Barrenderas en peligro

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Barrenderas en alerta

Alerta entre las barrenderas municipales: Forman parte del paisaje urbano, especialmente en bulevares y avenidas, y pasan inadvertidas para el resto de la población.

Su actividad cotidiana parece sencilla, pero a pesar de lo fácil se desarrolla en medio de la indiferencia y del peligro.

Como el que sucedió la madrugada del 8 de marzo, justo, el día de La Mujer. Alrededor de las  cinco de la madrugada, Daiana Belén Ferreyra, de 20 años, fue sorprendida por las espaldas por un desconocido que la tomó del cuello. Fue en la calle Cavallari entre Río Uruguay y Coronel González.  Afortunadamente logró zafar y escapó, dejando su mochila caída próxima a sus herramientas de limpieza. El individuo, a quien no pudo identificar, también salió corriendo.

La joven tiene fuertes sospechas de que fue  intento de abuso porque el agresor no se llevó ninguna de sus pertenencias. “La señorita dedujo que no se trató de un hecho delictivo, como un intento de robo, sino que fue con intenciones de abuso porque el agresor no se llevó la mochila que dejó, en donde tenía todos sus elementos de valor”, explicó el comisario Gabriel Bonello.

Este es uno de los tantos riesgos que corren las barrenderas en las calles. En Nueve de Julio existen alrededor de 68 barrenderas que comienzan su jornada laboral a las 4 de la mañana con la responsabilidad de limpiar los cordones de 19 cuadras.

El comisario Bonello aseguró que hasta ahora no existen otras denuncias similares. “No hay antecedentes pero esto no nos sorprende porque son cosas que  pueden pasar: las chicas trabajan en la madrugada y están solas”.

Por eso desde la Policía alertaron a todas las barrenderas para trabajar en conjunto y aconsejaron “que cuando vean alguna persona en actitud sospechosa o a alguna persona a la que desconfían deben llamar al 911 para que inmediatamente llegue un móvil al lugar”.

“Estamos acostumbrados a que en Nueve de Julio no pasaban cosas.  Pero ha crecido mucho, hay gente que no conocemos y estas precauciones hay que tomarlas”, agregó Bonello.

“Además la tecnología ha avanzado tanto, inclusive en la industria automotriz, que un auto de Buenos Aires a 9 de julio, tarda dos horas. Entonces un delincuente del conourbano, viene comete un delito y regresa a su ciudad.

La gente de Nueve de Julio es más solidaria, está más confiada y hace que estemos más expuestos. El lugar en donde vivimos estamos tranquilos y, si bien pasan cosas, no son tan graves como en otras zonas como el Conurbano  o inclusive Junín y Pergamino. Y esto se soluciona tomando precauciones, no estando tan expuestos y prestando atención a cosas que antes no lo hacía, como por ejemplo no dejar la puerta abierta para hacer un mandado hasta la esquina o bajar a hacer un trámite y dejar el auto en marcha”.

 

La ciudad se ha acostumbrado ver en el paisaje urbano a estas trabajadoras de la salud pública. Son las limpiadoras de las vías públicas, pero conocidas popularmente como las barrenderas municipales.

Un uniforme, una escoba y una carrito, son las herramientas que acompañan a estas mujeres que diariamente realizan una labor importante, recogiendo la basura que las demás personas han dejado tiradas y barriendo los cordones de las calles.

Peligros y salud

En ocasiones, estas mujeres arriesgan hasta su integridad física, exponiéndose al peligro de ser atropelladas por conductores ebrios o por un accidente automovilístico. Cuando no por otros inconvenientes.