Entrevistas: Alejandra del Fabro

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Alejandra del Fabro

“Sin emociones no vivimos”. Si hubo una revolución que rompió con todos los paradigmas durante estas últimas décadas fue la aparición de las neurociencias, una nueva concepción de conocer al cerebro, entender a la mente y, por ende, a los aprendizajes y conductas humanas.

La revolución fue tal que hoy en uno de los ámbitos que más repercute o, al menos debería hacerlo y, en forma urgente, es en la educación. Y muchos países están avanzados en ellos. En el nuestro, asoman los primeros vestigios y Nueve de Julio tiene una excelente referente, especialista en el área. Se trata de la profesora Alejandra del Fabro, que es capacitadora de capacitadores docentes. Un desafío que la ha llevado durante estos últimos años a realizar disertaciones y charlas especializadas tanto en diferentes puntos del país como en otros países limítrofes.
¿Pero qué son las neurociencias? ¿Y hasta qué punto han provocado toda una revolución en el conocimiento, en las ciencias y en los aprendizajes? Del Fabro lo explica con la simplicidad propia de una buena pedagoga: “Siempre hay que hablar de ellas en plural porque no se trata de una sola ciencia, sino de un conjunto de ellas, que estudian el cerebro: todos conocemos la neuroanatomía, la neurofisiología, etcétera. Y últimamente surgieron las neuroimágenes, la neuropsicología…También es importante decir que son ciencias que están atravesadas por otras ciencias o saberes relacionados con lo humanístico. Uno piensa que la biología no tiene que ver con la antropología y la filosofía, la neuroética, etcétera…pero en este caso sí porque estamos hablando del funcionamiento del cerebro humano, de lo que produce nuestra mente y es justamente lo que nos hace diferentes a las demás especies del planeta”, definió del Fabro que luego, nos adentró en el maravilloso mundo aún no del todo explorado y descubierto del cerebro.
E:- En estos últimos años se han reivindicado un poco el rol de las emociones ¿tiene algo que ver con esta revolución en las neurociencias?
Sí, por supuesto. Las emociones son muy antiguas y se encuentran alojadas en una zona específica del cerebro. Son las que guían nuestra conducta. Una emoción es un impulso para la acción por lo que sin emociones no vivimos. Venimos con un cableado neuronal de seis emociones básicas: alegría, tristeza, sorpresa, asco o disgusto, miedo y enojo. Estas emociones no tienen nada que ver con la cultura de la persona ni con la época en la que nació. Ya se encontraban en personas que vivían antes de Cristo y tanto en gente que vivió en China como en América…
Hasta hace algún tiempo se decía que estas seis emociones se aplicaban para Occidente pero no para Oriente. Pero ahora se sabe que no la hay porque tiene que ver con la especie humana. Esas seis emociones básicas las tenemos todos, pero después combinadas y por contacto con otras personas, surgen las otras emociones, las secundarias como el amor, el optimismo, la violencia y la culpa… que son todas emociones sociales…
E:- Durante siglos se creyó que había atemperar o anular las emociones con las razón…
Este es otro tema. Uno de los neurocientíficos más famosos a nivel mundial es Antonio Damásio y uno de sus libros se llama El Error de Descartes, porque fue justamente Descartes quien dijo “Pienso, luego existo”…
E:- Totalmente racional…
Exactamente. Y en realidad somos seres tan emocionales que primero sentimos, nos emocionamos. Y después, si tenemos suerte, razonamos. Aún así, en cada razonamiento hay un alto componente emocional que depende de la experiencia que tiene cada persona.
E:- Fue histórica la batalla entre la razón y la emoción. Desde la Edad Media hasta estos últimos años ha primado la concepción de que la templanza es algo así como una virtud cardinal puesto que es el dominio de la voluntad sobre los instintos… Pero ahora se dice lo contrario: primero la emoción, después la razón… ¿Qué papel juega en todo esto la inteligencia emocional?
Hay varios modelos de inteligencia emocional. Primero vamos a decir qué es. Parte de la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner y que sostiene que las personas somos inteligentes de al menos ocho inteligencias distintas. Lo que sucede es que cada persona combina esas inteligencias de acuerdo a los talentos que tiene que pueden ser ignatas o adquiridas y que tiene que ver también con los estímulos que recibieron del medio ambiente desde que son niños hasta que son adultos. Estas inteligencias son matemática, lingüística, visual espacial, naturalista, intrapersonal, interpersonal, musical y kinestésica o inteligencia corporal. Por ejemplo uno puede decir que Messi tiene una muy buena inteligencia kinestésica y una muy buena inteligencia visual espacial y también una muy buena inteligencia inter y y extra personal para relacionarse con los compañeros de su equipo…
E:- Indudablemente esto repercute en la educación y en todo el sistema educativo…
Exactamente. El problema que tenemos es que la educación tradicional se ha concentrado solamente en una explicación de la inteligencia muy antigua que tiene que ver con lo lógico matemático. Y se olvidan de la parte artística y quizás también del movimiento…Y por ahí hay gente que necesitará moverse para aprender matemática o cantar para aprender historia…. Y hoy hay muy pocos países en el mundo que se están adaptando a esta nueva concepción del aprendizaje…
En todos los foros que he estado atendiendo, nacionales e internationales, la preocupación es la misma: muchos de los ciudadanos del Siglo XXI, trabajarán en labores que aún no han sido inventadas y lo único cierto que tenemos en un mundo con tanta tecnología vertiginosa es la incertidumbre. Por lo tanto el objetivo debería ser que los egresados tengan competencias emocionales sólidas, que les permitan ser flexibles a los cambios y que sean capacea de maximizar sus habilidades creativas en el movimiento permanente y constante. Finamente, debo mencionar que el problema más grave de la Educación Argentina radica en que sólo unobde cada cuatro egresados de escuela secundaria comprende aquello que lee. La semana pasada, invitada a la ciudad vecina de Bragado a dar una charla sobre los aportes de las neurociencias a la educación se me pidió que lo haga en el marco de la celebración del Bicentenario debla Independencia y justamente invité a esta reflexión ¿Cuán independientes somos los argentinos cuando uno de cada cuatro de nosotros depende de otro para, por ejemplo, decidir a quién votar porque ellos mismos no son capaces de formarse su juicio porque no pueden comprender? Volviendo al tema de las Inteligencias Múltiples para terminar de responder a tu pregunta, es importante saber que se puede aprender historia cantando, dibujando y jugando en el patio. Y hoy hay muy pocos países en el mundo que se están adaptando a esta nueva concepción del aprendizaje…
E:- Suena raro…
Sí. Es para hablar todo un día. Pero quería llegar a la inteligencia emocional… que justamente es la combinación de dos de estas inteligencias: la intra e interpersonal es decir, como me llevo conmigo mismo y como puedo llevarme con el resto de las personas. Hay varios modelos de inteligencia emocional pero es interesante destacar que todos coinciden en 4 esferas fundamentales: reconocer las emociones propias y ajenas, poder comprenderlas, gestionar las emociones positivamente y adecuarlas a las circunstancias o a las normas sociales.
 
E:- De todo esto se deduce que es urgente el replanteo del sistema educativo…
Sí, es urgente. Quedó totalmente obsoleto con los conocimientos nuevos: no sólo en cuanto a los contenidos y a la forma de evaluarlos sino también en cuanto a la capacitación docente y para el conocimiento llegue también hasta los padres.