“Creo en tu estrella”

DSC04568
Jonathan Ellena

Entrevista a Jonathan Ellena. Dicen que los homenajes hay que hacerlos en vida y de eso no hay dudas, pero a veces el destino juega una mala pasada y no permite hacerlo de otro modo. Pese a ello, la revancha siempre existe y como si fuese un tercer tiempo. Eso es lo que ocurrió en esta historia de vida y que narraremos a continuación. Donde no sólo hay una estrella que ilumina desde el cielo a este equipo el “Ellena Volley” sino que también, como dice el entrevistado Jonathan Ellena, “es una historia de amor genuino”.

Sus comienzos, sus arraigos

Jonathan es nuevejuliense como su familia. Empezó a jugar al volley a  los 14 años porque según afirma “no servía para otro deporte. Jugué dos años en Libertad, que fueron muy traumáticos porque terminaba llorando. No hubo caso con el futbol y por eso empecé a entrenar tranquilo con el volley que me resultaba más fácil”.

Más tarde y ya con 17 se fue a jugar a Buenos Aires mientras trabajaba a la par. “Me subí a un tren, me fui y vivía en una pensión que la pieza era como el baño de mi casa. Lo tome todo como un aprendizaje y siempre te queda algo bueno de lo malo”. Relató Jonathan al tiempo que expreso que “en cuanto a Nicolás, siempre decía desde chiquito que sería mejor que yo y me reía porque era petizo y gordo. De buenas a primera creció 18 centímetros en tres días. Se levantó de la cama y media 1, 90”.

Más tarde Nicolás empezó a entrenar y a entrenar. Luego se fue a jugar a Azul y formo parte de todas las Selecciones que había. Hasta fue convocado por la Federación Argentina. “En el 2009, 2010 fuimos convocados a un ascenso por la Liga Argentina para participar juntos. Esto fue en Azul, la capital Nacional de Volley, y jugarlo con mi hermano, un chico de 15 años fue muy bueno. Lo aprovechamos muy bien”, recuerda Jonathan muy orgulloso.

Al margen de ello señalo que “con Nicolás nos llevábamos casi 5 años de diferencia. Él era de abril del 94’ y yo de mayo del 89. Nuestra infancia fue  muy loca porque el mayor siempre cría al menor y sacándose cosas el uno del otro. Por suerte quedan muy buenos recuerdos, que son los que te ayudan a seguir”.

 

POR SIEMPRE NICOLAS

El nuevejuliense Nicolas Ellena, tenía 19 años y fue una de las 4 víctimas que falleció tras la caída de un rayo en la playa de Villa Gesell cuando se descargó una tormenta que repercutió en la Ciudad.  El conocía muy bien La Plata ya que estudiaba allí. Jugaba al voley en Universitario y estaba de novio con una platense. Vistió la camiseta de la U durante el primer semestre del año pasado y luego se marchó a otra institución, aunque desde la entidad de calle 46 estaban trabajando para que en este 2014 regresase. Una historia, una vida joven truncada por el destino, pero un apellido que sobrevuela hasta el cielo ya que hoy no solo sus amigos, hermanos, familiares y hasta quienes no lo conocimos en persona le brindamos este homenaje. Por siempre Nicolás.

 

 

 

Infonueve: Seguramente fue un año especial para vos y especialmente como hermano de Nicolás, quien tuvo su muerte a muy corta edad,  y a quien sus amigos lo reconocieron en el equipo que lleva tu apellido.

JonathanEllena: Murió de una manera que no tendría que haber muerto. Fue terrible y casi todos saben cómo fue la historia.

Ellena Volley es un homenaje que surgió de sus amigos. Iban a armar un equipo con él, pero no llego porque nos dejó antes, físicamente.

El equipo se armó con su nombre. Esta es una historia de amor, es más amor que el de un novio a una novia, es un amor más genuino todavía.

He ayudado al equipo como podía, he estado en las finales porque estoy lejos y sale una moneda irte hasta La Plata todos los fines de semana.

De todas maneras, por ahí soy muchas veces la cara visible del equipo pero es solamente por mi apellido. Soy uno más. Acá tendrían que estar sentados y para hablarte de él, los 12 chicos que armaron el equipo. No participe en la formación, pero si les doy una mano. Estoy agradecido de que me hayan invitado porque el equipo es de ellos, y son los amigos de Nicolás.

 

 

I: Nuestro contacto fue siempre a través de las redes y fuimos viviendo el “minuto a minuto” de las distintas etapas y sensaciones por las que atravesó Ellena Volley. Se ha dejado mucho en la cancha, pero también fuera de ella y es que el nombre de Nicolás continúe…

J: si, la idea del equipo es que la gente pueda interiorizarse en quien fue Nicolás. Se llama así por un homenaje a una persona que vivió para este deporte. Para mi el triunfo tiene muchas sensaciones. Buenas, malas hasta incluso no saber si festejarlo, incluso muy movilizante es solo hecho de ver  siete pibes dentro de una cancha con mi apellido en la espalda. Hasta se hicieron remeras para dárselas a los amigos que nos las encargaron. Por eso, ver 30 más fuera y con mi apellido en ellas es muy loco.

 

I: Teniendo en cuenta este contexto. ¿Cómo es el ámbito afectivo en la intimidad?

J.E: Perder la final del apertura en La Plata fue muy duro y más terrible ver a los chicos pidiéndoles perdón a mis viejos porque sentían que tenían que ganarlo sí o sí. Al margen de ello, si salimos campeones invictos como en el segundo torneo me da lo mismo porque tan solo quiero jugar en nombre de mi hermano. El resultado deportivo va mas allá.

En el segundo torneo se sumaron chicos que jugaban con Nicolas, no buscamos otros. Estos juegan en la Federación Metropolitana y le dieron un poco más de jerarquía al equipo.  Esto incluso genero que algunos quieran jugar contra ese equipo de estrellas. Esto es bastante feo porque no entienden que juegan por el nombre del amigo.

Luego, cuando ganamos el Clausura nos juntamos con el entrenador que era el suegro de Nicolas y su hijo. Terminamos en la casa de la novia de Nicolas. En el momento no te das cuenta, pero cuando empiezan a bajar los decibeles todo se torna bastante mas emotivo.

I: dentro de ese equipo también hay jugadores que hacían kilómetros para llegar y muy digno de destacar… Incluso tu caso también.

J.E:  Si. Los chicos viven todos en La Plata y  yo viajaba desde Junín. Pero en la Segunda Final del Torneo Clausura teníamos un jugador que vivía en Verónica quien cambiaba los horarios de trabajo para estar y llegaba igual.

 

¿Cómo es el entrenamiento personal teniendo en cuenta que su trabajo le demanda otro tipo de horarios?

J.E: A veces entreno en el gimnasio. Juego en un equipo de Pergamino así que estoy en movimiento. Tal vez quisiera dedicarle más tiempo para poder competir mejor, pero hago lo que puedo. Tenemos la suerte de que tenemos uno más en la cacha y es lo que nos da un empujón.  Estoy seguro que él me está viendo y no creo que le agrade la idea de que deje de jugar porque este triste. También es un motor para seguir.

I: Entre sus multiplex actividades de su vida se encuentra la aviación… ¿Qué siente cuando vuela y por qué decidido hacerlo?

J.E: Decidí volar porque creo estar un poco loco y porque en mi vida fueron apareciendo esas personas locas que hacían falta para que termine arriba de un avión.

Al margen de ello, tengo el recuerdo de chico de pararme al costado de la ruta para ver a los camiones fumigar. En mi familia no hay pilotos  ni a nadie que le llame la atención los aviones. Empecé a volar en Vedia que es como si tu familia tenga aviones y comiences a volar. Este Aero Club es una gran familia. Lo que siento al volar es libertad. Estoy solo arriba viendo como baja el sol o hacer alguna locura con algún avión como el subir y bajar es hasta adrenalinico.  Hace dos años que vuelo, me meto entre las nubes y salgo llorando como un nene porque es algo que no todos pueden hacerlo. Somos muy afortunados los que podemos volar mucho, poco o lo que sea. Espero el día de mañana laburar de eso  y como aero aplicador. Creo que las estrellas me darán una mano por allá.

 

I: ¿Estado arriba se siente cerca de sus afectos?

J.E: Siento un empujón. Meterme dentro de las nubes me hace pensar que están ahí y hasta decirle “loco mira que estoy acá. Tirame un centro, si vez que me pasa algo siéntateme en el ala o acomodame la que pueda mandarme.  Ellos están ahí y estamos un poco más cerca.

También pienso que deben estar contentos de que me vean continuar con las actividades diarias.

 

I: ¿Cómo se perfila su 2015?

  1. E: Jugando, compitiendo y en marzo tengo que empezar a volar y este año terminar con 100 horas de vuelo. También tengo muchos proyectos personales y seguir a full con Ellena Volley y con los chicos tenemos que revalidar lo que hicimos el año pasado.

 

I: ¿Qué palabras le diría a sus padres y a su hermana Jenny?

J.E: No hay palabras. Simplemente a lo de mis viejos no lo entiendo. No sé cómo lo hacen. Mi vieja debe tener 5 ovarios y mi viejo lo mismo en género masculino. Hoy hasta siento palabras de ese día que retumban en mi cabeza.   No quiero imaginarme lo que significa para un padre reconocer a su hijo muerto. No se cómo hacen para seguir, aunque sé que lo hacen por él y por nosotros que siempre estamos empujando del carro.  Lo único que podría decirle a mis viejos es gracias y que no bajen la guardia.

En cuanto a Jenny, que tiene 16 años, tiene mucho por seguir. Cada uno desde su silencio y lo siente desde ese lugar. Muchos nos ven y nos preguntan “Cómo se ríen” y lo hacemos porque debe ser así.     Hay que seguir viviendo pese a los sentimientos negativos y de cosas que te gustaría matar a la vida porque me llevo un pedazo de nosotros. Eso era Nicolás. Para mí era como una extensión de mi tarjeta de crédito y con muchas mejoras. Era un yo mejorado.

Lo de Jenny es para admirarlo porque está en una etapa complicada y pese a ello, sigue, sigue, te apoya y va.

Podría haberme quedado en una cama tirado y llorando hasta que me muera, pero ni a palos.

El dia que me llamaron para decirme lo que había ocurrido, venia viajando y ya estaba pensando cómo íbamos a reorganizarnos la vida y después de que pase toda vorágine.

Quisiera agradecerles a  los medios que tomaron este tema con respeto y no se tiraron al amarillismo. Hoy estamos del otro lado tratando de seguir y de que conozcan quien era Nicolás Ellena. Pese a ello, estamos de pie y más unidos que nunca.

 

 

I: Finalmente … “Creo en tu estrella”  dice el tatuaje que se hizo… ¿Cómo nace?

J.E: Este tatuaje no nace por mi hermano. El 20 de enero de 2013 falleció mi abuela de cáncer. Una historia familiar medio complicada. Al tiempo le detectaron lo mismo a mi tía y otra vez pasamos por lo mismo.  Es una situación horrible que las personas que pasan por esto saben de lo que estoy hablándoles. El día de la operación de mi tía, le pedí a mi vieja que estaba en el cielo y a las 11 y poco entro al quirófano y salió todo bien. A la tarde fui y me lo tatué. Hay una canción de Brancaleone que dice “las pasiones que son grandes se convierten en estrellas”.  También callejeros tiene una canción muy sentida que es “Creo” y que es lo que te hace seguir. Hay que creer en algo y yo creo en las estrellas. Ahora tengo dos estrellas en vez de una.