Un PROFESOR con mayúsculas

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Horacio Vizzón

Entrevista a Horacio Vizzón. “Nosotros fuimos discípulos de grandes maestros” . Fue maestro de maestros. Tuvo la primera librería que hubo en la ciudad, la nostálgica Paradoja, con un excelente orientación y asesoramiento a los lectores. Con una vasta formación intelectual, en Literatura e Historia, siempre estuvo vinculado la cultura local.

Jubilado, hace muchos años, hoy ve la cultura y la educación con una mirada crítica pero templada. La siguiente es la entrevista que un Profesor con mayúsculas, le concedió a EXTRA – Infonueve:

E:- Se habla de la decadencia en la educación. ¿Cómo era ayer y cómo la ve hoy?

Es un tema complejo. Los que nos formamos por la década del 40 y 50 tuvimos la suerte de aprovechar los frutos del gran movimiento de la Generación del ’80. Nosotros fuimos discípulos de grandes maestros, especialmente en el profesorado. Eran profesores de gran nivel que hoy desgraciadamente se ha perdido indudablemente. Sobre todo después de los 70.

E.- ¿Por qué en esa época?

Porque empezaron a perderse los modelos. Empezaron a ser cuestionados los grandes modelos de nuestra historia como Sarmiento. No, desde el rol de educador, sino porque se los empezó a cuestionar desde un ángulo político. Al igual que Sarmiento sucedieron con muchos otros como José Ingenieros, Joaquín V. Gonzalez, etcétera…Eran modelos que se fueron alejando del sistema educativo y al salir de él, cada vez, ha caído el nivel del maestro y el respeto… Yo fui alumno de Amado Alonso y  María Rosalida  y para mí fue un orgullo porque era realmente gente muy capaz y transmitía con seriedad y eran rigurosos, a veces demasiado. Pero era preferible ese rigor a lo que pasa hoy…

E.- Al extremo libertinaje…

Además hay otra circunstancia: que por un lado era buena y por el otro, tenía sus falencias. Cuando daba clases en el Instituto Superior, los docentes eran contados y se los seleccionaba mucho. Cuando esas camadas desaparecieron, los reemplazaron sus alumnos pero ya no era lo mismo: tenían cierta carencia. Este fue uno de los temas que siempre se discutió y que yo discutí particularmente. Esta ciudad no tiene casi bibliotecas específicas y tiene docentes que se forman un año y al año siguiente están dando clases, todo eso ha ido provocando que su nivel no sea el que uno desearía…

E:- Más allá de los docentes, ahora parece haberse perdido la motivación por el conocimiento y por el aprendizaje, que han perdido su prestigio…además del respeto …

Teníamos un colega que decía, a los chicos que se iban a estudiar, que debían ser capaces, tener disciplina y tener una buena sentadera…Ahora cuesta el esfuerzo continuado. No es que no los haya: hay chicos que son de primera, pero el grueso no tiene el rigor del estudio. El estudio es todo un trabajo que requiere todo un esfuerzo. Y eso se ha perdido y revertirlo es muy difícil. Más, si no hay políticas en ese sentido continuadas. Este es el país del corto plazo: los gobiernos se renuevan y hechan por la borda lo anterior. Además no programan. La gente que hizo la ley 1420 no la hizo para mañana o pasado. La hizo para que le sirvieran a todos los inmigrantes y fructificó. Pero ahora cada dos por tres se cambia y se reemplaza todo.

E:-  Estamos continuamente empezando…

Es justamente un tema que en educación se nota mucho. Todos hablan de que la educación es prioritaria para un país. Pero en la práctica hay una gran distancia para que se respete esa idea. Dicen una gran verdad, pero para que se convierta en hechos, hay que tener planes, programas, equipos y, sobre todo, continuidad. Y también que las personas idóneas sean las que manejen la educación, al menos la planificación y el control…

E:- ¿Ud estuvo siempre vinculado a la cultura y a los libros…Qué lo hizo llevar a abrir la primera librería de la ciudad?

Fueron circunstancias que se dieron. Yo siempre fui docente y fue lo esencial para mi casa. Dos personas, Juan Bullrich y Nino Mafferetti,  tuvieron la idea de poner una librería y me buscaron como la tercera pata, yo era el más débil en cuanto a lo económico pero me gustaba. La paradoja fue larga, después ellos se fueron y yo me quedé… Estuvimos como 30 años. En ese momento no había librerías específicas, salvo el bazar El Siglo y Colón, que traían libros en épocas de clases.  Fue toda una novedad…

E:- Fue lector toda su vida…

Empecé en la Biblioteca José Ingenieros cuando tendría menos de 10 años de vida, cuando funcionaba en la Municipalidad.

E:- Cuáles son sus preferencias?

Empecé con la famosa colección Robin Hood, que tenía escritores como Salgari y Dumas y clásicos como  Los tres Mosqueteros y el Tigre de la Malasia. Era una colección amarilla destinada a los jóvenes… Luego me fui interesando por otros autores, preferentemente españoles, como Cervantes. Me fui volcando por las letras y fui a parar en el año ‘46 al Instituto del Profesorado…

E:- Una época histórica difícil…

…Cumplía 18 años, 14 días después del 17 de octubre, así que puedo contar bastante desde nuestro punto de vista y cómo lo viví, con sus pro y sus contras…Pero que cambió la Argentina no cabe dudas… Unos dirán que fue brillante todo, otros no lo vemos tanto pero bueno…

E:- Son las reglas de juego, de acuerdo del lado de la historia que uno ha nacido y vivido…

…Sí… Las instituciones son parte fundamental de la vida de un país y hay muy poco respeto, se las bastardea bastante…Y, en eso venimos yendo y viniendo…

E:- Durante los 30 años de Paradoja…¿cómo veía al público lector de ese momento, cuáles eran sus preferencias?

Los lectores se fueron formando. Al principio estaban quienes buscaban los best seller. También habían otros más selectivos, que querían conocer obras clásicas importantes o tenían curiosidad por autores particulares como Allan Poe… Además en esa época nos manejábamos con catálogos y los diarios. Ahora ha cambiado mucho porque todo se resuelve por la computadora y generalmente el que te vende los libros no tiene idea de qué se tratan… Hace 30 o 40 años si ibas al Ateneo, por nombrar una librería clásica, habían empleados que se sabían los libros de memoria y te orientaban…

E:- Qué hay de verdad sobre el mito que las mujeres son más lectoras que los hombres…

Si me guío por la experiencia de la librería y por la Biblioteca José Ingenieros que es la que tengo hoy mayor contacto, diría que sí, que es verdad. Van hombres, pero hay mayor presencia femenina, la hay…

E:- Cree que es por una cuestión de evolución? Al hombre siempre fue más propenso al desarrollo de las matemáticas y la mujer al lenguaje…

No sé si se debe a ello. Pero es más propicia a perder el tiempo con la lectura, que el hombre

E:- Tal vez el hombre sea más inquieto, más motriz…

Tal vez. Pero no hay una regla general. Aunque cuando viajás ves más mujeres leyendo que caballeros.

E:-  Ud tiene libros a la vista. Antes eran muy comunes las bibliotecas en los hogares, hoy parece ser una costumbre que parece perderse…Será porque también se perdió el hábito de la lectura o porque aparecieron los libros digitales?

Sí, es una costumbre que se está perdiendo. Además hoy los libros se les compra menos y se los trata como objetos. Pero uno les tiene un cariño particular…

E:-¿ A todos los libros o solo algunos?

Ahora estoy más selectivo para comprar, tengo que tener buenas referencias o depende de los autores. En estos días es muy difícil distinguir los buenos libros de los exitosos.  Además se publica demasiado. Cualquiera hace un libro… Antes era todo más selectivo: García Márquez para que le publicaran Cien Años de Soledad debió recorrerse medio continente …

E:-Se pasó de un extremo al otro: hoy se masificó y mercantilizó tanto que cualquiera escribe cualquier cosa…

Exactamente. Sólo basta tener el dinero. Pero el problema del libro es la distribución, es cómo hacerlo llegar al lector. También depende un poco el azar para el gusto de los lectores…

E:- Además antes había mayor hábito para leer…

Sí. Si los mayores no leen en la casa y el chico no ve que se lee, es muy difícil que adquiera el hábito.

Hoy, uno de los grandes problemas hoy cuando los chicos van a la universidad no saben explicar lo que leen y no comprenden lo que leen… Los medios electrónicos muchas veces no ayudan a promover el lenguaje tampoco. La velocidad de las nuevas tecnologías, especialmente de los mensajitos de texto de los celulares,  no contribuye a crear hábitos de lectura. Ahora sí, el que se engancha lo hace y para siempre.

E:- Son pocos…

Sí, pero ahora, a nivel local se está ayudando bastante lo que está haciendo la biblioteca José Ingenieros y otros centros como las librerías que realizan lecturas de libros y cuentos con  Narradoras que lo hacen  muy bien… Todas esas cosas ayudan a promover la lectura.  En la Biblioteca José Ingenieros ha aumentado mucho el número de socios… Eso quiere decir que no se ha perdido el hábito aunque en los más chicos cuesta mucho por las nuevas tecnologías.

E:- ¿Qué ha descubierto a través de la lectura?

Primero el vínculo entre autor y lector. A veces compartís su idea o a veces lo criticás… Se van entendiendo mucho mejor que aparentemente uno debería saber… Una novela o un cuento te pueden revelar un mundo que hasta entonces había pasado inadvertido. A veces cuando uno relee algunos libros va interpretando cosas nuevas…

E:- ¿Qué significó en su vida el vínculo con los libros , la cultura y la lectura?

Aprender sin que uno sepa que está aprendiendo incide en la manera de vivir. Influye, indudablemente en la familia, en los lazos que se generan entre las personas y en los valores que se inculcan. Justamente eso fue el eje de vida que tuvimos con mi señora, y los libros, por supuesto, lo enriquecieron.

========= FRASES ===================

“Hay chicos que son de primera, pero el grueso no tiene el rigor del estudio. El estudio es todo un trabajo que requiere todo un esfuerzo. Y eso se ha perdido”

 

“Todos hablan de que la educación es prioritaria para un país. Pero en la práctica hay una gran distancia para que se respete esa idea”

“Las instituciones son parte fundamental de la vida de un país y hay muy poco respeto, se las bastardea bastante…Y, en eso venimos yendo y viniendo”.

“En estos días es muy difícil distinguir los buenos libros de los exitosos.  Se publica demasiado”.

La velocidad de las nuevas tecnologías, no contribuye a crear hábitos de lectura. Ahora sí, el que se engancha lo hace y para siempre.

Una novela o un cuento te pueden revelar un mundo que hasta entonces había pasado inadvertido.

Cuando el chico no ve que en la casa se lee, es muy difícil que adquiera el hábito

 

 

 

HORACIO VIZZÓN

Su vida está ligada a una época floreciente, en la enseñanza y la formación de los educadores.

Nació en 9 de Julio, el 1 de noviembre de 1927, hijo de Federico y de Adela Pérez, también docente.

Sus estudios primarios los cursó en la escuela nº 24 y nº 3. Los secundarios, en el Colegio Cavallari.
Cursó el Profesorado en Castellano y Literatura, en el Instituto Nacional del Profesorado Secundario, luego “Joaquín V. González”, en Capital Federal. Allí se graduó hacia 1950.

 

Concluidos los estudios terciarios, en 1951, retornó a 9 de Julio donde  comenzó a dictar las cátedras de Castellano y Literatura, en el anexo normal, de la entonces Escuela Nacional de Comercios y Anexos. Fue vicedirector y director del establecimiento.

En 1951, poco después de iniciar su carrera docente, integró el plantel fundador de profesores del actual Instituto Superior de Formación Docente nº 4. Aquí también habría de ejercer el cargo de director, por lapso de dos décadas; alcanzando la jerarquía de Inspector de Enseñanza Superior.

También, durante seis años, entre 1963 y 1970, dictó la cátedra de Literatura Argentina y Americana, en  el Instituto del Profesorado Secundario de Pehuajó.

Funciones públicas

El martes 31 de marzo de 1987, cuando Vizzón se acogió a los beneficios de la jubilatorios.

En 1983, con el advenimiento de las instituciones democráticas, se afilió a la Unión Cívica Radical. En las elecciones de aquel año, fue elegido consejero escolar; y, luego, presidente.

Entre 1987 y 1989, ocupó una banca en el Concejo Deliberante Municipal; y, durante un espacio de dos años, la presidencia del cuerpo.

 

Las actividades culturales

Colaboró, en su juventud, con la Federación Cultural de 9 de Julio.

En la Biblioteca Popular “José Ingenieros”, ha integrado su comisión directiva, en distintos períodos; debiendo, en otros tantos, ocupar la presidencia.

Fue uno de los gestores de las funciones del  “Cine Club 9”. Una agrupación que, durante nueve años, proyectaba -quincenalmente- películas de primera línea, invitando a sus espectadores al análisis y a al debate reflexivo.

Fuente: Diario 9 de Julio