Lente urbano

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Residuos patológicos en la vía pública

Residuos patológicos desperdigados por la calle. Jeringas, guantes, gasas con material biológico, cajas de medicamentos y algunas cosas más son algunos de los residuos patológicos que se encuentran desparramados en el acceso Perón casi Freyre, en las inmediaciones del paseo La Trocha.  Los residuos patológicos son aquellos que se consideran  potencialmente infecciosos. Albergan microorganismos patógenos que, cuando entran en contacto con

un potencial huésped (como un ser humano), pueden infectarlo y causarle una enfermedad.

También conocidos como residuos patogénicos, estos desechos suelen generarse en el ámbito hospitalario. Los guantes que utilizan los enfermeros, las jeringas que se emplean para aplicar vacunas, las gasas manchadas con sangre e incluso los restos de órganos son residuos patológicos.

Debido a estas particulares características y a que por implicar un alto riesgo para la salud humana deben tener un tratamiento especial para su disposición final, resultó doblemente alarmante y llamativo, para algunos vecinos que recorrieron el lugar que los residuos simplemente se hayan “caído de algún lugar” para estar desparramados por allí.

Generalmente existen leyes que regulan la disposición de estos residuos, así como también su recolección y tratamiento. Lo llamativo es que en general advierten que no pueden arrojarse a un basurero como se hace con otra clase de residuos. Por lo que las preguntas que los vecinos denunciantes se hicieron fueron varias y aún, no tienen respuesta:

¿Cómo llegaron los residuos a ese lugar? Fue el accionar de algun inconciente que depositó los residuos allí u un error del camión recolector? En este último caso…el camión recolector es el mismo que el de los restos de los residuos? ¿ No advirtió el derrame? Y aún más: las preguntas se multiplican al dudar si la normativa provincial sobre este tipo de residuos se aplica en la ciudad.

Mientras los vecinos aguardan la respuesta y, también que desde el municipio “se limpie” el lugar, se podría recordar que existen diversos tipos de tratamiento de los residuos patológicos. De acuerdo a sus características, se puede apelar al uso de microondas, a la desinfección con productos químicos o a la incineración. En cualquier caso, antes de su disposición final, los residuos patológicos deben almacenarse en bolsas y contenedores especiales para evitar la contaminación. De hecho, el manejo de estos residuos suele estar regulado por normas y leyes particulares.

 

Dentro de las instalaciones en las cuales se genera un determinado residuo patológico, su transporte debe estar adecuadamente regulado, así como su manipulación, para evitar que los trabajadores se expongan a los agentes patógenos.

Es importante señalar que los riesgos existen en cada una de las fases de la gestión de los residuos: desde su descarga y su recolección, hasta su traslado dentro del edificio, su almacenamiento y el posterior tratamiento que reciben localmente, sin dejar de lado el eventual transporte al exterior.

Algunos de los riesgos que acarrea la manipulación de residuos patológicos son los siguientes: exposición a los agentes patógenos por medio de la ingestión (por ejemplo, si quien haya entrado en contacto con ellos no se lava las manos correctamente antes de comer o fumar) o de la inhalación (en caso de tratar con aerosoles o polvos); heridas en la piel, como ser un corte o una punción. Quizás esté demás aclarar que todos estos riesgos, son doblemente altos, si se tiene en cuenta que  estos residuos se encuentran desperdigados por las proximidades del paseo La Trocha, un espacio verde recreativo donde concurren las familias con sus niños.