Recordar a Wimpi

No recuerdo cuando o quien, me animó a leer a un escritor Uruguayo, Wimpi. Hoy,acomodando libros en la biblioteca, encontré el único ejemplar que tengo y, nobleza obliga, quisiera recordarlo y a los que no lo conocen, animar a leer.

Nació en Montevideo, y su verdadero nombre era Arthur García Núñez. Siendo un niño vino a Buenos Aires con su madre y estudió el secundario y comenzó a estudiar Medicina, pero abandonó. Trabajó en diarios en Buenos Aires y también en su país natal.

Solo publicó dos libros “El Gusano Loco” Y “Los cuentos del viejo Varela” los demás fueron publicados después de su muerte acaecida en  Buenos Aires en 1956.

Su libro el “Gusano Loco” hace alusión metafórica   al único ser que se adaptó a las diversas etapas de la evolución, comienza diciendo que  hace mil millones de años una colonia de gusanos estaba cómoda y adaptada  pero hubo uno que –“Se sintió incomodo en el sitio que a los otros le satisfacía y se apartó de ellos. Sin duda habría querido  que lo siguieran. Pero lo dejaron solo. Era el gusano loco”.

En diferentes reflexiones Wimpi desgrana su filosofía, por ej. (Siempre comenzaba con la frase , diciendo – El tipo…) en el “OPTIMISMO Y PESIMISMO” dice – “El tipo se hace, por lo general,pesimista a fuerza de ir viendo lo que le pasa en la vida los optimistas”-“es el caso de optimistas que enajenan el presente, que desatienden la hora en que se vive, a fuerza de anticiparse un futuro prodigioso de esa hora”y para ratificar su filosofía de vivir el momento ,afirma, no dar a la ilusión el valor de un pagaré. Dice- “NO es optimismo auténtico el de quien espera confiado a que la realidad llegue a tener el tamaño de sus sueños, lo es, en cambio, aquel capaz de  vivir su sueño como una realidad “ Como para reflexionar…  la felicidad  nunca es una cosa hecha, se va construyendo día por día.

En otro momento reflexiona…

“AQUELLO DE LOS CIEGOS  Y EL ELEFANTE”  dice Wimpi…” Cuando el tipo le pregunta   otro que le parece una cosa, es para que el otro le conteste que le parece lo mismo que a él. No bien la opinión que solicita difiere de la suya, el tipo se aluna“. Como vemos esta actitud de no tolerar la opinión de otro, si no coincide con  la nuestra,no es de ahora. No se escucha lo que opinan los demás, como para confirmar nuestro criterio, al contario se lo niega airado como un atropello! Por eso un poeta inglés decía, que la sabiduría del mundo podía resumirse  en el viejo cuento oriental de los cuatro ciegos que se reunieron,  alrededor de un  elefante. Uno de ellos abrazó la pata y dijo que era un árbol, otro se recostó dijo que el elefante era una pared, el tercero lo tomo de la trompa y opinó que el elefante era una cuerda y por último el cuarto lo tomo por los colmillos reconoció un caña de pescar. Más allá  de la percepción de los ciegos allí se erguía la verdad del elefante.

Otra pequeña muestra con la intención de convencerlo a buscar  algún librito de WIMPI, por ahí en la José Ingenieros hay algún ejemplar, si no en  la web va a encontrar.

En EPITAFIOS dice el autor “Estilo lapidario se llamó al de la literatura de los epitafios,” Y recuerdael del cardenal Richelieu, quehabía escrito el suyo así: Hice mucho mal y poco bien.El bien que hice lo hice mal y el mal que hice lo hice bien”. Nos cuenta que, Lord Byron escribió en la de su perro  “Tenía todas las virtudes de los hombresy ninguno de sus defectos “y así sigue recorriendo otros epitafios famosos.

Estimado lector si alguna vez lo leyó a Wimpi,          reléalo, si no lo conocía, busque algo y zambúllase un rato, no se va a arrepentir.

Wimpi en su memoria salud!

 

Lic. Hugo Merlo