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Cuadro de Mando Integral, una herramienta vital para las PyMES. 
(Por Lic. Gonzalo Merlo)

Cuando queremos tener una completa herramienta para gestionar las acciones de nuestra pyme, el Cuadro de Mando Integral (CMI) será la solución, el desafío de aplicarla vale la pena.

El Cuadro de Mando Integral (CMI) es una herramienta de gestión empresarial muy útil para medir la evolución de la actividad de una empresa, sus objetivos estratégicos y sus resultados, desde un punto de vista estratégico y con una perspectiva general. Un gerenciamiento bajo este modelo, además contribuye de forma eficaz en la visión empresarial, a medio y largo plazo.

Saber establecer y comunicar la estrategia corporativa para alinear los recursos y las personas en una dirección determinada no es tarea sencilla, y un Cuadro de Mando resulta de gran ayuda para lograrlo. A través de sus indicadores de control, financieros y no financieros, se obtiene información periódica para un mejor seguimiento en el cumplimiento de los objetivos establecidos previamente, y una visión clara del desarrollo de la estrategia. Así, y gracias a esta inteligencia empresarial, la toma de decisiones resulta más sencilla y certera, y se pueden corregir las desviaciones a tiempo.

El uso y aplicación de un Cuadro de Mando Integral combinado con capacidades de planificación analítica de última generación es aconsejable para las PyMES, dado que la efectividad no depende del tamaño de la empresa, de igual modo las grandes organizaciones también pueden aprovecharse de sus enormes beneficios.

Cuando se utiliza una metodología de Balanced Scorecard junto con el análisis avanzado de negocio, es posible impulsar la toma de decisiones estratégicas en toda la empresa.

Medir el desempeño de la empresa hoy y su posible rendimiento futuro, conocer la alineación de las operaciones en marcha y de las que se iniciarán en el mañana o comprobar su se están alcanzando los objetivos estratégicos, resulta imprescindible para impulsar la toma de decisiones. Ya no hace falta esperar, porque cada minuto cuenta, hoy no es preciso limitar el acceso al conocimiento a unos pocos, porque la organización se retroalimenta diariamente y brinda información de calidad, necesaria para la toma de decisión.

 

Cuadro de Mando Integral: Indicadores y estructura

 

Son cuatro los aspectos o perspectivas que componen normalmente un Cuadro de Mando Integral, desde los cuales se observa y toma la información que luego será medida. Estos aspectos son los más frecuentes, pero no los únicos, ya pueden variar en función de las características concretas de cada empresa.

Es recomendable para su mejor aprovechamiento, no utilizar más de siete indicadores en cada perspectiva; como también no recargarlo excesivamente con el fin de que resulte operativo y realmente funcional.

Las perspectivas principales son:

 

  1. Perspectiva del Aprendizaje y Crecimiento

Se refiere a los recursos que más importan en la creación de valor: las personas y la tecnología. Incide sobre la importancia que tiene el concepto de aprendizaje por encima de lo que es en sí la formación tradicional. Los mentores y tutores en la organización juegan un papel relevante, al igual que la actitud y una comunicación fluida entre los empleados.

 

  1. Perspectiva de los Procesos Internos

Las métricas desde esta perspectiva facilitan una valiosa información acerca del grado en que las diferentes áreas de negocio se desarrollan correctamente. Indicadores en procesos de innovación, calidad o productividad pueden resultar clave, por su repercusión comercial y financiera.

 

  1. Perspectiva del Cliente

La satisfacción del cliente como indicador, sea cual sea el negocio  de la empresa, se configura como un dato a considerar de gran transcendencia. Repercutirá en el posicionamiento de la empresa en relación al de su competencia, y reforzará o debilitará la percepción del valor de la marca por parte del consumidor.

 

  1. Perspectiva de las Finanzas

Reflejara el objetivo de las empresas comerciales con fines de lucro: sacar máximo provecho de las inversiones realizadas. Desde el punto de vista de los accionistas, se mide la capacidad de generar valor por parte de la empresa y, por tanto, de maximizar los beneficios y minimizar los costos.