Entrevista: El toro por las astas

Graciela Picchi es productora agropecuaria de Junín, zona castigada por reiteradas inundaciones que, junto a un mal manejo de la situación por las autoridades municipales, dejó los caminos rurales en estado crítico. Lejos de la pasividad, Graciela junto a un grupo de productores agropecuarios pusieron manos a la obra y pasaron de la queja a la propuesta fundando APAJ, Asociación Productores Agropecuarios de Junín.

APAJ se conformó como  una entidad técnica donde participan miembros de las cuatro entidades, una muestra más de que, a falta de soluciones, la organización es el único camino a seguir.

TA: Graciela ¿cómo estás viendo el contexto internacional para la producción?

GP: Sin lugar a dudas ARGENTINA, es un país agropecuario muy importante en un mundo demandante de  alimentos. El crecimiento exponencial de la población provoca que la demanda de alimentos sea en proporción cada vez mayor. También el paso de millones de personas en Asia hacia una mejor situación económica, hace que aumente la demanda de productos alimenticios .Ahí  estamos llamados los argentinos a ser los protagonistas del cambio puesto que podemos producir en grandes cantidades lo que el mundo requiere, pero debemos también producir  la revolución en nuestras mentes y entender que debemos industrializarlos.

TA: ¿cuál es el rol de la representación institucional?

GP: Los dirigentes ruralistas  debemos afrontar un cambio de paradigma que conlleva replanteos existenciales en las instituciones gremiales históricas y hace que nazcan nuevas entidades como la nuestra, preocupados por las cosas técnicas que tenemos que poner en marcha para desarrollarnos.

Entendemos que somos los que movemos la economía e ingresamos 2 de cada 3 divisas al país. En nosotros está el abordar el DESARROLLO, para nuestros hijos, para nuestros nietos y para nosotros.  No podíamos abordar este desarrollo, la industrialización en sitio sin caminos. Hay que cambiar la historia de los caminos rurales y para ello hay que volver al imperio de la ley. Las tasas que paga el campo deben ser devueltas en contraprestación de servicios o se convierten en IMPUESTOS  y los Municipios no pueden cobrar impuestos. La plata del campo debe dejar de usarse como caja política de los intendentes, dejando relegados a todos los habitantes del sector rural, con malos caminos, pésimas comunicaciones. Los chicos del campo pasaron en 2017 21 días sin clases porque los docentes no pudieron llegar a las escuelas rurales en Junín por el estado de los caminos. La conectividad real es fundamental.

Por eso el Primer desafío fue lograr que sean los productores quienes por intermedio de un ENTE cooperativo administren el mantenimiento de los caminos rurales y nos pongamos un objetivo a 5 -10 años, encontrarnos literalmente con otros caminos y transportando por ellos productos industrializados en el lugar, y en los pueblos rurales.

Fue una lucha muy dura lograr la apertura municipal camino al consorcio rural, pero nunca bajamos los brazos hasta lograr ser convocados por el ejecutivo.

TA: conociendo las  personas que  integran APAJ, uno imagina que no solo en caminos Rurales va a quedar la iniciativa. ¿Qué sigue después?

GP: Una vez superada la etapa de los caminos nuestro propósito siguiente es el agregado de valor en sitio. Pensamos en grande, queremos comenzar armar el grupo ganadero que exportar  carne a ASIA por eso estamos comenzando las conversaciones con el Ministerio de Agroindustria para compatibilizar los estándares sanitarios que se exigirán, también estamos pensando en proyectos de energía limpia.

En el área de educación varias docentes forman parte del grupo y están terminando un proyecto para Educar con valores e inteligencia emocional  para escuelas primarias rurales.

Creo que lo más importante que se ha logrado es que el grupo se ha exteriorizado, el campo vive en Junín más allá de la pasividad de las entidades tradicionales,  y hemos encontrado que  se plantea un problema  que afecta al sector y nos llaman para ver qué solución se nos ocurre.

TA: Operativamente, también trabajan de una forma no tradicional. ¿Cómo es eso?

GP: Tenemos una forma muy particular, no nos reunimos mucho, estamos on line todo el día, tenemos un grupo de whasapp general con todos los socios que son unos 150 aproximadamente, que en forma permanente tira ideas, sube noticias y plantea problemas y otro grupo que es la comisión directiva.

Con respecto a los caminos usamos las app de FADA  caminos rurales, de manera que cada uno que ve alguna anomalía, saca la foto y la sube a la aplicación con la descripción y sale una banderilla en color amarillo, naranja o rojo según la gravedad con su localización georreferenciada automáticamente. Esto hace que todos estemos enterados de la situación y es sumamente útil para los transportistas rurales, los contratistas y todos los que usamos los caminos de tierra. Cuando la situación se soluciona se la pasa a verde. Es el waze del campo.

En el partido de Junín tenemos 14 cuarteles rurales y APAJ tiene 2 veedores por cuartel ellos son los responsables de mantener actualizada la aplicación de los caminos.

Gracias por ayudarnos a difundir y poder mostrar que desarrollar alternativas viables es totalmente posible cuando hay voluntad de los productores de cambiar la realidad.

Indudablemente al escuchar el entusiasmo que trasmite Graciela y los resultados que en poco tiempo fueron logrando desde la unidad que generan los objetivos concretos, no queda lugar a dudas que APAJ está marcando un camino a seguir, donde se dejan de lado las rivalidades gremiales históricas y se trabaja por los resultados. Una buena propuesta que se puede replicar en cualquier lugar del país.