Hacernos cargo

patricia-gorza(Por: Patricia Gorza)

Enero nos da esa pausa donde las reuniones sociales suelen ser más frecuentes y con más  tiempo, lo que nos permite que las charlas no se queden en el comentario de los sucesos semanales si no que podemos ahondar un poco más en el pensamiento y las distintas percepciones de la realidad que cada uno tiene de acuerdo a una serie infinita de factores como ser nuestro origen, ámbito laboral, situación personal, etc. Tres reuniones., tres grupos totalmente diferentes, mismo tema: ¨la culpa de todo la tienen los políticos que en este país son todos corruptos¨, y si… la charla después de eso se pone interesante.

Por alguna razón se tiende a hablar de ¨los políticos¨ como si fuese algún tipo de especie extraterrestre que descendió de una nave espacial de algún planeta lejano y que de un día para otro nos gobiernan sin que tengamos nada que ver en el asunto. Los argentinos tenemos esa costumbre de tirar la pelota afuera y no hacernos cargo, nos resulta más fácil quejarnos  que reconocer que lo que se ve es solo el fiel reflejo de lo que somos como sociedad y ahí creo, desde mi humilde opinión, está la clave de que es lo que tenemos que empezar transformar si queremos en algún momento ser ese país grande con el que tanto nos gusta soñar. El cambio no es de personas, el cambio es cultural, de abajo hacia arriba, de cada una de las personas hacia las instituciones. La famosa viveza criolla nos llevó donde estamos empantanados hoy y para salir de ahí volver a los valores básicos de la verdad y honestidad son fundamentales. La corrupción en un cáncer que se propaga fácilmente y la posibilidad de erradicarla está en lo cotidiano y eso es un trabajo de todos los días y de todos. Y no se trata de pagar los impuestos que es lo primero que suele decir la mayoría cuando se habla de este tema. No alcanza con pagar los impuestos si mientras tanto funciona un sistema paralelo que se retroalimenta todos los días.

Si los autos se roban y desarman es porque alguien compra repuestos baratos y en negro. Si existe el trabajo textil esclavo es porque alguien compra ropa para revender a mejor precio que, la que podría comprar en la fábrica. ¿O acaso alguien me puede negar que la mayoría de los contadores a pedido de los clientes ¨dibujan¨ un poco los números para tener menos carga fiscal? ¿Cuántos prefieren tirar un manguito de coima antes que la multa cuando están en infracción? ¿Y los que viajaron pagando algo que sabían no era el precio real sin importar cómo? ¿Y el empleador que no respeta las leyes laborales en perjuicio del descanso y bienestar de quienes forman su capital de trabajo? Y el casco en moto que es obligación pero… y los menores no pueden comprar alcohol pero… y la lista sigue y se hace larguísima, sobran ejemplos en todos los ámbitos.

Es verdad que sería muy injusto decir que la sociedad argentina es toda corrupta o deshonesta, sería faltarle el respeto a todos los que trabajan día a día con sacrificio y a conciencia, lo que no quita que lo que formamos como conjunto es un todo que tiene lo que  nos gusta y lo que no.  El camino a reconstruimos como sociedad es diario, es a conciencia, se trata de volver a recuperar los valores basados en el respeto, la honestidad y la cooperación. Es entre todos. No existe el mesías que venga a cambiar nada. No hay iluminados ni magia. Creer que una persona o un grupo de personas como el presidente o su gabinete nos van a cambiar la forma en la que estamos viviendo seria seguir sin asumir la responsabilidad que tenemos.

Cuando el debate en estas charlas llega al punto de la autocritica, y la reflexión es cuando alguien siempre dice: ¨y si mejor hablamos de otra cosa¨… y en general terminamos hablando de cualquier otra cosa.