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><channel><title>Economia &#8211; Semanario Extra</title><atom:link href="https://www.semanarioextra.com.ar/categoria/economia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>https://www.semanarioextra.com.ar</link><description>Notas de interés y opinión.</description><lastBuildDate>Mon, 29 Jun 2026 01:41:31 +0000</lastBuildDate><language>es</language><sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod><sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency><generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator><image><url>https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2025/03/cropped-icon-scaled-1-32x32.jpg</url><title>Economia &#8211; Semanario Extra</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar</link><width>32</width><height>32</height></image> <item><title>Julio calentito: todos los aumentos</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/julio-calentito-todos-los-aumentos/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Mon, 29 Jun 2026 08:56:38 +0000</pubDate><category><![CDATA[Economia]]></category><category><![CDATA[General]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=100599</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled-e1782693700807-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" />A partir del primero de Julio, entrará en vigencia un cronograma de incrementos simultáneos que abarcará desde el transporte público y las tarifas de energía hasta los contratos de alquiler y la medicina privada. Estos ajustes, impulsados tanto por la reducción de subsidios estatales como por los mecanismos de actualización automática frente a la inflación, [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled-e1782693700807-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled.png"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone wp-image-100600 size-full" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled-e1782693700807.png" alt="" width="1086" height="709" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled-e1782693700807.png 1086w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled-e1782693700807-300x196.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled-e1782693700807-1024x669.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled-e1782693700807-768x501.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled-e1782693700807-643x420.png 643w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled-e1782693700807-696x454.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/Gemini_Generated_Image_skvoytskvoytskvo-scaled-e1782693700807-1068x697.png 1068w" sizes="(max-width: 1086px) 100vw, 1086px" /></a></p><p>A partir del primero de Julio, entrará en vigencia un cronograma de incrementos simultáneos que abarcará desde el transporte público y las tarifas de energía hasta los contratos de alquiler y la medicina privada. Estos ajustes, impulsados tanto por la reducción de subsidios estatales como por los mecanismos de actualización automática frente a la inflación, impactarán directamente en el presupuesto de los ciudadanos en pleno invierno.<br />A pesar de que las consultoras económicas estiman que el Índice de Precios al Consumidor se mantendrá estable en torno al dos por ciento mensual, la coincidencia temporal de estas subas reaviva la preocupación por el costo de vida. Según informes del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la Universidad de Buenos Aires y el Conicet, el gasto acumulado en servicios públicos básicos ha registrado una escalada considerable en los últimos años, lo que obliga a las familias a reconfigurar sus prioridades de consumo.</p><p data-path-to-node="3"><b data-path-to-node="3" data-index-in-node="0">El transporte público encabeza los ajustes</b></p><p data-path-to-node="4">Uno de los sectores con mayor impacto masivo es el transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires. El boleto de colectivo sufrirá una actualización que llevará la tarifa mínima en la Ciudad de Buenos Aires a poco más de ochocientos veinte pesos para quienes cuenten con la tarjeta SUBE debidamente registrada. Para las líneas que circulan en territorio de la Provincia de Buenos Aires, el viaje inicial superará los mil cincuenta pesos. Quienes viajen sin la tarjeta nominalizada deberán enfrentar penalizaciones comerciales significativas, abonando tarifas planas mucho más elevadas.<br />Por su parte, el subterráneo porteño registrará un incremento que elevará el boleto básico por encima de los mil seiscientos pesos, mientras que el esquema para los trenes metropolitanos prevé una suba escalonada que comenzará en julio con un ajuste cercano al ocho y medio por ciento, llevando la primera sección a trescientos ochenta pesos, con aumentos subsiguientes programados para los meses de agosto y septiembre.</p><p data-path-to-node="6"><b data-path-to-node="6" data-index-in-node="0">Energía y vivienda en el centro de la escena</b></p><p data-path-to-node="7">Las facturas de los servicios públicos también experimentarán modificaciones estructurales en un período de alta demanda estacional debido a las bajas temperaturas. Las proyecciones del sector energético indican que las tarifas de electricidad aumentarán en promedio un uno y medio por ciento, mientras que el servicio de gas natural por red se incrementará cerca de un tres por ciento a nivel nacional, a la espera de los cuadros tarifarios definitivos emitidos por los entes reguladores. Asimismo, el suministro de agua potable y saneamiento en la región metropolitana registrará una actualización fija de tres puntos porcentuales.<br />El mercado inmobiliario añade otra capa de complejidad a la situación habitacional. Los inquilinos que aún mantienen contratos bajo el régimen de la anterior legislación de alquileres afrontarán incrementos anuales calculados mediante el Índice de Contratos de Locación, los cuales reflejan el comportamiento inflacionario acumulado. Aquellos que operan bajo acuerdos más recientes, con actualizaciones trimestrales o cuatrimestrales ligadas a la inflación de los meses previos, verán reflejados ajustes de entre el ocho y el once por ciento respectivamente, de acuerdo con las condiciones pactadas con los propietarios.</p><p data-path-to-node="9"><b data-path-to-node="9" data-index-in-node="0">Salud y educación complementan la presión mensual</b></p><p data-path-to-node="10">El sector de la medicina prepaga continuará con su proceso de recomposición de costos luego de las medidas de desregulación general del mercado. Las principales compañías prestadoras de salud privada notificaron a sus afiliados subas que oscilan entre el dos y el tres por ciento para las cuotas de julio, en sintonía con la inflación oficial medida en los meses previos. Desde el sector argumentan que los incrementos son indispensables para sostener las prestaciones sanitarias y hacer frente a los convenios salariales de los trabajadores médicos.<br />Finalmente, los colegios privados con aporte estatal también prevén modificaciones en sus aranceles mensuales. Aunque los porcentajes finales dependen de las resoluciones de cada jurisdicción educativa, las proyecciones estiman incrementos en las cuotas para compensar los acuerdos paritarios de los docentes, consolidando un escenario donde prácticamente ningún renglón del gasto fijo familiar quedará al margen de las revisiones de precios en el inicio del mes.</p>]]></content:encoded></item><item><title>La economía de los dos países</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/la-economia-de-los-dos-paises/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Sun, 28 Jun 2026 08:58:40 +0000</pubDate><category><![CDATA[Columnistas]]></category><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=100584</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />Por Javier Pappalardo Basta caminar una tarde cualquiera por las calles céntricas de Nueve de Julio para advertir lo que los grandes números de la macroeconomía todavía no terminan de contar. Los comercios están vacíos. Las vidrieras se renuevan, los carteles de ofertas y cuotas se multiplican, pero la gente no entra. Los propios comerciantes [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-scaled.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-100585" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-scaled.png" alt="" width="1300" height="867" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-scaled.png 1300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-300x200.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-1024x683.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-768x512.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-630x420.png 630w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-696x464.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-33-1068x712.png 1068w" sizes="auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></a></p><p><em>Por Javier Pappalardo</em></p><p>Basta caminar una tarde cualquiera por las calles céntricas de Nueve de Julio para advertir lo que los grandes números de la macroeconomía todavía no terminan de contar. Los comercios están vacíos. Las vidrieras se renuevan, los carteles de ofertas y cuotas se multiplican, pero la gente no entra. Los propios comerciantes lo dicen sin rodeos: se vende menos, se cobra peor, y cada mes cuesta más sostener la persiana levantada. Lo que se percibe en las veredas de nuestra ciudad no es una sensación: es el reflejo fiel de una economía que crece en los papeles y duele en los bolsillos.<br />Esta semana se conocieron los datos del Producto Bruto Interno del primer trimestre de 2026. La economía creció un 2,3% interanual y un 0,7% respecto al trimestre anterior, por encima de lo que esperaban los analistas. El ministro Caputo celebró en redes sociales. El Presidente felicitó a su equipo. Los titulares hablaron de un rebote que superó las previsiones. Pero cuando uno mira qué sectores empujaron ese crecimiento, la película cambia: el agro, la pesca, la minería y la intermediación financiera hicieron el trabajo pesado. La industria manufacturera, en cambio, cayó un 1,7%. El comercio minorista retrocedió un 0,3%. Los motores que mueven la economía cotidiana de la gente —la fábrica que contrata, el negocio que vende, el taller que repara— siguen funcionando a media máquina.</p><p>Y acá aparece el dato más inquietante de la semana: la morosidad bancaria de las familias argentinas alcanzó el 12,1% en abril, según reportes del Banco Central. Es el nivel más alto en veinte años. Un año atrás, ese indicador estaba en 3,7%. Se triplicó en doce meses. Casi una de cada cuatro personas endeudadas tiene problemas para cancelar su crédito. Entre los jóvenes menores de 25 años, la irregularidad ronda el 40%. Las familias se endeudaron durante 2025 para sostener el consumo, tomaron un aguinaldo prestado, y ahora no pueden pagar. Las tasas de los préstamos personales siguen altísimas en términos reales, y la baja de la tasa de política monetaria no se trasladó al crédito al consumo. Eso explica, en buena medida, por qué las calles comerciales de ciudades como la nuestra lucen más despejadas de lo que cualquier optimista quisiera admitir.<br />El empleo completó el cuadro. El INDEC publicó esta semana que la desocupación fue de 7,8% en el primer trimestre. A primera vista parece estable, apenas una décima menos que hace un año. Pero la estabilidad es engañosa. La informalidad laboral trepó al 44,2%, el registro más alto desde que se mide este indicador. En un año, el empleo formal perdió más de 32 mil puestos registrados mientras el sector informal absorbió más de 400 mil trabajadores. Dicho de otro modo: la gente no está desocupada porque se refugia en la changa, en el cuentapropismo de subsistencia, en el trabajo sin aportes ni cobertura social. El desempleo juvenil ronda el 15%. Desde que asumió Milei, según datos del CEPA, se destruyeron 515 mil puestos formales y cerraron más de 26 mil empresas. Para el que camina por Nueve de Julio y ve locales con menos movimiento que un feriado largo, estos números no son abstractos: son la explicación de lo que percibe con sus propios ojos.<br />La inflación, hay que decirlo, sigue bajando. Mayo cerró en 2,1% mensual y las consultoras proyectan que en junio perfore el 2%, acercándose al 1,9%. Es un logro que no puede negarse. Sin embargo, la inflación acumulada del año ya llega al 14,7%, y la interanual se ubica en el 33%. El FMI proyecta un 25% para todo 2026, pero para alcanzar esa meta la inflación mensual debería promediar menos de 1,3% de acá a diciembre. Difícil, aunque no imposible. El dólar oficial cerró la semana en $1.495 en el Banco Nación, el blue en $1.520 y el CCL en $1.552. Los analistas del Relevamiento de Expectativas del Mercado proyectan un tipo de cambio de $1.658 para fin de año, una suba del 14% que quedaría por debajo de la inflación. Atraso cambiario que ya conocemos, con las consecuencias que ya conocemos.</p><p>En el frente financiero internacional, la semana trajo un baldazo de agua fría. MSCI, el índice que determina cómo clasifican los inversores globales a cada mercado, mantuvo a la Argentina como mercado aislado, la categoría más baja. No abrió siquiera una consulta para evaluar una reclasificación. Los analistas estiman que la ventana más optimista para un ascenso recién aparece hacia 2028. El cepo corporativo sigue siendo la barrera principal. Es paradójico: el Gobierno celebra haber recibido del FMI un desembolso de mil millones de dólares tras aprobar la segunda revisión del acuerdo, pero Argentina sigue siendo el mayor deudor del Fondo con 57 mil millones, el 35% de toda su cartera. El programa acumula ya 15.800 millones desembolsados de un total de 20 mil millones.<br />Mientras tanto, en la vereda de la calle Mitre, un comerciante de Nueve de Julio mira la calle semivacía y se pregunta lo mismo que se preguntan millones de argentinos: ¿cuándo llega el derrame? Porque el PBI crece, la inflación baja, las reservas se acumulan, pero los clientes no aparecen. Y al final del día, la verdad de la economía no está en los gráficos de un PowerPoint en Washington ni en un tuit del Presidente. Está en la caja registrado</p>]]></content:encoded></item><item><title>Producir a la derecha, repartir a la izquierda</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/producir-a-la-derecha-repartir-a-la-izquierda/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Sun, 21 Jun 2026 08:59:34 +0000</pubDate><category><![CDATA[Columnistas]]></category><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=100362</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />Por Javier Pappalardo Hay un dilema que nos vendieron como si fuera la única opción sobre la mesa. De un lado, el mercado libre y salvaje, el Estado reducido a un sereno que mira pasar la economía sin meter las manos. Del otro, el Estado que lo abarca todo, que produce, que emplea, que fija [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p style="font-weight: 400;"><strong><em><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-scaled.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-100363" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-scaled.png" alt="" width="1300" height="867" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-scaled.png 1300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-300x200.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-1024x683.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-768x512.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-630x420.png 630w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-696x464.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-30-1068x712.png 1068w" sizes="auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></a></p><p></em></strong><em>Por Javier Pappalardo</em></p><p style="font-weight: 400;">Hay un dilema que nos vendieron como si fuera la única opción sobre la mesa. De un lado, el mercado libre y salvaje, el Estado reducido a un sereno que mira pasar la economía sin meter las manos. Del otro, el Estado que lo abarca todo, que produce, que emplea, que fija precios y que termina ahogando lo mismo que pretende proteger. Anarquía o estatismo. Elija usted.<br />Es una celada. Y como toda celada, funciona porque parece sentido común.<br />Porque existe un tercer camino, y no es una utopía de café. Tiene nombre técnico —economía mixta, economía social de mercado— y, sobre todo, tiene resultados. La idea de fondo es de una sencillez desarmante: el capitalismo es la mejor máquina que conoció la humanidad para <em>producir</em> riqueza, y es una de las peores para <em>repartirla</em>. Entonces no se elige entre uno y otro. Se usan los dos. Que el mercado haga lo que sabe hacer: crear, competir, invertir, generar el excedente. Y que el Estado, a través del sistema fiscal, haga lo que el mercado nunca va a hacer solo que es garantizar que ese excedente llegue a la educación, a la salud, a la infraestructura y a un piso de dignidad para todos. Producir con la cabeza de la derecha. Repartir con el corazón de la izquierda.<br />¿Suena a fantasía? Miremos a quienes ya lo hacen. Los países nórdicos —Dinamarca, Suecia, Noruega— tienen algunas de las economías más abiertas, competitivas y pro-mercado del planeta. Sectores privados pujantes, empresas globales, libertad económica de manual. Y al mismo tiempo cargan con la presión tributaria más alta del mundo y los estados de bienestar más generosos que existen. Conviven las dos cosas. Rompen, de un plumazo, el dogma de que más impuestos matan al crecimiento.<br />Pero acá viene el dato que casi nadie cuenta, y que es el corazón del asunto. Los nórdicos no financian semejante Estado clavándole la mano a los ricos ni persiguiendo al capital. Lo financian con un IVA altísimo y con fuertes impuestos al trabajo. Recaudan parejo, de toda la sociedad. Lo progresista no está en <em>cómo cobran,</em> está en <em>cómo gastan</em>. Cobran amplio y reparten fino. Esa es la distinción que se nos escapa cada vez que discutimos a los gritos. El truco no fue inventar un impuesto a la riqueza confiscatorio. Fue construir un Estado que la gente está dispuesta a financiar porque le devuelve servicios que valen lo que paga.<br />Ahora bien, no nos engañemos: la tesis tiene una tensión interna que hay que mirar de frente. Las dos mitades se necesitan y, mal calibradas, se matan entre sí. El sistema fiscal redistributivo <em>depende</em> de que la estructura capitalista produzca el excedente que va a redistribuir. Si el fisco aprieta hasta asfixiar, no hay huevos que repartir porque la gallina ya está muerta. La pregunta correcta, entonces, nunca fue <em>cuánto</em> Estado. Fue <em>qué clase</em> de Estado y <em>qué clase</em> de fisco. Porque un impuesto al cheque distorsivo no es lo mismo que un IVA parejo, y un subsidio clientelar no es lo mismo que una escuela que forma trabajadores más productivos. Y acá la conversación aterriza, inevitablemente, en la Argentina de hoy.<br />El gobierno actual eligió la primera receta sin matices: achicar el fisco al hueso. Y consiguió algo que no es menor y sería deshonesto negar. Ordenó las cuentas. Cerró 2025 con superávit primario y eliminó, de hecho, el peor impuesto de todos, el más regresivo, el que le pega más fuerte al que menos tiene: la inflación. Eso es un logro, y un columnista serio lo reconoce.<br />El problema es lo que viene después del aplauso. Porque ese equilibrio se construyó casi exclusivamente con la tijera sobre el gasto —un ajuste de cinco puntos del producto— y no con un sistema tributario mejor. La recaudación, mientras tanto, cae. Y se cae sobre la educación, sobre la obra pública, sobre lo que un país necesita para ser <em>más</em> capitalista, no menos. Se confunde adelgazar al Estado con vaciarlo de futuro.<br />Hay un número que ordena todo el debate y que casi nunca se dice. La presión tributaria argentina ronda el 27% del producto. El promedio de los países ricos de la OCDE está por encima del 34%. O sea: medido contra el mundo desarrollado, la Argentina ni siquiera está sobre-cargada de impuestos. Está mal cargada. El problema nunca fue el tamaño de la mochila, sino cómo está armada: un laberinto de retenciones, percepciones, alícuotas y ventanillas que vuelve carísimo cumplir y rentabilísimo evadir. No pagamos demasiado. Pagamos pésimo.<br />Por eso la salida no es la que grita la grieta. No es <em>más</em> Estado, como pretende el que defiende cada subsidio indefendible. Tampoco es <em>menos</em> Estado, como predica el que cree que la sociedad se ordena sola. Es <em>otro</em> Estado y <em>otro</em> fisco. Uno que cobre de manera simple, amplia y previsible, sin perseguir al que produce. Y que gaste con inteligencia en aquello que hace al propio capitalismo más fuerte: gente sana, educada, conectada y con un piso de derechos que sostenga la paz social sobre la que se hacen los negocios.<br />Redistribuir bien no es anticapitalista. Es, en realidad, lo único que vuelve sostenible al capitalismo. Le da trabajadores, le da consumidores, le da legitimidad. Le da, sobre todo, un país donde valga la pena invertir a treinta años.<br />Los que mejor viven en el mundo ya resolvieron este falso dilema hace medio siglo. No eligieron entre el mercado y el Estado. Los pusieron a trabajar juntos. Quizás sea hora de dejar de discutir cuál de las dos mitades tenemos que amputar, y empezar a discutir cómo hacemos que, por fin, las dos remen para el mismo lado. Ese, y no otro, es el camino.</p>]]></content:encoded></item><item><title>El termómetro viejo</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/el-termometro-viejo/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Sun, 14 Jun 2026 08:59:34 +0000</pubDate><category><![CDATA[Columnistas]]></category><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=100151</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />Por Javier Pappalardo La semana económica fue, para el Gobierno, una de las mejores en mucho tiempo. El jueves, el INDEC informó que la inflación de mayo fue del 2,1%, medio punto por debajo de abril y segundo mes consecutivo de desaceleración. El Presidente lo celebró en redes con un grito de cancha dedicado a [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-scaled.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-100152" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-scaled.png" alt="" width="1300" height="867" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-scaled.png 1300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-300x200.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-1024x683.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-768x512.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-630x420.png 630w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-696x464.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-27-1068x712.png 1068w" sizes="auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></a><br /><em>Por Javier Pappalardo</em></p><p>La semana económica fue, para el Gobierno, una de las mejores en mucho tiempo. El jueves, el INDEC informó que la inflación de mayo fue del 2,1%, medio punto por debajo de abril y segundo mes consecutivo de desaceleración. El Presidente lo celebró en redes con un grito de cancha dedicado a su ministro de Economía. Casi en simultáneo, la calificadora S&amp;P subió la nota de la deuda argentina de CCC+ a B-, con perspectiva estable, citando el superávit fiscal sostenido y la mejora de las reservas. Y el Banco Central, que se había propuesto comprar diez mil millones de dólares en todo 2026, ya superó la meta antes de mitad de año: lleva acumulados más de 10.400 millones. Dólar quieto dentro de la banda, expectativas ancladas en torno al 20% anual para los próximos doce meses, riesgo país comprimiendo. La foto macro, hay que decirlo sin mezquindad, es la mejor en años.<br />Ahora pasemos de la foto a la mesa. La misma semana en que se festejó el 2,1%, el INDEC actualizó las canastas básicas: una familia tipo necesitó en mayo $1.498.741 para no ser pobre. Un millón y medio de pesos, redondeando apenas. Y dentro del índice general, los alimentos y bebidas subieron 2,5%, por encima del promedio: el rubro que más pesa en el changuito fue el que más subió. La desinflación existe, pero no se reparte pareja: llega antes a las planillas de los analistas que a la góndola de la esquina.<br />Y acá viene el dato menos comentado de la semana, el que merece esta columna. El índice de precios con el que la Argentina se mide la fiebre —el IPC— se calcula sobre una canasta de consumo relevada hace más de dos décadas. Dos décadas. Una canasta diseñada cuando no existían los celulares inteligentes ni las plataformas de streaming, cuando las tarifas pesaban distinto en el presupuesto familiar, cuando la estructura del gasto de un hogar argentino era otra. El INDEC tiene lista, desde hace tiempo, la actualización metodológica con una canasta moderna. El Gobierno posterga su implementación.<br />¿Importa? Importa, y mucho. Según estimaciones técnicas publicadas esta semana, que recalculan la evolución de los precios con la canasta actualizada, la brecha con el índice oficial en los primeros cinco meses del año se acercaría a un punto porcentual completo. Son ejercicios privados, con las limitaciones de todo ejercicio privado, y merecen el beneficio de la duda en ambas direcciones; pero la dirección de la diferencia es consistente y la pregunta que abren no depende del decimal exacto. Porque esa vara —la oficial, la que hoy mide corto o largo según la canasta que se use— es la misma con la que se ajustan jubilaciones, se negocian paritarias, se mide la pobreza y se evalúa el propio programa económico. Cuando el metro mide corto, todo lo que se mide con él queda más lindo de lo que es.<br />La pregunta embarazosa, entonces, no es si la desinflación es real —lo es—, sino otra: si el Gobierno confía en su propio resultado, ¿por qué no estrena el termómetro nuevo? Un programa económico seguro de su desinflación debería ser el primer interesado en medirla con el instrumento más preciso disponible, aunque el número dé un poco más alto, precisamente para que nadie pueda discutirlo. Postergar la canasta actualizada no es un descuido técnico: es una decisión. Y las decisiones sobre cómo se mide la realidad dicen tanto como la realidad misma. El lector de este semanario reconocerá el patrón, porque venimos hablando de él: la verdad administrada, entregada en cuotas, siempre en la versión que menos incomoda.<br />Nada de esto borra lo que está bien. La mejora de la calificación no es un trofeo simbólico: acerca el día en que el país y sus empresas se financien más barato, y ese crédito, con tiempo, llega a la obra, al campo, al comercio. Las reservas compradas son un colchón que la Argentina no tenía. Y una inflación viajando al 2% mensual, viniendo de donde veníamos, cambia la vida cotidiana de cualquiera que recuerde lo que era remarcar precios dos veces por semana. El problema no es que el Gobierno festeje: es que festeje con el metro corto y guarde el largo en el cajón.<br />Desde esta ciudad, la cuenta es más simple que cualquier metodología. El changuito de la semana en el supermercado de la avenida, la verdulería donde el tomate hizo su propia carrera, la boleta de la prepaga, el alquiler. Ningún vecino de Nueve de Julio necesita que el INDEC le confirme cuánto subieron las cosas: lo sabe con una precisión que ninguna canasta, vieja o nueva, le va a discutir. La macro se festeja en Washington y en las planillas de las calificadoras; la micro se paga en la caja, todos los días, y entre una y otra sigue colgado ese termómetro viejo que nadie debería seguir usando, porque cambiarlo no haría subir la fiebre, apenas le devolvería al país la costumbre, algo oxidada, de medirse con la verdad.</p>]]></content:encoded></item><item><title>Reservas crecen, el peso se aprecia: ahi está el problema</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/reservas-crecen-el-peso-se-aprecia-ahi-esta-el-problema/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Sun, 07 Jun 2026 08:57:46 +0000</pubDate><category><![CDATA[Columnistas]]></category><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=99996</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/mercados-escalada-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />Por Javier Pappalardo Los números son buenos. Difícilmente se pueda decir otra cosa. El Banco Central lleva más de cien ruedas consecutivas con saldo comprador, acumuló más de 10.000 millones de dólares en lo que va del año y las reservas brutas superaron los 48.500 millones, el nivel más alto desde 2019. La inflación de [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/mercados-escalada-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/mercados-escalada.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-95824" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/mercados-escalada.png" alt="" width="1021" height="782" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/mercados-escalada.png 1021w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/mercados-escalada-300x230.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/mercados-escalada-768x588.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/mercados-escalada-696x533.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/mercados-escalada-548x420.png 548w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/01/mercados-escalada-80x60.png 80w" sizes="auto, (max-width: 1021px) 100vw, 1021px" /></a></p><p><em>Por Javier Pappalardo</em></p><p>Los números son buenos. Difícilmente se pueda decir otra cosa. El Banco Central lleva más de cien ruedas consecutivas con saldo comprador, acumuló más de 10.000 millones de dólares en lo que va del año y las reservas brutas superaron los 48.500 millones, el nivel más alto desde 2019. La inflación de mayo se perfila en torno al 2,2% mensual —la segunda baja consecutiva— y el dólar oficial abrió junio sin sobresaltos. El equipo de Luis Caputo tiene razones para mostrar estos datos con orgullo. Pero debajo de esa foto prolija conviven tensiones que no se pueden ignorar.<br />La primera es el atraso cambiario. El tipo de cambio no solo subió menos que la inflación acumulada del año —que ronda el 13,5%— sino que en términos nominales retrocedió un 3,4%. El propio FMI advirtió que el peso está apreciado entre un 9,5% y un 22% por debajo de un nivel competitivo. Economistas de la city van más lejos: estiman que el dólar debería ubicarse cerca de $1.700 a fin de año para acompañar a los precios, lo que implica un atraso cercano al 30% sobre la cotización actual. El Gobierno responde que Vaca Muerta y el agro sostienen el ingreso de divisas y que el esquema aguanta. Pero el propio sector agroexportador cuenta otra historia: en 2026 la liquidación acumula una caída respecto del año anterior, con productores que retienen granos a la espera de mejores condiciones cambiarias. Los exportadores industriales y los sectores que compiten con importaciones responden con despidos y caída de márgenes. Ambas lecturas son reales. Lo que también es real es que las manufacturas de origen industrial crecieron apenas un 2,7% en exportaciones este año, frente al 17,5% del agro y al 33,7% de energía y minería. El boom exportador existe, pero no le llega a quien fabrica. Eso tiene un nombre: reprimarización.<br />La segunda tensión es más técnica pero igualmente importante. El FMI recortó en 11.800 millones de dólares la meta de reservas netas que Argentina debía alcanzar en junio. En la versión original del acuerdo, el objetivo era reservas netas positivas en 3.200 millones. Tras la revisión, el Fondo fijó un nuevo piso de 8.600 millones negativos. Ese cambio de vara convirtió un potencial incumplimiento en un sobrecumplimiento de 3.400 millones. No es deshonesto: es el juego de metas del FMI con Argentina, un juego que tiene larga historia. Lo relevante es que la acumulación de reservas brutas —el dato que circula en los medios— no es lo mismo que la acumulación de reservas netas, que es lo que el Fondo realmente vigila.<br />¿Cuál es entonces la noticia económica del domingo? Que Argentina atraviesa un momento de estabilización genuina, con datos macro que mejoran, pero que los equilibrios que sostienen ese proceso son más frágiles de lo que el ministro Caputo sugiere. El dólar quieto ayuda a bajar la inflación. La inflación que baja justifica el dólar quieto. El círculo funciona —por ahora— porque el campo liquida, Vaca Muerta exporta y el FMI acompaña. Cuando alguna de esas tres variables se mueva, la ecuación cambia. Y mientras tanto la industria, que agrega valor, mira el partido desde afuera. Eso también es la verdad. Y también merece ser contada.</p>]]></content:encoded></item><item><title>La semana en la cual el gobierno no pudo controlar el relato</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/la-semana-en-la-cual-el-gobierno-no-pudo-controlar-el-relato/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Sat, 06 Jun 2026 08:57:21 +0000</pubDate><category><![CDATA[Columnistas]]></category><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=99987</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/caputo-milei-preocupados-150x150.webp" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />Por Redacción Extra Digital El viernes cerró una semana en la que el Gobierno nacional acumuló una victoria legislativa, una mala noticia económica y una protesta gremial que volvió a poner en escena la pregunta que el oficialismo prefiere no responder: ¿quién paga el ajuste? En el plano político, la sesión del Senado del miércoles [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/caputo-milei-preocupados-150x150.webp" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-1.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-99988" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-1.png" alt="" width="1200" height="800" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-1.png 1200w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-1-300x200.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-1-1024x683.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-1-768x512.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-1-630x420.png 630w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-1-696x464.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/06/image-1-1068x712.png 1068w" sizes="auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></a></p><p><em>Por Redacción Extra Digital</em></p><p style="font-weight: 400;">El viernes cerró una semana en la que el Gobierno nacional acumuló una victoria legislativa, una mala noticia económica y una protesta gremial que volvió a poner en escena la pregunta que el oficialismo prefiere no responder: ¿quién paga el ajuste?<br />En el plano político, la sesión del Senado del miércoles 4 de junio le dio a Javier Milei un resultado que celebró con entusiasmo: la Cámara alta aprobó 74 acuerdos para designaciones judiciales, junto con la llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada y un arreglo con holdouts por 171 millones de dólares, saldo pendiente de la crisis de 2001. El Presidente calificó los pliegos como «el inicio de la reconstrucción de la Justicia». Sin embargo, la jornada no estuvo exenta de turbulencias internas. La incorporación del pliego de la candidata Michelli —cuestionada por sectores de la propia coalición oficialista— evidenció fisuras dentro del bloque de La Libertad Avanza que la Casa Rosada prefirió minimizar. La ley de propiedad privada, por su parte, llegó al recinto considerablemente recortada respecto del proyecto original: desaparecieron capítulos enteros referidos a barrios populares, se aliviaron las normas de desalojo exprés y se amplió la injerencia de los gobernadores sobre tierras rurales. Una victoria, sí, pero negociada.<br />En el frente económico, el panorama que dibujaron los datos del viernes no acompañó el optimismo oficial. La OCDE recortó su proyección de crecimiento para la Argentina a 2,8% —un recorte de 1,6 puntos porcentuales frente a estimaciones previas— y elevó la inflación esperada para el año a alrededor del 31%, cifra que contrasta frontalmente con la meta del 10,1% incluida en el Presupuesto. En la misma línea, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyecta que el dólar mayorista cerrará 2026 cerca de $1.658, mientras el oficial cotizó este viernes a $1.455 y el blue a $1.435. El consenso privado reconoce avances en el frente fiscal y cambiario, pero advierte que la velocidad de la recuperación decepciona. En síntesis, los fundamentos mejoran, pero la vida cotidiana todavía no lo refleja.<br />Esa tensión entre los números macro y la experiencia concreta de los trabajadores es precisamente lo que ATE puso sobre la mesa este viernes con un paro nacional que incluyó bloqueos en aeropuertos y una concentración frente al Aeroparque. El reclamo es concreto: reapertura inmediata de las paritarias de la Administración Pública Nacional. El gremio sostiene que los aumentos acordados por el Gobierno con UPCN para el período junio 2025/mayo 2026 acumulan una pérdida superior al 44% del poder adquisitivo durante la gestión de Milei. El secretario general Rodolfo Aguiar fue directo: «<em>Ya todos se dieron cuenta de que no había ñoquis y que los recortes no beneficiaron a nadie</em>«. La medida de fuerza se convierte, además, en un nuevo test para la Ley de Modernización Laboral recientemente sancionada, que regula el derecho de huelga en servicios esenciales.<br />Los tres planos se tocan. El oficialismo puede exhibir logros legislativos y una brecha cambiaria prácticamente cerrada, pero no puede desconectarse de un dato que el sindicalismo instala con creciente eficacia: el ajuste tuvo destinatarios precisos, y esos destinatarios tienen voz. La semana que viene, con el Mundial de fondo y la atención pública parcialmente orientada hacia Kansas City, el Gobierno necesitará que los números sigan acompañando. Por ahora, los organismos internacionales dicen que acompañan, pero más despacio de lo prometido.</p>]]></content:encoded></item><item><title>Dos relojes que no marcan la misma hora</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/dos-relojes-que-no-marcan-la-misma-hora/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Sun, 31 May 2026 08:59:06 +0000</pubDate><category><![CDATA[Columnistas]]></category><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=99825</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />Por Javier Pappalardo Hubo una semana en la que el Gobierno tuvo motivos para sonreír y otra, paralela, en la que millones de argentinos siguieron mirando el ticket del supermercado con desconfianza. Las dos transcurrieron al mismo tiempo y en el mismo país. La distancia entre ambas —entre la estadística que ordena y el bolsillo [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-scaled.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-99826" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-scaled.png" alt="" width="1300" height="867" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-scaled.png 1300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-300x200.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-1024x683.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-768x512.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-630x420.png 630w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-696x464.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-20-1-1068x712.png 1068w" sizes="auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></a></p><p><b><i>Por Javier Pappalardo<br /></i></b><br />Hubo una semana en la que el Gobierno tuvo motivos para sonreír y otra, paralela, en la que millones de argentinos siguieron mirando el ticket del supermercado con desconfianza. Las dos transcurrieron al mismo tiempo y en el mismo país. La distancia entre ambas —entre la estadística que ordena y el bolsillo que todavía no afloja— es, otra vez, el verdadero termómetro de la marcha económica.<br />Por el lado del cuadro de situación que exhibe la Casa Rosada, los números acompañaron. El Banco Central encadenó una racha compradora prácticamente ininterrumpida desde el arranque del año, acumuló más de 9.600 millones de dólares y llevó las reservas brutas por encima de los 48.000 millones, el nivel más alto desde 2019. A eso se sumó el desembolso de 1.000 millones de dólares del Fondo Monetario, habilitado tras aprobarse la segunda revisión del programa. El dólar mayorista se mantuvo planchado y lejos del techo de la banda, y el ministro de Economía anticipó para mayo una inflación más baja que la de abril, con expectativas que, según su lectura, ya están ancladas. El dato de actividad de marzo —una suba interanual del 5,5%— completó el argumento oficial: la economía, dicen, está saliendo.<br />Es un relato consistente y, en buena parte, respaldado por la estadística. Pero conviene leerlo con la otra columna del balance abierta sobre el mismo escritorio.<br />Porque la inflación acumulada del primer cuatrimestre rondó el 12,3%, una cifra que ya superó la meta que el propio Gobierno se había fijado para todo el año. Porque el consumo minorista hilvana más de once meses en terreno negativo y más de 24.000 empresas bajaron la persiana desde fines de 2023. Porque los salarios formales volvieron a correr detrás de los precios y el empleo privado registrado acumula varios meses consecutivos de destrucción, a los que se suman las decenas de miles de puestos recortados en el Estado. La actividad crece, sí, pero traccionada por el campo, la minería y los hidrocarburos; la industria y el comercio, los sectores que dan trabajo masivo y sostienen el mercado interno, siguen rezagados. Hay quien lo llamó, con acierto, una economía de dos velocidades: ordenada en la macro, golpeada en la micro.<br />La advertencia más incómoda, además, no vino de la oposición sino del propio organismo que avaló el rumbo. Al respaldar el programa, el Fondo encendió una luz amarilla sobre el bajo nivel de reservas líquidas y los riesgos que eso implica para la capacidad de pago, en especial frente a la volatilidad que suele traer un calendario electoral. Es la clase de matiz que conviene no perder de vista cuando el oficialismo presenta la acumulación de divisas como una victoria sin asteriscos.<br />A ese cuadro económico se le agregó esta semana un capítulo institucional que merece atención, sobre todo por sus efectos sobre el mundo del trabajo. La Justicia dejó sin efecto la medida cautelar que mantenía suspendidos más de ochenta artículos de la reforma laboral, devolviéndoles plena vigencia. El fallo no resolvió el fondo —no declaró constitucional ni inconstitucional la norma—, sino que entendió que sostener una suspensión tan amplia equivalía a adelantar opinión sobre una ley sancionada por el Congreso. La central obrera ya anticipó que recusará y evalúa llevar el caso a la Corte Suprema. Es decir: la modernización laboral rige hoy, pero su suerte definitiva todavía se dirime en los tribunales. Para empresas y trabajadores, esa provisoriedad es, en sí misma, una forma de incertidumbre.<br />Conviene entonces no quedarse con una sola foto. El Gobierno mostró esta semana una macroeconomía que, en sus propios términos, funciona: reservas en alza, dólar quieto, inflación en desaceleración, actividad que rebota. Sus críticos mostraron una economía real que todavía no llega a la mesa de la mayoría: consumo deprimido, salarios atrasados, empleo en retroceso y un humor social que la desaprobación, hoy en su punto más alto del mandato, expresa sin demasiada ambigüedad.<br />El ministro lo resumió a su manera cuando sostuvo que el año próximo <em>«la economía se va a llevar puesta a la política»</em> y que la reelección está al alcance. Es una apuesta. Su validez dependerá de algo más difícil que comprar dólares o anclar expectativas: que el descenso de la inflación deje de ser un número en un informe y empiece a sentirse, finalmente, en el ingreso de quienes lo esperan. Hasta que eso ocurra, los dos relojes seguirán marcando horas distintas. Y la economía argentina, una vez más, seguirá siendo dos países a la vez.</p>]]></content:encoded></item><item><title>El superávit, la cifra y el costo</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/el-superavit-la-cifra-y-el-costo/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Sun, 24 May 2026 08:56:05 +0000</pubDate><category><![CDATA[Columnistas]]></category><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=99604</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />&#160; Por Javier Pappalardo  Hay un viejo principio del derecho probatorio que enseña que los mismos hechos, leídos por testigos distintos, producen relatos distintos. El dato fiscal de abril que el ministro Caputo difundió esta semana lo confirma una vez más. El Sector Público Nacional registró un superávit primario de $632.844 millones y un financiero de $268.103 millones. Sobre [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-scaled.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-99606" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-scaled.png" alt="" width="1300" height="865" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-scaled.png 1300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-300x200.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-1024x682.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-768x511.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-631x420.png 631w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-696x463.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-3-1068x711.png 1068w" sizes="auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></a></p><p>&nbsp;</p><p><em>Por Javier Pappalardo </em></p><p>Hay un viejo principio del derecho probatorio que enseña que los mismos hechos, leídos por testigos distintos, producen relatos distintos. El dato fiscal de abril que el ministro Caputo difundió esta semana lo confirma una vez más. El Sector Público Nacional registró un superávit primario de $632.844 millones y un financiero de $268.103 millones. Sobre la cifra hay acuerdo. Sobre lo que la cifra significa, no.<br />La primera mirada se ocupa, ante todo, de la línea de cierre. Mira el resultado, lo compara con la serie y celebra la regularidad: 26 de los 28 meses de gestión cerraron en azul. En esta lectura, el superávit es un fin en sí mismo. Caputo lo sintetizó con orgullo: «tres años consecutivos de superávit financiero disminuyendo impuestos y honrando la totalidad de los compromisos del Sector Público Nacional, un hecho inédito en la historia argentina». Milei lo coronó en redes: «El superávit fiscal es política de Estado permanente». Esta mirada presenta el dato como una virtud técnica, casi neutral. Equilibrio fiscal, orden macroeconómico, sustentabilidad. Es el lenguaje de la contabilidad presentado como filosofía de gobierno.<br />La segunda mirada hace otra cosa. No discute la cifra, discute cómo se llegó a ella. Y allí los números cuentan otra historia. En abril, las transferencias a las provincias cayeron un 54% real. Las giradas a las universidades, un 48%. El gasto de capital en educación se desplomó un 99,2% interanual. La inversión en obra pública, que en 2023 representaba un volumen significativo del PBI, se redujo cerca del 79% en términos reales. Las jubilaciones y pensiones contributivas acumulan una caída real cercana al 14%, mientras el bono de $70.000 sigue congelado desde marzo de 2024. El propio resultado primario de abril, en términos nominales, fue 25,2% inferior al del mismo mes de 2025; el financiero se contrajo un 53,2%. Donde una mirada celebra el resultado, la otra pregunta por el procedimiento. El superávit no aparece por mayor recaudación —que de hecho cayó en términos reales— sino por una motosierra cada vez más afilada sobre partidas socialmente sensibles.<br />Toda cifra es una interpretación política. El superávit primario equivale al 0,5% del PBI en el cuatrimestre, según los datos oficiales. Pero el Fondo Monetario, en la última revisión, bajó la meta para 2026 al 1,4% del PBI, reconociendo implícitamente que el ritmo de ajuste actual ya no resulta sostenible. Y aquí aparece la paradoja: para mantener la cifra que se exhibe como hecho histórico, el Ejecutivo viene incumpliendo leyes vigentes. La Ley de Financiamiento Universitario y la Ley de Emergencia en Discapacidad fueron sancionadas por el Congreso, vetadas por el Presidente, e insistidas por ambas Cámaras con la mayoría agravada de los dos tercios que prevé el artículo 83 de la Constitución Nacional. Convertidas en ley, son hoy normas vigentes que el Poder Ejecutivo, sin embargo, no aplica.<br />El derecho administrativo enseña que el equilibrio presupuestario es un principio de buen gobierno, pero no una norma de jerarquía superior a la ley. El artículo 31 de la Constitución Nacional consagra la supremacía del orden jurídico, y el artículo 99, inciso 3, prohíbe expresamente al Presidente legislar sobre materia presupuestaria por vías de excepción. Cuando el Ejecutivo se ampara en un objetivo macroeconómico para desobedecer leyes ratificadas por el Congreso y validadas por la Justicia, lo que está en crisis no es un punto del PBI, es la jerarquía normativa misma.<br />El superávit fiscal puede ser un logro o puede ser un costo. Depende de dónde se lo mire. Lo que no puede ser, en un Estado de Derecho, es una excusa para no cumplir la ley. Porque si la única manera de cerrar las cuentas es desconocer al Congreso, no estamos ante una proeza fiscal, sino ante un problema constitucional.</p>]]></content:encoded></item><item><title>El campo como ancla</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/el-campo-como-ancla/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Thu, 21 May 2026 08:57:05 +0000</pubDate><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=99561</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/bolsa-de-comercio-150x150.webp" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />La agroindustria argentina atraviesa un momento de mayor optimismo. La Bolsa de Comercio de Rosario revisó al alza sus proyecciones de liquidación de divisas para 2026 y estimó ingresos por 36.111 millones de dólares, impulsados por una mejora en la producción de soja y maíz y por un escenario internacional más favorable. La cifra representa [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/bolsa-de-comercio-150x150.webp" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/bolsa-de-comercio.webp"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-99564 aligncenter" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/bolsa-de-comercio.webp" alt="" width="620" height="375" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/bolsa-de-comercio.webp 620w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/bolsa-de-comercio-300x181.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px" /></a><br />La agroindustria argentina atraviesa un momento de mayor optimismo. La Bolsa de Comercio de Rosario revisó al alza sus proyecciones de liquidación de divisas para 2026 y estimó ingresos por 36.111 millones de dólares, impulsados por una mejora en la producción de soja y maíz y por un escenario internacional más favorable. La cifra representa 800 millones de dólares más que la estimación del mes anterior y ubicaría al año en curso como el segundo registro más alto de la historia del sector, detrás de los 44.000 millones liquidados en 2022.<br />La revisión al alza de las proyecciones responde a dos factores que confluyeron en el mismo sentido. Por un lado, las condiciones productivas resultaron más favorables de lo esperado. Las cosechas de soja y maíz de la campaña 2025/2026 superaron las estimaciones previas, lo que amplió el volumen disponible para exportación y, con él, la base sobre la cual se calculan los ingresos de divisas.<br /><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Edificio-iluminado-1-768x511-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-99563 aligncenter" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Edificio-iluminado-1-768x511-1.jpg" alt="" width="768" height="511" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Edificio-iluminado-1-768x511-1.jpg 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Edificio-iluminado-1-768x511-1-300x200.jpg 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Edificio-iluminado-1-768x511-1-631x420.jpg 631w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Edificio-iluminado-1-768x511-1-696x463.jpg 696w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></a>Por otro lado, el escenario internacional experimentó un cambio de señal relevante. El acuerdo comercial alcanzado entre Estados Unidos y China generó un movimiento ascendente en los precios de los principales commodities agrícolas, con la soja como protagonista central. Según precisó Luis Machado, periodista especializado en agronegocios de Editorial Perfil, el entendimiento entre Washington y Beijing incluye ventas estadounidenses de productos agropecuarios por 17.000 millones de dólares, con la oleaginosa como uno de los rubros de mayor peso dentro del acuerdo.<br />La reacción del mercado fue inmediata. Los precios de soja y maíz registraron subas notorias en las jornadas posteriores al anuncio, aunque luego experimentaron una corrección moderada de entre uno y dos dólares, lo que indica que parte del impacto del acuerdo ya había sido descontado por los operadores. La relevancia de estas proyecciones excede al sector agropecuario. En una economía que atraviesa restricciones en su cuenta corriente y que requiere divisas para sostener el programa de estabilización en curso, el ingreso de exportaciones del agro opera como uno de los principales amortiguadores externos.<br /><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-32.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-99562" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-32.png" alt="" width="987" height="555" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-32.png 987w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-32-300x169.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-32-768x432.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-32-747x420.png 747w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-32-696x391.png 696w" sizes="auto, (max-width: 987px) 100vw, 987px" /></a><br />Una liquidación cercana a los 36.000 millones de dólares representaría un aporte sustancial a las reservas del Banco Central, con efectos directos sobre la capacidad del sistema financiero para sostener el tipo de cambio y honrar compromisos externos. La magnitud del número, sin embargo, debe leerse con cautela: el ritmo efectivo de liquidación dependerá de las decisiones de los productores respecto al momento de venta, variable que históricamente ha respondido tanto a incentivos cambiarios como a expectativas de política económica.<br />El escenario actual combina, por primera vez en varios ciclos, buenas condiciones productivas con precios internacionales en recuperación. Si esa convergencia se sostiene en los próximos meses, el agro podría aportar un margen de alivio significativo a una economía que todavía no ha resuelto sus desequilibrios estructurales.</p>]]></content:encoded></item><item><title>China volvió a mover el tablero del agro</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/china-volvio-a-mover-el-tablero-del-agro/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Wed, 20 May 2026 08:55:33 +0000</pubDate><category><![CDATA[Agro]]></category><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=99548</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/soja-150x150.jpg" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />El lunes arrancó con verde generalizado en la Bolsa de Chicago y los productores argentinos tuvieron motivos para prestar atención. La soja saltó US$13,23 por tonelada hasta cerrar en US$445,70; el maíz subió US$8,37 y el trigo ganó US$10,56. No fue casualidad ni ruido de mercado: fue China. El detonante fue el anuncio de la Casa Blanca que siguió a [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/soja-150x150.jpg" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/soja_1-scaled.webp"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-98039" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/soja_1-scaled.webp" alt="" width="1300" height="867" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/soja_1-scaled.webp 1300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/soja_1-300x200.webp 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/soja_1-1024x683.webp 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/soja_1-768x512.webp 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/soja_1-696x464.webp 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/soja_1-1068x712.webp 1068w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/soja_1-630x420.webp 630w" sizes="auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></a></p><p>El lunes arrancó con verde generalizado en la Bolsa de Chicago y los productores argentinos tuvieron motivos para prestar atención. La soja saltó US$13,23 por tonelada hasta cerrar en US$445,70; el maíz subió US$8,37 y el trigo ganó US$10,56. No fue casualidad ni ruido de mercado: fue China. El detonante fue el anuncio de la Casa Blanca que siguió a la cumbre Trump–Xi Jinping en Pekín. Según Washington, Pekín se comprometió a incrementar sus importaciones agrícolas desde Estados Unidos en al menos US$17.000 millones en los próximos tres años. Un número que el mercado tomó al pie de la letra, al menos por ahora.<br />El dato clave que señalan los analistas es que ese monto vendría <em>por encima</em> de los compromisos previos de compra de soja asumidos por China a fines del año pasado, cuando el mercado ya estimaba unas 25 millones de toneladas por campaña. Si se concretan nuevos negocios adicionales de maíz, trigo, sorgo y proteínas cárnicas, el impacto sobre los precios podría prolongarse.<br /><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/03/Cosecha-de-soja-1024x683-1-e1773173989455.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-97139" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/03/Cosecha-de-soja-1024x683-1-e1773173989455.jpg" alt="" width="1024" height="460" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/03/Cosecha-de-soja-1024x683-1-e1773173989455.jpg 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/03/Cosecha-de-soja-1024x683-1-e1773173989455-300x135.jpg 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/03/Cosecha-de-soja-1024x683-1-e1773173989455-768x345.jpg 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/03/Cosecha-de-soja-1024x683-1-e1773173989455-696x313.jpg 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/03/Cosecha-de-soja-1024x683-1-e1773173989455-935x420.jpg 935w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><br />Sin embargo, la euforia tiene sus límites. El Ministerio de Comercio chino calificó los resultados de la cumbre como «preliminares» y aclaró que los equipos técnicos aún negocian los detalles. Un operador europeo consultado por Reuters fue más directo: el acuerdo «<em>es muy vago y China no ha cumplido declaraciones similares en el pasado</em>«. La historia reciente de la guerra comercial chino-estadounidense aconseja prudencia.<br />En el trigo, la ecuación agrega otra variable: más del 70% del área sembrada en Estados Unidos atraviesa condiciones de sequía, y el USDA proyecta la cosecha más baja desde 1972/73. Oferta apretada más demanda potencial es una combinación que difícilmente el mercado ignorará.<br />Para el campo argentino, la pregunta de siempre es si estos precios llegarán a tiempo y con tipo de cambio suficiente. El rally de Chicago es una señal. Convertirlo en ingreso real depende de variables que, como siempre, se dirimen bastante más cerca de casa.</p><p style="font-weight: 400;"><em>Fuentes: Zeni, Granar, Reuters.</em></p>]]></content:encoded></item><item><title>Argentina: Sin industria ni clase media?</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/argentina-sin-industria-ni-clase-media/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Sun, 17 May 2026 08:58:00 +0000</pubDate><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=99490</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />Por Redacción EXTRA Digital Una cacerola. Un termo. Dos objetos cotidianos que hoy cuentan mejor que cualquier estadística lo que está pasando con la industria argentina. El termo se fabrica en China, sale ocho mil pesos, llega a una góndola argentina y se vende a sesenta mil. La cacerola —de una marca que fue orgullo [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-scaled.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-99491" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-scaled.png" alt="" width="1300" height="867" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-scaled.png 1300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-300x200.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-1024x683.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-768x512.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-630x420.png 630w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-696x464.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-28-1068x712.png 1068w" sizes="auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></a></p><p><em>Por Redacción EXTRA Digital</em></p><p>Una cacerola. Un termo. Dos objetos cotidianos que hoy cuentan mejor que cualquier estadística lo que está pasando con la industria argentina. El termo se fabrica en China, sale ocho mil pesos, llega a una góndola argentina y se vende a sesenta mil. La cacerola —de una marca que fue orgullo nacional— ya no se hace acá: sale cincuenta mil pesos en origen chino y aquí la venden a trescientos ochenta mil. El margen no es ganancia, es la sentencia de muerte de un modelo industrial que durante décadas dio trabajo, generó valor y sostuvo a la clase media argentina.<br />Nadie lo dice con esa brutalidad, pero el mensaje del gobierno actual a los industriales es diáfano: para ustedes no hay nada. La apuesta oficial tiene una lógica propia que no conviene subestimar. La Argentina tiene ventajas comparativas reales en agricultura, ganadería, minería y energía. El sector servicios —especialmente el tecnológico— creció en los últimos años con una velocidad que sorprendió a propios y extraños. El gobierno de Milei construye sobre esos pilares y descarta los demás. La industria manufacturera, en esta visión, es un lastre subsidiado, una ficción protegida por aranceles que le cobran al consumidor un impuesto invisible cada vez que compra una heladera, un auto o un par de zapatos. El problema es lo que queda cuando se corre ese telón.<br />Y la avalancha ya llegó, no estamos hablando de proyecciones. Los textiles chinos inundan el mercado informal y amenazan el formal. Los autos chinos —diez modelos diferentes en el último año— pelean palmo a palmo con las terminales instaladas. Y lo que era impensable hace cinco años ya es realidad: empresas del peso de Techint y Aluar están perdiendo licitaciones. No ante competidores locales más eficientes, sino ante consorcios chinos e indios con insumos chinos que llegan con precios que ninguna planta argentina puede igualar sin que el Estado ponga algo sobre la mesa. Cuando Techint pierde una licitación no cierra una fábrica abstracta: cierra un turno, después otro, después la planta. Y con ella se van el metalúrgico, el transportista, el almacén del barrio, la cooperadora de la escuela de los chicos.<br />La tesis oficial para el desempleo industrial es reconversión. Los trabajadores de la fábrica que cierra van a encontrar lugar en el agro tecnificado, en la minería, en los servicios digitales. Es tan solo una hipótesis, desbordante de un optimismo casi lindando con el realismo mágico. El agro argentino es uno de los más tecnificados del mundo: produce más con menos gente, no más con más gente. La minería a gran escala genera divisas y empleo calificado, pero poco empleo masivo. Los servicios tecnológicos absorben perfiles universitarios, no torneros de cuarenta y cinco años de Quilmes o San Martín.<br />La oposición, en cambio, sostiene que el sector industrial es irreemplazable como generador de empleo de escala, que no existe economía desarrollada sin base manufacturera y que desmantelarlo es hipotecar el futuro por el precio del presente. Ambas posiciones tienen algo de razón. Y ese es exactamente el debate que la Argentina necesita dar con urgencia, sin dogmas y con datos.<br />La industria manufacturera argentina empleaba, en su mejor momento, a más del 23% de la fuerza laboral. Hoy ronda el 13%. Cada punto porcentual que cae arrastra consigo decenas de miles de puestos, en su mayoría de clase media, sindicalizados, con obra social y jubilación. Porque la clase media argentina no nació del campo ni de la minería: nació de la fábrica, del taller, del comercio que vivía de los sueldos industriales. Desmantelar la industria sin un plan concreto de reemplazo no es modernización, es demolición controlada de un andamiaje social que tardó décadas en construirse.<br />La pregunta que nadie responde es si este modelo funciona sin industria y sin clase media. Algunos países lo intentaron. El resultado, en la mayoría de los casos, fue una sociedad polarizada: una pequeña élite vinculada a los recursos naturales y los servicios financieros, y una mayoría empobrecida sin movilidad social posible. Argentina tuvo históricamente algo diferente: una clase media amplia, educada, con acceso a bienes y servicios, que fue el motor del consumo interno y la cohesión social. Esa clase media fue industrial. Fue la maestra cuyo marido trabajaba en la fábrica de al lado. Fue el contador de la pyme metalmecánica. Fue el técnico de la línea de montaje. Si la fábrica se apaga, algo más se apaga con ella. Y encenderlo de vuelta —si algún día se intenta— no va a costar solo plata. Va a costar generaciones.</p>]]></content:encoded></item><item><title>El Gobierno profundiza el ajuste</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/el-gobierno-profundiza-el-ajuste/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Tue, 12 May 2026 08:57:32 +0000</pubDate><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=99302</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />El Gobierno nacional oficializó esta semana una nueva readecuación presupuestaria que implica una reducción neta de $2,5 billones en el gasto público para 2026, con el declarado objetivo de fortalecer la meta de superávit fiscal comprometida con el Fondo Monetario Internacional. La medida, firmada por el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-scaled.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-99303" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-scaled.png" alt="" width="1300" height="867" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-scaled.png 1300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-300x200.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-1024x683.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-768x512.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-630x420.png 630w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-696x464.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-23-1068x712.png 1068w" sizes="auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></a></p><p>El Gobierno nacional oficializó esta semana una nueva readecuación presupuestaria que implica una reducción neta de $2,5 billones en el gasto público para 2026, con el declarado objetivo de fortalecer la meta de superávit fiscal comprometida con el Fondo Monetario Internacional. La medida, firmada por el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, no hace sino profundizar un sendero de ajuste que ya era pronunciado desde el inicio de la gestión.<br />Lo que distingue a esta decisión de las anteriores no es su magnitud sino su lógica: el presupuesto que ahora se recorta era, en sí mismo, un presupuesto ya recortado. Las proyecciones originales para 2026 contemplaban una reducción del gasto real en prácticamente todas las áreas del Estado. El nuevo recorte agrega una segunda capa de austeridad sobre sectores que ya venían operando con recursos mínimos. El ajuste más significativo recayó sobre subsidios y asistencia financiera a servicios económicos, con una poda de $1,47 billones, asociada a la reducción de subsidios energéticos y a los sucesivos aumentos tarifarios. Le siguen los recortes en programas de uso racional de energía, infraestructura deportiva, el Fondo de Compensación Salarial Docente y, llamativamente, programas de prevención y tratamiento del cáncer.<br />El impacto sobre el federalismo fiscal es considerable.<br />Las provincias y municipios absorben más de $970.000 millones del recorte total, entre transferencias corrientes reducidas, eliminación de partidas vinculadas a servicios sociales y paralización de obras de infraestructura. Quedan afectados proyectos concretos como el Acueducto Vipos en Tucumán, el sistema de agua potable de Concordia, la planta depuradora de Rafaela y el acueducto Sarmiento-Comodoro Rivadavia en Chubut. Son obras que tienen nombre, destinatarios y necesidades reales detrás. En paralelo, la Secretaría de Educación perdió más de $78.000 millones, con un recorte especialmente sensible en el Plan Nacional de Alfabetización, mientras que las universidades nacionales vieron caer partidas para obras en trece instituciones. El recorte se produce, paradójicamente, en los días previos a una nueva movilización universitaria, lo que refuerza la percepción de que el Gobierno no modifica su rumbo ante la presión sectorial. Según datos del Instituto Argentina Grande, el gasto en educación y cultura acumula una caída del 47% respecto de 2023 en términos reales, el de ciencia y tecnología del 44% y el de agua y saneamiento del 92%.<br />El trasfondo de esta decisión no es ideológico sino aritmético: la recaudación tributaria registró en abril su noveno mes consecutivo de caída en términos reales. Los impuestos ligados al comercio exterior mostraron los retrocesos más pronunciados — los derechos de exportación cayeron un 35% real interanual — mientras que el IVA exhibió una baja cercana al 3% y los recursos de la Seguridad Social acumularon seis meses de descenso. El único sostén provino de los tributos sobre combustibles, potenciados por el efecto precio. En ese escenario, con ingresos que no alcanzan las proyecciones y compromisos con el FMI que no admiten demoras, el Gobierno optó por la única herramienta que maneja con consistencia: recortar el gasto.<br />La pregunta que subyace a todo esto es si el superávit que el Gobierno exhibe como trofeo ante el FMI refleja una economía que se ordena o simplemente un Estado que se achica. Los datos disponibles sugieren que el deterioro de la inversión pública en áreas estratégicas — educación, infraestructura, salud, ciencia — compromete la capacidad productiva del país en el mediano plazo, precisamente cuando más se la necesita para sostener una recuperación genuina. Ajustar sobre lo ajustado tiene un límite. La pregunta es si el Gobierno lo conoce.</p>]]></content:encoded></item><item><title>El mercado ya descuenta el riesgo político de 2027</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/el-mercado-ya-descuenta-el-riesgo-politico-de-2027/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Sun, 10 May 2026 08:56:38 +0000</pubDate><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=99241</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />Por Javier Pappalardo    Hay momentos en los mercados financieros en que los números dejan de hablar solo de balances y tasas para convertirse en barómetros de algo más profundo: el clima político. Eso es, en esencia, lo que parece estar ocurriendo hoy con los activos argentinos. La volatilidad reciente de la Bolsa porteña no encuentra [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-scaled.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-99242" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-scaled.png" alt="" width="1300" height="867" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-scaled.png 1300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-300x200.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-1024x683.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-768x512.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-630x420.png 630w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-696x464.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/image-21-1068x712.png 1068w" sizes="auto, (max-width: 1300px) 100vw, 1300px" /></a></p><p><em>Por Javier Pappalardo    </em></p><p style="font-weight: 400;">Hay momentos en los mercados financieros en que los números dejan de hablar solo de balances y tasas para convertirse en barómetros de algo más profundo: el clima político. Eso es, en esencia, lo que parece estar ocurriendo hoy con los activos argentinos. La volatilidad reciente de la Bolsa porteña no encuentra una explicación satisfactoria en el contexto internacional. El precio del petróleo mantiene cierta estabilidad, los mercados emergentes no exhiben turbulencias generalizadas y los indicadores macroeconómicos locales, aunque frágiles, no justifican por sí solos las caídas observadas. El fenómeno, entonces, obliga a buscar la causa en otro registro: el político.<br />La lógica de los inversores, en este punto, está cada vez más anclada en las relaciones entre gobiernos y mercados de capitales que en los fundamentos sectoriales. Y esa lógica señala hacia octubre de 2027 con una claridad que, hace apenas un año, habría resultado exagerada.<br />Cuando Javier Milei llegó a la Casa Rosada, una parte significativa del mundo financiero albergaba expectativas concretas: reformas de desregulación, apertura de mercados y un entorno favorable para las empresas que cotizan en el panel local. Esas expectativas, sin embargo, no terminaron de materializarse en las valuaciones. El sector energético es el ejemplo más elocuente: compañías de gran porte, con cotización bursátil, registraron pérdidas durante la actual gestión a pesar del optimismo inicial.<br />La frustración de esas expectativas no es menor. Cuando un gobierno que se presenta como proclive al mercado no logra traducir esa orientación en retornos concretos, los inversores recalibran sus modelos. Y esa recalibración, en el contexto argentino, suele tener un destino rápido: la pregunta sobre qué vendrá después.</p><p style="font-weight: 400;"><strong>TERMÓMETRO DEL MERCADO — PRIMERA SEMANA DE MAYO 2026</strong></p><table style="font-weight: 400;" width="602"><tbody><tr><td width="201"><strong>510</strong></p><p>Riesgo país (pb) mínimo de 3 meses</td><td width="201"><strong>−8,7%</strong></p><p>Caída del Merval en dólares en abril</td><td width="201"><strong>B−</strong></p><p>Nueva calif. Fitch primera alza desde 2019</td></tr></tbody></table><p style="font-weight: 400;">Fuentes: JP Morgan EMBI, ByMA, Fitch Ratings  ·  Datos al 8 de mayo de 2026</p><p style="font-weight: 400;">Los números de la semana ilustran con precisión esa tensión. El riesgo país perfaró los 510 puntos básicos, su nivel más bajo en casi tres meses, impulsado por la reciente mejora de calificación de Fitch, que elevó a la Argentina de CCC+ a B− por primera vez desde 2019. Sin embargo, esa señal positiva de la deuda soberana no se trasladó en las acciones: el S&amp;P Merval acumuló en abril una caída del 8,7% medida en dólares. La disociación entre bonos y acciones no es técnica, es narrativa. Los primeros reflejan la confianza en que el gobierno actual pagará; las segundas expresan la duda sobre qué empresa o sector florecerá bajo el próximo.<br />Lo novedoso del ciclo actual es la anticipación. Históricamente, la volatilidad electoral argentina irrumpía en los últimos dos meses antes de los comicios, cuando las encuestas comenzaban a definir un ganador y los portafolios ajustaban posiciones. Hoy esa dinámica se adelantó de manera significativa. Los mercados no esperan ya a los últimos compases de la campaña para incorporar el riesgo político en los precios.<br />El fenómeno no es exclusivo de la Argentina, pero adquiere aquí una intensidad particular dado el historial de cambios bruscos de política económica entre administraciones. Un inversor que recuerde los vaivenes entre 2015 y 2019, o entre 2019 y 2023, tiene razones sobradas para actuar con cautela mucho antes de que suene el disparo electoral.<br />En materia de deuda soberana, el panorama de corto plazo luce más ordenado. Los vencimientos inmediatos tienen mecanismos de refinanciación o asistencia internacional que, en principio, los harían manejables durante la gestión actual. Pero la mirada de los grandes fondos no se detiene en el trimestre próximo: atraviesa el calendario hasta 2027 y más allá, evaluando si el sendero de consolidación fiscal que hoy se exhibe sobrevivirá al próximo ciclo político.<br />Es en esa brecha temporal donde reside la verdadera tensión. El mercado puede tolerar incertidumbre de corto plazo si confía en la continuidad. Lo que no puede tolerar —y lo que parece estar comenzando a pricearse— es la probabilidad de un giro de timón después de las urnas.<br />El interrogante que flota sobre las mesas de dinero ya no es si la Argentina pagará sus deudas en 2025 o 2026. Es si el esquema que hace posibles esos pagos seguirá en pie después de octubre de 2027. Y cuando esa pregunta se instala con suficiente fuerza en los mercados, las valuaciones de hoy empiezan a reflejar las respuestas de mañana.</p>]]></content:encoded></item><item><title>Estabilidad sin desarrollo no es un plan</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/pandemia-de-creencias/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Sun, 03 May 2026 08:57:13 +0000</pubDate><category><![CDATA[Columnistas]]></category><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=99029</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled-e1777763830504-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />Por Javier Pappalardo La Argentina atraviesa una recesión que no siempre ocupa el centro de la escena, pero que se manifiesta con claridad en la vida cotidiana: comercios que cierran, jubilaciones que no alcanzan y una actividad productiva que pierde impulso. En ese contexto, el Gobierno exhibe como principal logro el equilibrio fiscal. La pregunta [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled-e1777763830504-150x150.png" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-99031 size-full" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled-e1777763830504.png" alt="" width="1226" height="709" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled-e1777763830504.png 1226w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled-e1777763830504-300x173.png 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled-e1777763830504-1024x592.png 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled-e1777763830504-768x444.png 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled-e1777763830504-696x402.png 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled-e1777763830504-1068x618.png 1068w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/05/Gemini_Generated_Image_2f3plv2f3plv2f3p-scaled-e1777763830504-726x420.png 726w" sizes="auto, (max-width: 1226px) 100vw, 1226px" /></a></p><p><em>Por Javier Pappalardo</em></p><p style="font-weight: 400;">La Argentina atraviesa una recesión que no siempre ocupa el centro de la escena, pero que se manifiesta con claridad en la vida cotidiana: comercios que cierran, jubilaciones que no alcanzan y una actividad productiva que pierde impulso. En ese contexto, el Gobierno exhibe como principal logro el equilibrio fiscal. La pregunta que empieza a imponerse es si ese equilibrio, por sí solo, alcanza para sostener un proceso económico viable.<br />La estabilización de las cuentas públicas era una condición necesaria después de años de desorden. Pero confundir ese punto de llegada con un programa económico integral implica un riesgo evidente. El equilibrio fiscal ordena, pero no expande. Y una economía que no se expande, tarde o temprano, vuelve a desordenarse.<br />Los datos muestran una desaceleración inflacionaria respecto de los picos iniciales, pero ese proceso convive con una persistente pérdida del poder adquisitivo. La inflación sigue en niveles significativos para una estructura de ingresos debilitada, mientras que los indicadores tradicionales no logran reflejar con precisión el impacto de los servicios en el gasto real de los hogares. El resultado es una percepción social que no coincide con la narrativa oficial.<br />En paralelo, el esquema económico exhibe tensiones crecientes. La recomposición de precios relativos se ha traducido, en los hechos, en una caída del salario real y en una contracción del consumo. Esa dinámica impacta directamente en el entramado productivo, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, que enfrentan costos crecientes en un contexto de demanda retraída. La economía ajusta por recesión, y ese tipo de ajuste tiene un límite y ese es el momento en que empieza a erosionar su propia base de sustentación.<br />No se trata de cuestionar el objetivo del orden fiscal, sino de advertir sobre sus límites cuando no está acompañado por un horizonte de crecimiento. La experiencia internacional es clara en este punto. Grecia logró estabilizar ciertas variables, pero al costo de profundizar la recesión y deteriorar su tejido social. La lección es conocida, pero no siempre asumida: la austeridad sin crecimiento no reduce la deuda, la vuelve más pesada. En el caso argentino, ese desafío se proyecta tanto hacia el frente externo como hacia la organización interna del país. La relación con los organismos de crédito exige una discusión que contemple no solo la disciplina fiscal, sino la capacidad efectiva de generar divisas. Sin producción suficiente, sin agregado de valor y sin una estrategia exportadora consistente, el repago deja de ser una proyección y se convierte en una presión permanente.</p><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/caputo-georgieva-fmi-g20jpg.webp"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-87719" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/caputo-georgieva-fmi-g20jpg.webp" alt="" width="655" height="368" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/caputo-georgieva-fmi-g20jpg.webp 655w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2025/05/caputo-georgieva-fmi-g20jpg-300x169.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 655px) 100vw, 655px" /></a></p><p>Pero el problema no se agota en el vínculo con los acreedores. Hacia adentro, la cuestión federal reaparece como una tensión estructural no resuelta. La distribución de recursos y oportunidades entre Nación y provincias sigue siendo desigual, y en contextos de ajuste esas asimetrías tienden a profundizarse. No todas las jurisdicciones absorben el mismo impacto ni cuentan con las mismas herramientas para afrontarlo, lo que introduce un factor adicional de fragilidad en cualquier programa económico.<br />En este escenario, la discusión de fondo no es elegir entre ajuste o crecimiento, sino comprender que uno sin el otro carece de sentido. La estabilidad macroeconómica solo es sostenible cuando se apoya en un proceso de expansión que genere empleo, ingresos y divisas genuinas. Sin ese componente, el equilibrio fiscal corre el riesgo de transformarse en un fin en sí mismo, desconectado de la realidad que pretende ordenar.<br />La historia económica argentina ofrece suficientes antecedentes de estabilizaciones que no lograron consolidarse precisamente por esa ausencia. Evitar esa recurrencia exige algo más que disciplina: requiere planificación, inversión y una estrategia de desarrollo que articule al sector público con el privado. Porque el mercado, por sí solo, no corrige desigualdades ni garantiza expansión sostenida.<br />La Argentina enfrenta, una vez más, una encrucijada conocida. Puede consolidar un orden fiscal sin crecimiento, con costos sociales crecientes y resultados frágiles, o puede avanzar hacia un equilibrio que funcione como plataforma para el desarrollo. La diferencia entre uno y otro camino no es técnica, es política. Y, sobre todo, es una decisión sobre qué país se está dispuesto a sostener .</p>]]></content:encoded></item><item><title>Petróleo optimista por Vaca Muerta</title><link>https://www.semanarioextra.com.ar/petroleo-optimista-por-vaca-muerta/</link><dc:creator><![CDATA[admin]]></dc:creator><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 21:40:06 +0000</pubDate><category><![CDATA[Economia]]></category><guid isPermaLink="false">https://www.semanarioextra.com.ar/?p=98961</guid><description><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VM-150x150.webp" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" />Impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta y un contexto internacional favorable, la producción de petróleo en la Argentina se encamina a marcar un máximo histórico durante 2026, según proyecciones oficiales. La secretaria de Energía, María Tettamanti, afirmó que el país alcanzará este año un nivel de producción de un millón de barriles diarios, apoyado [&#8230;]]]></description><content:encoded><![CDATA[<img width="150" height="150" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VM-150x150.webp" class="webfeedsFeaturedVisual wp-post-image" alt="" style="float: left; margin-right: 5px;" link_thumbnail="" decoding="async" loading="lazy" /><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VM.webp"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-98964" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VM.webp" alt="" width="1024" height="683" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VM.webp 1024w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VM-300x200.webp 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VM-768x512.webp 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VM-696x464.webp 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VM-630x420.webp 630w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a></p><p>Impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta y un contexto internacional favorable, la producción de petróleo en la Argentina se encamina a marcar un máximo histórico durante 2026, según proyecciones oficiales. La secretaria de Energía, María Tettamanti, afirmó que el país alcanzará este año un nivel de producción de un millón de barriles diarios, apoyado en inversiones ya en ejecución dentro del sector hidrocarburífero. Las declaraciones se producen en un escenario global atravesado por tensiones en Medio Oriente, que empujaron al alza los precios del crudo y generaron, según la funcionaria, una ventana de oportunidad para consolidar el crecimiento energético local.</p><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/TETAMANTI.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-98963" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/TETAMANTI.jpg" alt="" width="940" height="529" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/TETAMANTI.jpg 940w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/TETAMANTI-300x169.jpg 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/TETAMANTI-768x432.jpg 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/TETAMANTI-696x392.jpg 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/TETAMANTI-746x420.jpg 746w" sizes="auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px" /></a><br />“El objetivo no es una estimación sino una meta respaldada por inversiones concretas”, sostuvo Tettamanti, quien además proyectó un horizonte de expansión aún mayor: la posibilidad de duplicar la producción hasta los dos millones de barriles diarios, siempre que se resuelvan los cuellos de botella en infraestructura, especialmente en transporte. El motor de este crecimiento es Vaca Muerta, considerada una de las principales reservas no convencionales del mundo. Desde el Gobierno destacan que su desarrollo depende en gran medida del dinamismo del sector privado, al que atribuyen la capacidad de mejorar productividad y eficiencia.En ese sentido, la funcionaria remarcó que la estabilidad de las reglas de juego es determinante para sostener el flujo de inversiones. Advirtió que eventuales señales de intervención estatal podrían afectar la llegada de capitales, en un contexto donde la previsibilidad aparece como un factor clave.</p><p><a href="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VACA-MUERTA.webp"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-98962" src="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VACA-MUERTA.webp" alt="" width="920" height="520" srcset="https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VACA-MUERTA.webp 920w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VACA-MUERTA-300x170.webp 300w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VACA-MUERTA-768x434.webp 768w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VACA-MUERTA-696x393.webp 696w, https://www.semanarioextra.com.ar/wp-content/uploads/2026/04/VACA-MUERTA-743x420.webp 743w" sizes="auto, (max-width: 920px) 100vw, 920px" /></a></p><p>El impacto del repunte del precio internacional del petróleo también juega a favor. Para el Gobierno, el escenario externo abre una oportunidad que podría fortalecer el perfil exportador del país y mejorar el ingreso de divisas. En paralelo, el sector energético ya muestra resultados concretos. En marzo registró un superávit comercial de US$1.090 millones, el más alto para ese mes, con exportaciones que alcanzaron los US$1.235 millones y una fuerte caída en las importaciones.En el acumulado del primer trimestre, el saldo positivo ascendió a US$2.405 millones, impulsado por el crecimiento de las ventas externas y la reducción de compras al exterior.<br />En este marco, el oficialismo también pone el foco en el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) como herramienta para consolidar el desarrollo del sector. Según Tettamanti, aprovechar el potencial de Vaca Muerta no solo es estratégico para la industria energética, sino también para el conjunto de la economía.</p>]]></content:encoded></item></channel></rss>