SUPERPODEROSA

Dueña de una voz potente, Gisela Alonso es un huracán de talento. La música está en su ADN. Festivales, teatros, incluso la tv nacional convocan a esta joven cantante nuevejuliense.

(Por  Juan Manuel Jara)

 

                Es cierto. Debo reconocer que no soy objetivo con esta nota. Siempre me llamó la atención tanto talento en “frasco chico”. Una persona que cante sentada un sábado a eso de las 8:30 de la mañana en un programa de radio y lo haga de manera tan natural, potente y apasionada, es algo inusual. Así conocí a Gisela Alonso, dueña de una voz intensa que transmite la emoción y los sentimientos que esconde cada una de las canciones que interpreta.

                A esta joven mujer nuevejuliense no le fue difícil conectarse con la música. En su casa siempre sonaba una canción, una melodía, un acorde. Su mamá, Silvia Gambi, profesora de piano, cantaba y tocaba la guitarra en cuanta reunión hubiera en el hogar de la familia Alonso. No le quedó otra. Y por supuesto, la genética hizo lo suyo, y los dones artísticos musicales de los Gambi afloraron.

                Fue un profesor de música quien se interesó por primera vez por las cualidades para el canto que ya desde chiquita mostraba Gisela. La insistencia de este profesor sumada a la de la familia hizo que la joven empezase a mostrar interés por la música. Ahí empezó a asomar la artista. Canciones melódicas y el folklore fue el terreno en donde se empezó a sentir cómoda. Y el talento cada vez mas pulido empezó a asomar.

                Con el tiempo, llegó a un grupo de jóvenes cantantes de folclore con quienes realizó varias presentaciones en distintos escenarios. Así, confiados en las buenas repercusiones que iban teniendo, participaron de un concurso de la Fiesta del Telar Mapuche y allí Gisela obtuvo el premio a la Cantante Revelación Folclórica. Sonaron las campanas y, luego de ser parte de otros grupos,  se decidió a ir por más, y  encaró la senda solista. Y mal no le fue. Llegó a ser finalista del programa de tv “Soñando por Cantar” y estuvo así en la pantalla caliente de todo el país. De ahí en más, su carrera la fue llevando por escenarios varios, festivales y teatros. Cantando junto a artista consagrados como Soledad, en Bragado y Los Fronterizos, entre otros varios. Cada vez que sube a cantar está bien respaldada por dos de sus hermanos: Mauricio en guitarra y Joaquín en bombo. Ellos la siguen, la empujan y tienen el plus de la química entre hermanos que con un gesto o una mirada se dicen mucho en medio de una presentación.

                “Es increíble”, dice Gisela, “aun hoy cada vez que tengo que cantar en un festival, en esos minutos previos al pie del escenario me pregunto: ¿qué corno hago acá? y me quiero ir. Ahí aparecen mis hermanos que me empujan hasta salir a escena y con los primeros acordes se me pasa todo”. Y así es, porque una vez que empieza a cantar, el torbellino Alonso cautiva al auditorio como un canto de sirena…digamos, una sirena de la pampa húmeda.

                Y como a veces pasa, nadie es profeta en su tierra y quizás por eso 9 de Julio no tiene la posibilidad de disfrutar tan seguido de una de sus talentosas hijas cantoras. Siempre hay una fiesta, un festival que la requiere y ella va  gustosa a desplegar su voz. Pero mañana sábado 16,  9 de Julio va a poder escuchar a  Gisela Alonso en plenitud. Verla y oírla,  en el Rancho las Nazarenas, ahí en la esquina de Poratti y Entre Ríos. Va a abrir otra noche de Furia Peñera, el encuentro de folclore que periódicamente se realiza en ese espacio.  Ella promete un par de temas nuevos en el repertorio de esta presentación.

                Y esto cae en un momento especial, porque junto con sus hermanos acaban de terminar de grabar lo que será prontamente su primer material de estudio. Diez temas, seleccionados  por los tres, que hubo que trabajarlos. Porque si bien las canciones son parte corriente de sus presentaciones, a la hora de meterse en el estudio de grabación bajo la mirada atenta de Juan Casas Retegui, empezaron a aparecer “cositas”, detalles, que hizo falta pulir, modificar para llegar a  la pista final.  Varios meses fue el tiempo que demandó este deseo tanto de Gisela como de sus hermanos de tener un material bien trabajado. Y el resultado ya pronto se va disfrutar. Ella está conforme.

                De figura pequeña pero con una voz enorme, Gisela Alonso cautiva con su particular manera de interpretar. “Trato de ver lo que el autor de la canción quiso transmitir. Cada tema es diferente, desde el sonido, la voz, la postura”, así define ella como es su manera de interpretar. Esa que llama la atención cuando retumba en el escenario de un festival, de una peña o de un teatro. Así es Gisela Alonso, la  cantante superpoderosa.