“En el nombre del Padre…”

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Nuevo paseo denominado “Vía Crucis”

La comunidad católica inició el Domingo pasado su celebración de Semana Santa, la festividad más importante del año. Desde el viernes hasta el domingo, los fieles celebrarán el Triduo Pascual, los tres días de la pascua que consisten en la muerte, la sepultura y la resurrección de Jesús. “En palabras simples podemos decir es volver a vivir la última semana de la vida de Jesús en la tierra. Para los cristianos, son momentos decisivos para nuestra salvación.

Los cristianos creemos que a partir de ese acontecimiento hemos sido salvados del pecado. Es para nosotros el corazón del año, de nuestra fe”, explicó el padre Facundo Echaniz que está en Nueve de Julio hace un mes luego de dos años en Roma realizando una especialización en Teología de los Sacramentos. “Si bien es verdad que a nivel popular la Navidad se vive como una fiesta más importante, ya que la celebran incluso los no creyentes: se conmemoran otros valores que no son específicamente cristianos: se pide por la paz, por la prosperidad y además coincide con el año que termina y el otro que comienza”. Parte de esta distorsión en la valoración de la Navidad obedece a la promoción incesante hacia el consumismo a través del marketing publicitario, ello ha favorecido a promover más la Navidad mientras la Pascua ha quedado, a pesar de su importancia, un poco más relegada. “La Pascua se ha mantenido como más específicamente cristiana”, remarcó.

 

Adaptarse para no extinguirse

Popularmente la Pascua católica se representa con los famosos Huevitos de Pascua, una costumbre que se ha asimilado de otras culturas paganas europeas, al igual que sucedió con Papá Noel (un mito nórdico) a la Navidad. “No conozco los datos históricos concretos pero sí sé que nace en algunas culturas europeas como signo de la vida. Así como en la Pascua los cristianos celebramos la victoria de la vida sobre la muerte (porque Jesús resucita, renace a la vida) el huevo es el símbolo de la vida que nace”, explicó el Padre Facundo esta especie de sincretismo cultural. “No es una tradición que venga propiamente de la Iglesia, pero ésta la ha aceptado porque no se contradice con el sentido de la Pascua. El cristianismo siempre ha sabido asumir, lo que no se contradice con su fe, como algo propio”, aclaró. Justamente en este sentido, el cristianismo ha demostrado una mayor apertura respecto de otras religiones globales: “La fe cristiana solamente puede ser comprendida solo si se encarna en una cultura. Nosotros usamos la palabra técnica “inculturación”: la fe, el Evangelio tienen que adaptarse a cada lugar. Es decir, hay que tomar lo propio de cada cultura para poder difundir el Evangelio. Un ejemplo concreto es la Navidad, que surge por la fiesta del sol de los romanos (el solsticio). Los antiguos romanos festejaban el nacimiento del sol y a los cristianos les pareció una buena idea y la relacionaron con el nacimiento de otro sol, que para nosotros, es Jesús. Y ese día celebramos la Navidad. Nosotros no sabemos a ciencia cierta cuál es la fecha del nacimiento de Cristo. Es una fecha que se toma de una cultura y se la aplica”, explicó. En este afán por adaptarse, lo mismo sucedió con la festividad más importante del año: la Pascua. “Nació en las culturas mediterráneas y en Medio Oriente, es la fecha más cercana al equinoccio de primavera, en donde la vida florece, como Jesús renace. Del mismo modo, en el hemisferio sur se adoptó esta idea, aunque estemos en otoño”.

 

Alejamiento de la fe o de la Iglesia

Según el Padre Facundo estos “logros de adaptación a las culturas han constituido más ganancias” que pérdidas para la iglesia Católica. La deserción de sus fieles para él obedece a la cantidad de ofertas religiosas que se fueron generando con el fenómeno de la globalización. “Esto obedece más a un fenómeno social: hoy hay mayor oferta espiritual. La misma globalización ha provocado un intercambio de culturas y por lo tanto también de religiones, de sectas, de creencias occidentales como la New Age que involucra a las religiones que vienen de oriente”. También cree que otras de las causas es la falta de compromiso que hoy tiene la gente con las instituciones. “Lo vemos por ejemplo en la política y también en una religión institucionalizada como la católica: el catolicismo no concibe una religión al margen de la institución. Pero hay otras propuestas religiosas que no implican un compromiso institucional tan fuerte. Entonces uno puede creer en Dios sin necesidad de cumplir con algunos preceptos. No todo el mundo está dispuesto de ese modo”. El sacerdote objetó que hay que distinguir entré qué es lo que significa el alejamiento de la Iglesia. “Hay un alejamiento de la práctica institucional pero no de la fe”, aseveró. “La fe cristina sigue siendo fuerte en nuestra gente y prueba de eso es la cantidad de bautismos. Mucha gente, que no viene seguido a misa, siempre pide el bautismo o cuando encuentra un cura pide que le bendiga una medallita o que le dé la bendición o viene a conversar cuando tiene algún problema. Es decir, el vínculo con la fe no se ha perdido. Lo que quizás se ha perdido un poco es el identificarse con la Iglesia como institución, no es tan fuerte como antes”.

 

Mea culpa: sobre ángeles y demonios

La Iglesia Católica, a veces producto de algunos yerros, ha sido una de las religiones más golpeadas y atacada por la opinión pública dominante. A nivel país, tal fue la fuerte crítica que recibió durante los años de plomo y durante otras épocas históricas por los vínculos con algunos gobiernos. Como en todas las instituciones tiene sus ángeles y sus demonios. “Sí, es cierto. En nuestro país ha tenido también sus sombras-reconoció-. Justamente el vínculo con una cultura, ha provocado eso. Esto es la diferencia entre una religión y una secta: Una secta propone vivir la fe al margen de la sociedad. Un poco se encierran y se vuelven herméticos, pierden el contacto con el mundo. En cambio la Iglesia intenta entrar en diálogo con la sociedad y esto le ha traído también sus problemas. En nuestro país, en la época de la dictadura: así como algunos sectores de la Iglesia se comprometieron con la causa social, otros no lo hicieron…Y la historia nos pasa factura, a veces con razón”, reconoció. Sin embargo también reconoció que “Como en toda institución existen sus buenos y malos soldados: siempre con el pecado estuvo también la santidad. Hubo gente que no ha dado muy buen ejemplo y que ha hecho mucho daño y al mismo tiempo, en el mismo lugar, ha habido mucha gente que ha hecho mucho bien y, de alguna manera, ha subsanado el daño”. Es la dualidad de la naturaleza humana que se ve en todas las instituciones. También las religiones. “Eso se ve también en la misma vida de Jesús: está quienes fielmente lo siguieron y quienes lo traicionaron”, ejemplificó. “La santidad y el pecado siempre van de la mano. En el Evangelio se habla del trigo y de la cizaña, son dos realidades que siempre están juntas. Los cristianos creemos que llegará el final de los tiempos en que Dios separe una cosa de la otra. Y que gane, por supuesto, el bien ”, remarcó.

 

La Iglesia tras el efecto Francisco

El padre Facundo Echaniz viajó a Roma el 2 de septiembre de 2012 a realizar una especialización en Teología Sacramental. Estando allí se encontró, pocos meses después, exactamente el 13 de marzo, con la sorpresa de que se elegía a Bergoglio como Francisco, el primer papa Argentino. “De por sí estar en Roma es un regalo porque abre un montón de posibilidades, de relaciones y de aprendizajes. En ese contexto, poder vivir la elección de un Papa es un regalo extra y estar en la Plaza San Pedro y que el Papa sea argentino, uno no puede contar con palabras lo que se sintió. No exagero si digo que fue uno de los momentos más felices de mi vida”, remarcó. “Fue una doble alegría: como cristiano y como argentino. Porque a partir de la elección de Francisco, los italianos inevitablemente empezaron a interesarse más por nuestro país, que es un motivo de orgullo muy importante. Uno se sintió una especie de embajador de nuestro país y a empezar a contar cómo vivíamos. Sabemos que en Italia tiene toda una conexión con nuestro país, muchos somos descendientes de italianos y ellos lo saben. Todos tienen algún familiar en Argentina, algunos te dicen que es la Segunda Italia”, remarcó. Echaniz resaltó la figura del Papa como “un conciliador” de religiones y resaltó su estilo popular. “Si bien a cierto sector de la Iglesia le costó en Italia pero la gente lo aceptó muy pero muy bien. Inclusive era gracioso porque el Papa hablaba italiano como argentino, en una especie de cocoliche, y algunos italianos vivían como un motivo de alegría que él hablara en su idioma”. Por último se refirió a las diferencias de cómos se vive el cristianismo en Italia por la proximidad al Vaticano y cómo se vive en Argentina. “Para el italiano el Papa es un punto de referencia continuo: lo que el Papa dice o hace es como la regla o modelo para actuar como cristianos. Ahora, después de Francisco, nuestro estilo cambió también un poco… Ahora aquí, en Nueve de Julio también se ve que el Papa ha sido un cambio importante en su vida: me encontrado con varias personas que me han dicho que desde el Papa Francisco han recuperado la esperanza y la fe en la Iglesia”, finalizó.

 

======================CUADROS 1 y 2 – VIERNES SANTO – CON BICICLETEADA Y VÍA CRUCIS NUEVO Bicicleteada familiar de Semana Santa La Iglesia Catedral invita a niños y a padres a una bicicleteada para recorrer siete iglesias de la ciudad. Partirá a las 10:30 horas de la Parroquia de Fátima. Los interesados deben ir con sus propias bicicletas. La costumbre surgió en Roma en la Edad Media pero fue promovida por San Felipe Neri. La recorrida por siete iglesias conmemora “el camino de la Pasión de Jesús hacia la cruz”. “Acá lo haremos de una manera más humilde pero también más moderna. Partiremos con los chicos desde la Parroquia de Fátima y recorreremos la Capillas de Sagrado Corazón, San José, Sagrada Familia, Luján, San Cayetano y terminaremos en la Iglesia Catedral”, explicó el Padre Facundo.

La bicicleteada tendrá una duración de una hora y media y prevé en cada parada, detenerse a realizar algunas oraciones. El VIA CRUCIS Se realizará sobre el paseo que lleva su nombre A diferencia de los años anteriores, este año se realizará el Vía Crucis por el espacio verde que lleva su nombre y que está ubicado en el acceso Domingo Perón. El lugar de concentración será sobre la intercesión de acceso y Mitre, donde estaba la cruz anterior. La cita será a las 20:00 hs y durante el recorrido el obispo realizará la bendición del nuevo espacio verde. Los cristianos recorrerán de este modo las 14 estaciones o momentos más importantes de los últimos días de Jesús. Prevén la presencia de autoridades comunales.