Oficios & Hobbys

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Artesano Ruben Marigo

RUBEN OSCAR MARIGO: “Ser artesano es parte de mi vida”

Marigo vivió su infancia en Norumbega donde  ayudaba desde pequeño a su padre en el tambo, oficio que exigía madrugar. “Yo no me acostaba tan temprano, mi papá sí –recuerda el artesano-. Pero cenábamos muy temprano, alrededor de las cinco de la tarde,  y a la noche nos sobraba mucho tiempo”.

Fue justamente durante ese tiempo ocioso en que se despertó su hobby: comenzó a realizar con madera caras, siluetas y todo tipo de objetos que su imaginación materializó a través de sus manos. Así define Marigo su actividad: “Un artesano representa con las manos toda su creatividad, todo su pensamiento”. Y él lo descubrió desde muy pequeño, con apenas 12 años…

Los comienzos

Ese incipiente pasatiempo infantil lo llevó a participar en un concurso de ikebanas en donde ganó el primer premio. Motivación que lo llevó a ir por más: “Una vez mi papá me consiguió una hoja de sierra de carnicería con la que hice el primer cuchillo para cortar fiambre. Lo hice en el timón del arado porque en el campo no teníamos herramientas.  Allí, doblaba, cortaba, a mazazos limpios y con dos maderitas de cajón y dos clavos que estaban por ahí . Así hice este primer cuchillo”. Un cuchillo que aún conserva y que hoy sigue utilizando su esposa para cortar las tortas…

Desde entonces pasó mucho tiempo. Y su hobby lo alternó con su actividad comercial: la firma Bombini- Marigo, un taller mecánico de Citroen que perdurá por  39 años y siete meses.  Pero nunca dejó aquella inquietud infantil que se despertó durante las largas noches y tardes campestres. “Mientras trabajaba en el taller tenía atrás una parte donde seguía haciendo cuchillos y en mi casa también los hacía. Yo disfruto muchísimo esto, es parte de mi vida”, recuerda.

Salir a la luz

En el 2000, con motivo de la fiesta del Milenio, el municipio organizó una Feria en la plaza en donde participó por primera vez, lo que provocó el asombro de sus vecinos.  “Nadie sabía que yo era artesano –asegura con una sonrisa – porque hacía los cuchillos únicamente para mí”. A partir de allí,  justamente se conformó la Comisión de Artesanos (en 2001), que presidió por cuatro años y que hoy sigue integrando como tesorero.

Pero también provocó la sorpresa por la cantidad y variedad de objetos artesanales y de materiales que utiliza: maderas, metales (muchos de ellos que reutiliza), astas de ciervos y de vacas; cuernos; cueros ; patas de de mulitas ,  de vizcahas, de antílopes (con los que confecciona las vainas de sus cuchillos) ; cola de peludos y mulitas, huesos de jabalíes y de nutrias (con los que hace cabos de los cuchillos), y un largó etcétera…todo lo que hay en la naturaleza sirve, para crear a través de las manos. “Junto muchas cosas que están en la calle- aclara. Hasta con el aluminio de patas de lavarropas he hecho los cabos para los cuchillos”.

Y Marigo lo tiene bien claro. Asegura que un verdadero artesano “es que realiza objetos creativos y que no utiliza materiales comprados , sino que deben ser reciclados. Más del 80% del objeto debe ser natural y hecho por uno mismo. Puede comprarse quizás un clavo  o un hilo. Pero lo principal es que sea en su mayor parte hecho por uno mismo. De ahí su nombre: “Arte- sano, hecho con las manos”, define.  Y lo toma tan enserio que viaja periódicamente al norte argentino para talar , acarrear y dejar secar en su propio taller.  Muchas de ellas maderas duras, que no se hallan en esta zona como jarilla, retama,. curupay, urunday, palo blanco, mora, acacia, nogal….

Si bien su predilección son los cuchillos, su creatividad es variada: ceniceros, ikebanas, adornos, llaveros  y una larga lista de objetos. “Me di cuenta que tenía muchas cosas acumuladas. En la plaza presenté tres tablones de tres metros cada uno: tenía más de 600 artículos”, recordó. Allí justamente quedó revelada una virtud del artesano que por momentos le jugó en contra. “No pude presentarme en competencias en Mar del Plata porque tenía que fabricar una sola cosa para participar en una disciplina: por ejemplo, para participar en cuchillos tenía que ser coleccionista”, ejemplifica la contrariedad.

Cuando se trata de vender

Marigo reconoce que sus cuchillos tienen un valor agregado, especialmente por la mano de obra, muy elevado, por lo que, en su caso particular, es casi imposible venderlos en ferias populares como las tradicionales de plaza General Belgrano. “Allí no puedo vender mis cuchillos porque la gente sale a pasear en familia y en donde el consumo de cosas para los chicos es elevado: los chicos quieren el pancho y el choripán, el helado y el llaverito. Nadie va a gastar allío $800 pesos en un cuchillo”. Pero como siempre está la contracara: tiene clientes no solo del distrito y de la zona sino de todo el país, e incluso más. Puertas que se abrieron fundamentalmente a través de varias notas en medios como la Revista Tierra Adentro de Trenque Lauquen y el programa Agro 9 producido por Juan Jara y emitido por Canal Rural.

Marigo es polifacético. Si bien su predilección son los cuchillos, objetos codiciados y demandados hasta incluso por extranjeros, también realiza todo tipo de reparaciones. Ya jubilado y con 74 cuatros años, sabe que nadie como un artesano con mayúsculas comprende bien la frase de “ Nada se pierde, todo se transforma”.  Y Marigo es un caso ejemplar e inagotable entre ellos.

 

 

 

===========CUADRITO ===========

Perfiles

Rubén Oscar Marigo

Nació en 9 de octubre de 1940

Es jubilado

Durante muchos años tuvo un taller mecánico de Citroen

Hoy, ya jubilado, se dedica a la pasión que se despertó en su infancia campestre: la confección de artesanías, en las que se destacan los cuchillos.

Vive en la ciudad cabecera pero conserva lazos muy fuertes con su localidad natal: Norumbega.

Es un ciudadano activo y participa de varias instituciones como La Asociación de Artesanos de 9 de Julio y la Comisión directiva del Club de Norumbega, desde donde es uno de los principales organizadores de eventos para recaudar fondos para las instituciones de la localidad.