Tirones y empujones

(por Hugo Merlo)

Siempre que queremos mover algo, o tiramos o empujamos, esas son nuestras alternativas, el carro se empuja o se tira de las varas. Así sucede con la economía, tirones de demanda o empujones de oferta.

Durante varias décadas, en la mayor parte del mundo occidentalla economía fue dirigida según las pautas del modelo Keynesiano.  Las recetas indicaban que el desempeño insatisfactorio de la economía depende del exceso o insuficiencia de la demanda agregada (demanda de familias, gastos del estado y exportaciones).

En este esquema, cuando en la economía aparecen recesiones, hay que gastar más, las familias, jubilados, el Estado.Hay que consumir y hasta cuando aparecen las presiones inflacionarias, entonces a gastar menos, y en ese ida y vuelta, buscar el equilibrio. Si las empresas no están produciendo a pleno, hay que aumentar el poder de compra hasta que las presiones inflacionarias aparezcan. Después venían los ajustes y desempleo a tasa no tolerables. En 1978 en EEUU por ej. se sancionó la ley de[i] ) Humphrey Hawkins o de pleno empleo, cuando la tasa de desempleo se hizo insostenible. Esto es lo que podemos llamar tirones de demanda.

Esta política de expansión de la demanda, con creación de empleo de baja calidad, subsidios otorgados ineficientemente, además de regulaciones de precios, es una costumbre de nuestra economía, somos especialistas en tirones de demanda ficticia, solamente posible en el corto plazo.

Y la realidad dice que los aumentos de demanda no generan decisiones de inversión, es decir el consumo no necesariamente genera crecimiento, no se toman decisiones de inversión solamente por un tirón de demanda. Hay muchas variables más que toman en cuenta los empresarios a la hora de invertir, que es lo que HACE CRECER LA ECONOMÍA. Los empujones no son tan sencillos, pesan las expectativas políticas, la política fiscal, las regulaciones laborales, etc. etc.           

En este contexto surge un enfoque, que llamaría empujar, que viene a romper el dilema, y es hacer políticas de oferta. O sea desde las empresas,la ECONOMIA DE LA OFERTA. Reactivación de la economía mediante estímulos gubernamentales a la producción

Un primer aspecto de este pensamiento esel ahorro en formación de capital, el público ahorra, lo que significa que está optando por la producción de bienes de capital en desmedro del consumo, los bienes de capital no pertenecen a la entidad de negocio, sino a la población como un todo.

Entonces los impuestos deben estar metidos como una cuña entre el ahorro y el consumo, para que los ingresos futuros que produzcan los bienes de capital, sean mayor que el costo de evitar el consumo presente. Simplificando, el AHORRO = INVERSION, las políticas deben ser pro ahorro.

Esto que me gusta llamar empujar, en contrario con tirar, exige crear las condiciones e incentivos para la producción, reducir barreras gubernamentales, por ej. Impuestos distorsivos, regulaciones laborales, desarrollar infraestructura, en definitiva, dotar de herramientas a la oferta ¡empujar!

¡Ojo! no estoy hablando de protección sino de condiciones que propinen el desarrollo, solidificar las bases de un país que tenga una estrategia, y no que cada vez que enfrentamosuna elección, las alternativas se repiten en nombres y hechos.

Para finalizar   recordar ilusiones e incertidumbre, lo quedijo Mariano Moreno.

Lic. Hugo Merlo ghs

 

 

[i] En Estados Unidos, la Ley Humphrey-Hawkins de Pleno Empleo (Humphrey–Hawkins Full Employment Act) de 1978 permite al gobierno crear una “reserva de empleo público” en caso de que la empresa privada no proporcione suficientes puestos de trabajo. La ley exige que esos puestos de trabajo estén en los rangos más bajos de cualificación y salario a fin de no atraer la mano de obra desde el sector privado. Sin embargo no se ha llegado a crear la reserva aunque la ley lo autoriza, es decir, no ha llegado a implementarse