Tips para estar perfecta en verano

img_20161008_200106(Por: Alba Fernández Zabala)
Empieza el verano y, con este, la “operación bikini”. Muchas chicas se someten a dietas extremas para poder llegar al ideal de belleza que impone la sociedad. Vivimos rodeados de fotos donde aparecen mujeres semi-desnudas con cuerpos que supuestamente son perfectos y al que te tenés que acercar para poder ponerte una malla o cualquier tipo de ropa sin sentirse avergonzada.
Millones de chicas con desórdenes alimenticios o enfermedades como la anorexia o bulimia, intentando parecerse a las mujeres de las tapas de revistas. Miles de notas sobre como tener el cuerpo perfecto, la piel de porcelana y el pelo radiante.
Al parecer todo lo que importa es eso (o es lo que quieren que creamos), tener el cuerpo “perfecto”, ser “perfecta”, sin importar si es saludable o no. Los medios de comunicación y la sociedad imponen y avalan un prototipo imposible de alcanzar siendo una persona saludable.
Actualmente, nueve de cada diez personas que presentan desórdenes alimenticios en América Latina son mujeres. México con más de un millón de casos conocidos, encabeza la lista de países de la región con más trastornos alimenticios como anorexia o bulimia (comer sin control y en exceso en muy poco tiempo). Le siguen Colombia, con más de 800 mil diagnósticos; Venezuela con medio millón de casos y Argentina con un poco menos que el país anteriormente nombrado.
Estas enfermedades se encuentran presentes en todas partes del mundo sin importar la raza, el sexo o la posición económica en la que se halle la persona; hay muchos casos que quizás no conocemos de chicas que sufren estos trastornos, incluso en la ciudad donde vivimos. Las dos enfermedades más conocidas son la anorexia y la bulimia aunque hay muchas más y derivados de estas.  La anorexia nerviosa es una enfermedad psicológica que no sólo consiste en no comer por miedo a engordar, sino en no gustarse a uno mismo, no aceptarse como persona. El grupo más vulnerable es el de los adolescentes. Existe un deseo desmedido de adelgazar acompañado de un intenso miedo a engordar por lo que se come muy poco o se siguen dietas muy rigurosas. Cuando la enfermedad ya está avanzada se produce distorsión de la imagen corporal, la persona se ve gorda aunque realmente no sea cierto, y por otro lado, lo que comen, les parece que es mucho más de lo que comen los demás. En cambio la bulimia nerviosa suele afectar a personas inseguras, que no se sienten satisfechas consigo mismas y que se obsesionan por la comida y el peso corporal. La enfermedad se caracteriza por la conducta de comer grandes cantidades de alimentos en un espacio corto de tiempo, seguida de mecanismos compensatorios: vómitos o purgas e hiperactividad, con intensos sentimientos de culpabilidad y autodesprecio, un círculo vicioso difícil de cortar, pero no imposible. Estos trastornos pueden ocasionar graves problemas en el organismo y pueden llevar a la muerte a la persona que los padece. También esa obsesión por estar flaca/o hace que se distancien de sus seres queridos y su comunicación sea menor. Aunque es menos usual, el 10 por ciento de los casos de trastornos alimenticios son de género masculino mientras que el 90 por ciento son de género femenino.

Las personas que sufren de estos trastornos lo hacen porque piensan que sus cuerpos no son “perfectos”, como si tal perfección existiera. Porque tienen el autoestima baja y/o por el entorno que las rodea. Los medios de comunicación, cada vez más masivos. La tele, el diario, las revistas, los concursos e internet imponen un modelo de belleza, establecido por la sociedad desde hace mucho tiempo (aunque este fue cambiando con las épocas). Es un modelo irreal e inalcanzable, algo imposible.
El caso más conocido del prototipo de belleza es la Barbie, con medidas que ningún humano podría tener y un cuerpo totalmente fantástico. Una piel sin marcas, sin imperfecciones, sin acné. El modelo a seguir de un montón de nenas chiquitas que todavía están creando su identidad y personalidad.
Hay muchas personas que se someten a cirugías extremas solo para alcanzar los cánones de belleza impuesto actualmente. Porque no alcanza con ser flaca, también tenés que tener curvas, hacerte una mamoplastía o una gluteoplastía tridimensional; si tenés curvas pero no tenés el vientre plano no pasa nada, hacete una liposucción; si no tenés una nariz de dos centímetros hacete una rinoplastía o si tenés la boca poco voluptuosa, ponete botox.
Millones de personas obsesionadas con su cuerpo, sin darse cuenta que lo que importa es estar saludable. El cuerpo es un envase y sí, hay que cuidarlo porque es el único que tenemos (por lo menos en esta vida), pero no es necesario someterse a cirugías innecesarias, no comer o vivir en un gimnasio.
Disfruta de las cosas que te hacen bien, no te prives, no te reprimas. Menos cirugías y más libros, menos gimnasios y más cultura. Porque los seres humanos somos más que un cuerpo y valemos por lo que somos interiormente. Por lo que pensamos, sentimos y soñamos.