Testimonio de un inundado

cunTESTIMONIO DE UN BECADO DE LA CASA 10 DEL CUN, HERNANDO CEREGIDO

“En un momento estábamos arriba de la mesa y el agua cubría las sillas”

Hernando Ceregido es uno de los 19 estudiantes residentes del CUN ubicado en calle 10, una de las dos sedes residenciales estudiantiles de Nueve de Julio en La Plata y la que fue la màs afectada por el temporal.

Lo que sucedió fue algo terrible, caímos al otro día ver lo que había pasado en la ciudad”, aseguró. “Mientras estuvimos acà dentro , en un momento nos dimos cuenta que estábamos arriba de la mesa y que el agua cubrìa las sillas. ..Decidimos irnos hasta la sala de estudio de arriba por que nos sabíamos que iba a pasar”, recordó..

Ese martes, Hernando que es estudiante de Educación Física se encontraba junto a dos de sus compañeros de residencia, , Ariel Picotto y Michael Galdós. “Fue algo inexplicable. Entre los tres subíamos los colchones, las frazadas, los cajones…Subíamos todo lo que podíamos pero muchas cosas se perdieron porque el agua subía a más de un metro. Entraba agua como loco, por las ventanas de las piezas y las canaletas comenzaron a desbordarse. Fue bastante bravo”, asegura Hernando que a más de una semana no se repone de la conmoción.

Hernando narra así las peripecias que tuvo que enfrentar junto a sus dos compañeros

durante esas dos horas que cayeron 400 milímetros. Luego vino lo peor: pasar toda la noche con lo que pudieron rescatar del agua en el piso superior de la residencia donde hay un pequeño altillo que funciona a veces como sala de estudio. “No salimos hasta el otro día. Nos quedamos en la sala de estudio que estaba arriba y cuando salimos, al otro día, fue una melancolía y una tristeza enorme”, manifestó. Fue entonces cuando tomaron conciencia de la real dimensión de la tragedia. “Alrededor de las 10 de la mañana fuimos a la otra casa y se veían cosas inexplicables en los negocios, en los hospitales…El hospital de Niños se quedó sin luz. Habían muertos por doquier. Dicen que hubieron 50 pero para mí hubieron muchos mayor”, opinó.

Durante estos últimos días arquitectos evaluaron las pérdidas y los daños ocasionados en el edifico del CUN para determinar daños y prioridades a reparar. “Así tendremos un panorama más claro para tomar otro rumbo: sabremos los materiales de construcción que necesitaremos , carpintería, albañilería, materiales para la construcción. Demás está decir gracias a la comunidad de Nueve de julio por todo lo que ha llegado que es impresionante: ya sea de ropa, comida, colchones, agua…También queremos aclarar que empezaremos a girar un poco el espectro de lo que son esas donaciones a otro punto porque ahora queda la reconstrucción de la casa”, explicó el presidente del CUN, Leandro Galván.

Desde el CUN agradecieron con creces las numerosas ayudas y las muestras de solidaridad de toda la comunidad de Nueve de Julio. “La sociedad de Nueve de Julio se ha portado de diez. A la gente de Nueve de Julio no puedo decir más que gracias”, manifestó el tesorero.

Mientras tanto 35 de los casi cuarenta estudiantes están residiendo temporalmente en la segunda sede del CUN, ubicada en calle 37, con las incomodidades propias que conlleva el hacinamiento. Están a la espera de que la residencia damnificada esté en las mínimas condiciones habitables y de higiene para volver a ocupar su lugar.