El aroma a hogar

(Por Mónica Gómez)

Siempre digo que mis memorias emotivas son productos de las experiencias con la cocina, las recetas que probé, los sabores, los aromas. Los sentidos que se hacen presente en la comida, son los que dejan huellas para crear los más célebres recuerdos. Y es por eso que el recuerdo de mi abuelo llega a mí.

Mi Abuelo Santo, un hombre de campo, correntino, bien parecido, de procedencia humilde, un gran cocinero con una gran fortaleza. Un hombre increíble. Trato de ser un gran padre, tuvo la suerte de serlo, un buen esposo,  45 años junto a mi abuela y el amor de los dos era la evidencia de que lo había sido.

 Mi último recuerdo junto a él fue el de ir a comer a su casa. Llegar y desde la entrada reconocer el olor a guiso. Ese perfume  esta todavía vivo en mí. Su comida era tan sustanciosa  y de buen sabor que el aroma que habitaba en la casa, era un anticipo de lo que se acercaba.  Los ricos guisos de la casa de mis abuelos paternos no eran en mi infancia lo que más me deleitaba, pero ese, el ultimo, un guiso de pollo que me reconforto en un mediodía de invierno, yo embarazada de 6 meses, creo que fue el que más  disfrute. Aún sin saber que sería el último. Ahora a mis 32 años, el aroma de cada guiso, me traslada a su imagen, a ese encuentro que me lleva a él.

Porque no volver a esos guisos que en la infancia te calentaban el alma, a esa preparación que lleva tiempo, pero en la que colocás todo el amor para que al llegar a la mesa el calor y su aroma nos inunde. Reivindicar la comida que sale de la olla, preparaciones largas con fragancias intensas, calientes y que dejan huellas tan grandes.

Es obligación de todos mantener esas recetas heredadas, reproducirlas diariamente y no solo dejarlas para las fechas patrias.  Incorporarlas a nuestros menúes ya que no solo aportan lo místico de todo plato autóctono si no que también nutre y reconforta para el  invierno.

En este caso les presento una receta de guiso de carne. Súper sabroso y con aromas que te despiertan  todos los sentidos.

                GUISO DE CARNE

Necesitamos:

  • 1 kg. De carne vacuna roast beef
  • 100 gr de panceta
  • 1 diente de ajo
  • 2 cebollas de verdeo
  • 1 cebolla blanca
  • 1 puerro
  • 1 rama de apio
  • 3 zanahorias
  • 4 Tomates cubeteados
  • 200 gr de arvejas
  • Vino tinto
  • Caldo de carne
  • Orégano, perejil, tomillo, laurel
  • 1 pisca de comino , pimentón dulce, ají molido

Procedimiento:

Cortar la carne en cubos grandes y la panceta en Lardons, que es un corte que se hace a lo largo de las tiras finas de panceta, cortadas aproximadamente de 5 a 6 mm de espesor. Los “bastones” de la panceta junto con la carne se sellan en una cacerola con un toque de aceite de oliva. Llegado a un dorado de ambos ingredientes se agrega las verduras cortadas en cubos y se reahogan por unos segundos, luego se incorpora el vino tinto, se deja que evapore el alcohol y se agrega el caldo de carne junto con los tomates cubeteados. Se integran las especias, los condimentos, la sal y pimienta a gusto.

Se tapa y se cocina a fuego bajo, procurando que no pierda líquido por 1 hora.

Al cumplir esa hora se agrega las arvejas y se cocina hasta que estén listas.

Recomiendo acompañar este guiso con vegetales de estación como brócoli o repollitos de bruselas. También lo podés hacer con arroz o agregarle fideos.

En mi plato freí unas batatas cortadas en ruedas con cáscaras y se las agregué para ayudar a la combinación de texturas en el plato.

Podes jugar, el guiso es amable, se presta para todas las combinaciones, agregale tu toque  y preparalos, vas a  hacer de una cena familiar, una noche memorable para tu familia.