Obediencia debida de turno

Otro triste round en el HCD. El debate por Farmacity. La bronca de los farmacéuticos y una vez más los políticos cada vez más alejados del vecino. Memorex recetado para varios. Pasen y lean.

 

Por  Juan Manuel Jara

 

                Si te duele la cabeza tomate algo antes de leer esta nota.Flor de lío se armó quince días atrás en la sesión del Concejo Deliberante. ¿Por qué? El tema Farmacity llegó a 9 de Julio. El posible desembarco de la cadena de la cual, innegablemente, es parte (por no decir dueño) Mario Quintana, vice Jefe de Gobierno, número dos de Marcos Peña, puso en estado de alerta a los farmacéuticos bonaerenses. Indudablemente es un tema político que roza el conflicto de intereses y en donde muchos actores juegan su parte. Una presentación de hace casi diez años, denegada por entonces en varias instancias judiciales, que, casualmente, tomó nueva vida y velocidad con la llegada de la administración del ingeniero Macri.

                Los farmacéuticos buscaban un gesto por parte del legislativo local, tal como viene ocurriendo en varios distritos de la provincia en donde se han pronunciado en contra de la posibilidad de modificar la ley que le impide a Farmacity desembarcar en territorio bonaerense.Así ocurrió en 37 distritos comandados por Cambiemos, en 34 con gobiernos peronistas y, claro, alguno del FPV. Fuentes farmacéuticas consultadas dijeron que “se dice que no sirve para nada, pero distinto es si todos los Partidos de la provincia presentan un freno. Ese gesto esperábamos”. Se quedaron con las ganas y con mucha bronca. Mucha.Especialmente con el bloque oficialista y más específicamente con el concejal Horacio Baglietto.

                ¿Qué pasó? Los farmacéuticos fueron llamados por toda la oposición para, justamente, tratar de tener ese “gesto” tal como ocurrió en otros municipios. Concurrieron a la sesión y, como eran varios, se pidióuna moción para cambiar el orden del día y tratar ese tema en primer lugar. Se rechazó el cambio y atrás de eso el bloque de Cambiemos hace una moción para emitir un comunicado rechazando los dichos del “Pollo” Sobrero (¿¿??). Ese fue el golpe de gracia. Los farmacéuticos estallaron en gritos y bronca contra el ninguneo del bloque oficialista. De ahí, cruces dentro y fuera del recinto. Según pudimos averiguar, farmacéuticos desconfían del conocimiento que tenían la mayor parte de los concejales de Cambiemos sobre la ley. “No tenían ni idea de lo que estaban votando”, según nos dijo un presente.También recuerdan especialmente cuando fueron convocados por la Comisión de Salud del HCD, que “durante hora y media el concejal Baglietto se la pasó mirando el celular, se levantaba, iba y venía. Ni bola”.

                Tratar los dichos del “Pollo” Sobrero en una sesión del Concejo Deliberante de 9 de Julio es tan disparatado y delirante como lo fue no hace mucho el tratar la conveniencia o no de acudir al FMI. Es una tomada de pelo al vecino. Reafirman el concepto que transmiten a la sociedad de que viven en su mundo de convivencia cómoda y rentada.

                El clima interno entre los bloques, en especial con el oficialista, no es bueno, según fuentes consultadas del HCD. Las declaraciones posteriores del neo jefe de la bancada oficial, el contador Diego Spinetta, diciendo básicamente que no le constaba que Quintana tenía vinculación directa con Farmacity, muestran lo pobre del papel que juegan tarde temprano todos los actores políticos en pos de defender lo indefendible. Ya se criticó esto fuertemente en el gobierno de los santacruceños. Y evidentemente es inherente a la administración de turno, sin importar el color político. Siguen actuando corporativamente. Hay obediencia debida. Se entiende en los PRO puros, que por atrás digan que apoyan a los farmacéuticos locales, pero en el recinto agachen la cabeza  y voten en contra. Al final son orgánicos a la defensa de un miembro del gobierno nacional. Raro es en los radicales de Cambiemos,  yaque la ley 10606 que hoy rige la actividad farmacéutica en la provincia la sacó un radical, el gobernador Alejandro Armendáriz, en el 87.Evidentemente, sobrevivir políticamente tiene sus consecuencias y sus contradicciones.

                Desde las filas oficialistas dicen que ellos no están en contra de los farmacéuticos aduciendo que mientras el tema esté en manos de la justicia no van a intervenir. Pero otra cosa que molestó bastante a los farmacéuticos nuevejulienses es la actitud de los dos diputados provinciales locales, Vivani y Silvestre: “Ellos dicen que nos apoyan, pero en la provincia hay una ley que tiene media sanción que busca ratificar la ley de farmacias. Los diputados locales votaron en contra de esa ratificación”.

                Veamos algunos detalles que ayuden a entender la cuestión objetiva.La ley provincial 10606 determina la instalación y funcionamiento de farmacias en la Provincia de Buenos Aires, y prohíbe la formación de sociedades anónimas, porque, según nos explicaron fuentes farmacéuticas consultadas, “la ley dice que la farmacia es inherente al farmacéutico, no se pueden separar. La responsabilidad en una farmacia pasa por el farmacéutico, sea una srl, unipersonal, es responsable solidario de todo. En una S.A. no hay un profesional responsable. La sociedad no es responsable”. Farmacity no cumple con esos requisitos. Ya en 2012 hizo un intento a través de demandas judiciales ala Provincia para declarar inconstitucional los artículos que son una traba para su desembarco. Sucesivos fallos unánimes e inapelables desestimaron el reclamo.

                En un hecho que, según juristas consultados, pasa por encima a la biblioteca legal nacional, el reclamo llego súbitamente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en tiempos de la Presidencia de Macri, amigo personal de Mario Quintana (por eso está en la función pública, no por otro mérito). Un jurista consultado opinó que “sería histórico, si así fuese, que por primera vez la Corte Suprema fallara en contra de la Corte de la Provincia de Buenos Aires. La regulación de las profesiones es potestad de la Provincia. El Procurador dictando la inconstitucionalidad de la ley 10606 es novedoso.Casi un guiño al ejecutivo. Recordemos que si bien se excusaron, dos miembros de la Corte Suprema, tienen vinculación histórica con Farmacity: uno fue el que presentó el recurso hace ocho años y el otro fue abogado de la empresa.

                Quizás alguno pueda insistir con que es un elefante, pero si tiene cuatro patas, muge y da leche en general es una vaca. No hay mucha vuelta. Conflicto de intereses y la política que dice cambiar pero ya sabemos que como corporación que es nunca le conviene hacerlo.

                Algunos datos interesantes que se agregan a esta discusión. Se pone sobre el tapete que Farmacity trae precios de medicamentos más baratos. Dato inexacto porque el valor de los medicamentos está regulado. Existe un nomenclador en red, llamado Kairos web, en donde están los precios de todos los medicamentos. Si puede variar en los de venta libre, no en los recetados.

                También se tira sobre la mesa la necesidad de una farmacia en Ciudad Nueva. Y averiguando sobre esto en particular cabe aclarar algunos puntos: la ley 10606 dice que tiene que haber una farmacia cada 3 mil habitantes, separada una de otra por 300 metros. Es un servicio de Salud y tiene que estarequitativamente distribuido. Antes de esa ley, como se ve en 9 de julio, la mayoría estaban en el radio céntrico. Cuando se hizo la ley, obviamente, esas quedaron y las nuevas tuvieron que extenderse. La ley apunta a que con el tiempo se vaya expandiendo. Porel número de habitantes en 9 de Julio no da para que se abra otra farmacia. Los parámetros son de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con referencia en los sistemas de España, Italia y Alemania  en donde  el medicamente es un bien social, no de consumo.

                Pero hay tresartículos de la ley que prevén instalaciones excepcionales de farmacias por necesidades sanitarias: el  17, el 18 y el 19. Pero estos artículos no están reglamentados. ¿Quién lo debe reglamentar? El Poder Ejecutivo Provincial de turno. El Colegio de Farmacéuticos  le presentó a la administración Scioli  y a la actual de Vidal el proyecto para que reglamenten esos artículos. Aun no lo reglamentaron.

                Sin eso nadie puede abrir una farmacia en Ciudad Nueva. Hay gente interesada en hacerlo. Hubo intentos. Comercialmente es rentable y en solo diez días, según nos informaron, se transforma en la farmacia más importante de 9 de Julio.

                Farmacity no es el problema en sí. Podría llamarse de cualquier manera. Acá el tema tiene que ver con un conflicto de intereses y el aprovechamiento de una posición de gobierno para un beneficio personal. Algo, repito, muy usado por todos y en todo nivel nacional, provincial, municipal y subterráneo también.Eso es lo que molestó.     

                El gremio farmacéutico también se defiende. Claro que es una actividad comercial y muy lucrativa. Nadie lo niega. Pero hay un plus, y es la relación del farmacéutico con el cliente, que al ser responsable solidario amerita estar atento. Ante cualquier inconveniente el farmacéutico responde personalmente, incluso con sus bienes.

                Al igual que con el tema de la legalización del aborto, cada espacio político aprovecha para llevar agua para su molino. Esto es innegable.Y si tanto se puso el ojo en la paja ajena durante el tristemente inolvidable gobierno de CFK, por que no hacerlo en el del místico  ingeniero adalid de las buenas ondas que siempre están por llegar. Ambos generan un relato muy alejado de la realidad.  

                Lo que pasó en el Concejo marca el pobre nivel para el debate serio que siempre dicen tener voluntad de generar. Dicen defender la voluntad del vecino.Deberían rever esta cuestión. Hace quince días no votaron por el vecino, sino por los intereses particulares de un miembro del gobierno nacional. Hace quince días, lo que estuvo de turno fue la obediencia debida.