinno es solo para la pantalla, los escuchas y los lectores de sus medios afines, que contrasta con su gestión en la cooperativa o como empleado judicial, cuando no respeta su incompatibilidad de funciones.

Lo que Losinno pretende ocultar, principalmente es la desconfianza de sus pares, las renuncias de dos consejeros y de un síndico por el mismo digitado, su padrinazgo político de parte de políticos locales, la vuelta de los cortes de luz y el eventual cierre de algún servicio de la Cooperativa que beneficia a todo 9 de Julio.

Las reglas de la propaganda nazi eran concentrarse en un enemigo por vez y acusarlo de algo grande; la gente creerá más rápido una gran mentira que una pequeña; y si la repiten con frecuencia, tarde o temprano la gente la va a creer.

De ese ejercicio surgen inusitadas preguntas ¿Busca Losinno agradar para ocultar su ineptitud para conducir la cooperativa? ¿Puede él como abogado y empleado judicial ignorar los principios de presunción de inocencia y debido proceso? ¿Puede una mentira ser utilizada para imputar un hecho de corrupción? ¿Esta denuncia es la regla que calma a las masas? Se está consintiendo un juego de distracción peligroso con consecuencias jurídicas imprevisibles. Indudablemente, ningún razonamiento puede explicar semejante incoherencia, la cual solo es entendible en el marco de una grotesca campaña de persecución política y mediática sin antecedentes similares en 9 de Julio, al menos en tiempos democráticos. Todos ansiamos justicia, la de la sana crítica, la que comprueba. No la que se acomoda a las conveniencias. Así no Dr. Losinno, ¡así no!

EDUARDO CERDEIRA

DNI. 17.100.840