Sobre frases, aviones y palacios

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Opinión

(Por Juan Manuel Jara).- Groucho Marx fue un gran comediante, pero sobretodo, un ácido crítico social. Punzante como pocos, sus frases quedaron inmortalizadas. Y hay una de ellas que hoy sigue vigente: “Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros”.

Inoxidable. Y si la trasladamos a la política más aún.

La semana pasada llegó la noticia de la designación del Dr. Ignacio Palacios como Director Nacional de Control de Tránsito Aéreo y Aeropuertos. Algunos se alegraron  – sus allegados sobretodo- por la buena persona (nadie lo discute) que se sabe es “Nacho” y es algo que “lo merecía” (¿???!!!). El resto de los mortales lo tomó una parte con indiferencia, otra con sorpresa.  Y surgieron las preguntas. Varias. Por ejemplo:

  • ¿Cómo llega Palacios a ese cargo?
  • ¿Cuáles fueron los méritos y curriculum vitae para ser elegido?
  • ¿Cómo fue el arduo proceso de selección que, seguramente, tuvo que sortear?
  • ¿Tan fácil es acceder , sin visa y sin escalas, a un cargo como ése?
  • Nacho Palacios ¿¿es piloto??
  • ¿Se acomodó?
  • Si te ofrecen un cargo en un área totalmente ajena a lo tuyo…¿.lo aceptas?
  • ¿Así de fácil de accede a un cargo ejecutivo?

Entre otras varias.

Y una vez más caemos en lo de siempre: así es la  POLITICA…la vieja, la actual, la de siempre. No importa el color político. La lección es la siguiente: acceder  a un puesto es bastante fácil; no hace falta ser idóneo, conocer del tema.  Basta  con ser del mismo partido, tener un nombre, apoyo, o padrino…y no mas. A nadie debe sorprender. Nada nuevo.

Lo que si sorprende  es que sean las “nuevas generaciones”, los jóvenes que enarbolan banderas de ideales legendarios, de respeto a ciertas banderas, siempre rapidos a separarse  de la “vieja política” y sus manas, o promotores de cambios con slogans de autoyuda,….pero que, cuando aparece la oportunidad, terminan cayendo en el mismo sistema que critican de la boca para afuera.

Consultando distintas fuentes sobre el tema Palacios y su flamante cargo dirigiendo el tránsito aéreo nacional, la explicación es la siguiente: a primera vista, para algunos, podría parecer una suerte de “pase” de Palacios al PRO. Pero no. Ese área del Ministerio de Defensa está  en manos de gente radical. Angel Tello, el viceministro de esa cartera, responde a Freddy Storani, cuyo grupo tiene afinidad con Palacios. La movida, según fuentes consultadas, le permite a Palacios, además de tener un buen ingreso, manejar presupuesto, y estar gran parte de la semana en 9 de Julio para continuar con sus aspiraciones de una futura candidatura a intendente. También, otra fuente  sugiere que hay que ver la movida dentro de la interna del Partido. Es una forma de alejarlo de los “alfonsinistas” locales y llevarlo para los radicales “pro-PRO”.  Como sea.

A todo esto, los muchachos del PRO local se frotan las manos. Contentos porque los mismo radicales alejan de nuestra ciudad a un eventual futuro rival a suceder a Barroso en la próxima elección a intendente.

Alguien nos comentó que en los últimos años de gestión municpal radical, internamente a Palacios se le pedía que “se jugase”, que “bajase al barro”, cosa que con “cintura de boxeador” el ex secretario de Gobierno de Battisttella siempre evitó. “No se puede hacer política y salir oliendo a rosas siempre”, nos dijo un interlocutor del radicalismo local.  Parece que la tentación de tener un  cargo nacional es un imán cuya atracción no resiste fuerza…ni principios.

Como sea, desde fuera del ring político, la calle lo sintetiza con un contundente: “Se acomodó”.

Y lo cierto es que siempre llama la atención cuando alguien va a parar a un cargo directivo sin tener una mínima conexión con el “metier” en cuestión. Cualquier explicación, por más linda que suene, no despeja las dudas. Pero sabemos que la política es así. No debe sorprendernos. Pasó siempre. Cuando un Partido llega al poder, aparecen los nombres de  parientes, conocidos, amigos de, conocido de, en cargos o puestos de  gobierno, sea nacional, provincial o municipal. Ojo, que lo que se dice de Palacios también le cabe al gobierno Municipal. Abanderado en campana del  “los mejores para cada puesto”, que sonaba lindo con los globos y los timbrazos PRO,  pero después, una vez en el poder,  parece haberse redefinido su significado: ahora ser mejor significa, al parecer, “ser amigo del que está a cargo”. O familiar de algún ladero. Círculo intimo. Algunos son idóneos, claro. Otros no.

Lo dicho. Nada nuevo. Pasó siempre, con cualquier color político. A veces más , otras menos. No hay que ser ingenuos.

Pero casos como el de Palacios, para los que están fuera del “rosqueo” político, mandan un mensaje contundente, sin equívocos: “No importa si sos idóneo para un cargo. Tampoco si hay alguien que esté más preparado que vos. Este cargo es para vos y listo”. Está todo bien y (acá cabe otra cita memorable): ‘Todo pasa”.

Hoy, la frase de Groucho Marx cae como anillo al dedo. Pero no es la única. Hay otra que bien puede competirle, porque como ya explicamos la “nueva” política no está tan lejos de la  “vieja”. Es la frase del libre pensador contemporáneo Jacobo Winograd que reza: “Billetera mata galán”.